Miguel Ángel Ibáñez Gómez - maiges_ps@hotmail.com

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domingo, 10 de octubre de 2021

III El Mundo (tiene sentido o no lo tiene): La Propiedad.

 

III El Mundo (tiene sentido o no lo tiene): La Propiedad.

Un sistema basado en polaridades en el ámbito espiritual: Amor/Odio con efectos en el plano material: Violencia/Propiedad-Poder.

 

En la wikipedia en inglés, la propiedad es definida en los siguientes términos:

La propiedad ( latín : Res privata ) en abstracto es lo que pertenece o con algo, ya sea como atributo o como componente de dicha cosa. En el contexto de este artículo, es uno o más componentes (en lugar de atributos), ya sean físicos o incorpóreos , del patrimonio de una persona ; o pertenecer a, por ejemplo, ser propiedad de una persona o conjuntamente un grupo de personas o una entidad legal como una corporación o incluso una sociedad . Dependiendo de la naturaleza de la propiedad, un propietario tiene derecho a consumir , alterar, compartir, redefinir , alquilarHipotecas , peón , venta , intercambio , transferencia , regalar o destruirla, o para excluir a otros de hacer estas cosas, [1] así como tal vez abandone ella; mientras que, independientemente de la naturaleza de la propiedad, el titular de la misma tiene derecho a utilizarla adecuadamente (como elemento duradero , medio o factor , o lo que sea), o al menos conservarla en forma exclusiva.

Sin embargo, en la wikipedia en español se define de manera sutilmente diferente:

La propiedad o dominio es un poder directo e inmediato sobre una cosa, que atribuye a su titular la capacidad de gozar y disponer de la cosa sin más limitaciones que las que establezcan las leyes. Es el derecho real que implica el ejercicio de las facultades jurídicas que aplican el ordenamiento jurídico concede sobre un bien.1

El objeto del derecho de propiedad está constituido por todos los bienes susceptibles de apropiación. Para que se cumpla tal condición, en general, se requieren tres condiciones: que el bien sea útil, ya que si no lo fuera, carecería de fin la apropiación; que el bien exista en cantidad limitada, y que sea susceptible de ocupación, porque de otro modo no podrá actuarse.

El derecho de propiedad abarca todos aquellos bienes materiales que pueden ser apropiados, de utilidad, de existencia limitada y que pueden ser ocupados.2​ Con todo, el dominio no solo se circunscribe a las cosas corporales, sino también recae sobre las incorporales tales como el derecho de propiedad industrial o intelectual.3

La diferencia entre ambas definiciones es que en español introduce el término “apropiarse” que tiene un rasgo muy negativo en su definición: (apropiarse): Adueñarse [una persona] de cierta cosa, especialmente si es de forma indebida: "se le acusa de haberse apropiado de dinero de la empresa" y que es un término que sí parece atreverse a usar en la definición en español y no en inglés, lo que podría señalar un rasgo de perspectiva cultural diferenciador; pues en el término “apropiarse” se señalaría que la cosa en sí ya poseyera el rasgo previo de ser propiedad y se actuara sobre ella para ser apropiada. Es como si de partida, se considerara que las cosas que existen son o pertenecen a una propiedad por el mero hecho de existir. En ese sentido podríamos remontarnos al concepto bíblico cristiano para dar consistencia a esa idea de apropiarse, cuando se dicen que “Todas las cosas que existen en el Mundo y en el Universo – visibles o invisibles - las creó Dios” para posteriormente “ponerlas a nuestra disposición”, entendiendo esa “puesta a disposición”, a su vez, como un proyecto divino donde el Ser Humano – también propiedad Divina, pues la vida creada le perteneciera también a Dios, incluida la del Ser Humano - tendría libre albedrío para gestionar esas cosas, todas las cosas, que el proyecto divino pone a su disposición.  Eso no quiere decir que todo ser humano, cada ser humano, tenga ese derecho sobre las cosas que dios creara poniéndolas a su disposición, sino que ha de entenderse Ser Humano como el conjunto de todos los seres humanos que pueblan la Tierra, donde dios les pone lo creado para que “se organicen” y dispongan de ellas, desatando así una lucha, primero para interpretar qué agrada a Dios, o no, de nuestra tarea en la Tierra – Adán y Eva, Caín y Abel – para después, crear organizaciones sociales donde las funciones y tareas se reparten, siendo un grupo  reducido de personas las que interpretan la voluntad inicial de dios y la naturaleza del proyecto divino que nos encomendara, siendo permanente la lucha por esa interpretación y estableciéndose la guerra y la violencia para extender territorialmente esa interpretación, constituyéndose imperios y siendo cada vez más compleja la interpretación de esa creación divida y su proyecto; quedando como único punto de vinculo la posesión de cada ser de su alma como único enlace con la divinidad; por lo que cada ser humano interpreta cual debería ser su papel en este mundo y si está a su alcance o no – porque existen interacciones entre cada ser humano que pueden “bloquear” ese pretendido proyecto divino que dios tiene o tendría para cada uno de nosotros.  Un bloqueo consciente sobre una persona sería el bloqueo del proyecto divino sobre esa persona (y la persona lo percibe pues su potencialidad y creatividad se va viendo obstaculizada por una acción intencionada destinada, por lo general, a destruirla desde un poder humano que da la espalda a ese proyecto divino) y ello está referido reiteradamente en los relatos bíblicos.

Siendo el Ser Humano capaz de conocer el mundo y a sus semejantes empleando su inteligencia, desde sus conocimientos y desarrollo, considera que se hallaría a salvo cuando contradijera la voluntad divina. Y si se hallara a salvo el ser humano “del temor de dios” (Humildad llana y simple) – es decir, de cada suceso adverso que muestra la creación en la naturaleza y nos recuerda lo “ínfimos y vulnerables que somos” -  y gracias a los conocimientos y tecnología, “creamos” un mundo artificial lejos de todo lo que nos recuerde la existencia del “temor de dios”, incluso nos alejamos de las agonías de los enfermos y los llevamos a los hospitales para que sean allí quienes de ellos se encarguen y nos comuniquen la defunción. En este contexto ¿Qué sentido tendría mantener la idea de la existencia de dios, de su proyecto divino o de nuestras almas, que a él pertenecieran y desde las cuales nos pediría cuenta de nuestros actos una vez dejemos este mundo?

El único vínculo que podemos establecer entre los Seres Humanos para “protegernos” o sobrellevar la aparición de la adversidad y con ello percibir que debiéramos mantener “el temor de dios” (como gesto de humildad ante la fortaleza de las fuerzas de su creación y proyecto sobre nosotros tomados como conjunto e individualmente) es el Amor que “nos debemos” los unos a los otros y que alcanza su máxima expresión en la “Compasión” en nuestros actos, del cual resulta el buen Gobierno de todas las cosas que se ponen a nuestra disposición.

Ese trayecto del Amor y de la Compasión es producto intuitivo pero también profundo y original que ya se halla en nuestra mente y que por ello forma parte de nuestras Almas (y que tienden a expresarse en la bondad de nuestras leyes civiles, conformadas desde una perspectiva de justicia social, en busca del Bien Común y el Bienestar Social). 

Cuando los exploradores del mundo iniciaron el trayecto de pisar y andar sobre toda la Tierra para “conocerla” en la mayor magnitud posible, describiendo y dibujando lo que hallaban y poniéndolo a disposición de otros que desde sus casas leyeron, vimos que en todas las culturas Humanas no solo existía “el temor de dios” sino que también, llevados de él, se constituyeron religiones en las que podemos ver dónde “se puso el acento” para mostrar que la sabiduría nace de ese “temor” (humildad) y consigue objetivos en cualquier aspecto que se desee.

Así vemos cómo en Egipto el buen gobierno de Osiris llevó a la envidia a sus cercanos (hermano) y cómo este lo mata, pero es recompuesto y acaba siendo el rey de inframundo y quien decide quién entra, o no, en la inmortalidad o quien debe repetir la existencia, o quién debe de ser destruida su alma porque ya ninguna experiencia terrenal puede servirle de provecho a nadie. Le desalojaron de la vida terrenal e intentaron su total destrucción, pero solo consiguieron que su ejemplo de vida y el amor que despertaba le llevara a ser el supremo juez del destino último de los Seres Humanos en el proyecto de la creación divina.

También dentro del mismo área mediterránea, nacería Moisés, que alzándose sobre la cultura egipcia rescataría las promesas míticas del pueblo de Israel y le daría una “Tierra Prometida” donde poder realizar el “proyecto divino” que Dios prometiera a sus patriarcas pero una vez más, el “Corazón Duro” del pueblo que “teme” desde la “ignorancia” se dejaría llevar por la condición humana más animal, volviéndose a mirar con añoranza el Becerro de Oro.

También llegaría Jesús, para reconducir los errores del Pueblo Elegido de Dios, y señalaría que bastaría con el Amor para que la sociedad y el Pueblo elegido retornaran a su camino y sintonizara con la voluntad divina de la creación. Su mensaje perduró pero él fuera y sería sacrificado por los “suyos” como prueba de haber sido “afrentados” en sus costumbres y leyes. Pero su memoria sería rescatada, pues se vio que el Amor honesto y sincero (de obras son Amores y no muchas razones) sí produce "Milagros" y los poderes de los Seres Humanos, del Imperio dominante del momento, se “sometería” “formalmente” al Cristianismo.

Dividida la cristiandad en reinos que siempre peleaban con la moderación de Roma en los asuntos y rivalidades entre reyes, monarcas y emperadores, aparece el mundo musulmán que señala la belleza de la vida en sus danzas, en el arte de sus construcciones y en la gestión de la Naturaleza: el agua como fuente de vida, sus construcciones y jardines como expresión del conocimiento y dominio sobre la vida mostrándola como belleza.

Ni aún así, los sucesores de Cristo mostrarían el necesario “temor de Dios” cuando se posicionaban en las cúspides del poder humano que otorgaba su condición de interpretar la Voluntad Divina y el mensaje de Cristo, por lo que aparecería Lutero, configurándose el mundo de la cristiandad y la cultura de occidente en valores de Honestidad, Esfuerzo y Trabajo que darían lugar a “legítima” riqueza personal como expresión de la voluntad divina en premiar el “temor de dios” y sujetarse a su voluntad. Ellos constituirían la base de los imperios anglosajones que dominan occidente en la actualidad, al haber establecido la predominancia del mundo materialista, la industrialización forzada subyugando a seres humanos y a la naturaleza y estableciendo una carrera para dominar Occidente, y con él el mundo conocido, generándose las mayores matanzas de ser humanos que ha conocido la Humanidad; entrado de pleno en el Materialismo Científico hasta el extremo de perder el “sentido de la Vida” fuera del propio materialismo (es decir, hacernos fríos animales), llevando a Occidente a la necesidad de mirar a Oriente en busca de nuevos referentes espirituales que de sentido a la vida.

Ahí aparecen el Mundo Hindú, de castas, el rito de hablar a los muertos recientes durante días y días para asegurar su salvación en la cultura del Tíbet y conducirlos por la peligrosa senda del Tránsito del Estado Intermedio (que conecta con un cuadro que vi en la Exposición de arte religioso a inicios de los años 80 en Madrid, donde el Bodisativa de la cultura Tibetana era representado en la figura del Arcángel San Miguel guiando el Alma del difunto ante lo que Joung definiría como las “proyecciones de culpa” en la vida vivida y que toman forma en la mente del muerto de figuras Temibles que dejan inmovilizado del terror el alma de cada fallecido); por lo que se hace precisa la participación de la fortaleza de la Fe del difunto para reconocer que. lo que ve. solo son proyecciones de su propia mente producto de su sensación de culpa (sea esa culpa real o no, según la cultura y familia donde haya vivido).    

Aún siendo así la religión y apareciendo en toda cultura, el Occidente Ateo, Materialista, que se deja llevar por los impulsos de la naturaleza animal, corre hacia la versión más “defenestrada” del Budismo (que también parece guiado por el materialismo) para encontrar entre sus páginas y maestros la “seguridad” de que, aun siendo plenamente conscientes de haber arruinado vidas al propio capricho y voluntad, allí encontrarán el “manual” para “engañar” al proyecto divino y alcanzar la salvación que en su propia cultura cristiana ya no pueden (porque el requisito cristiano y católico no es solo el arrepentimiento ante el hecho de verificar que la vida es finita y cuando esa finitud ya se muestra en el horizonte propio, sino también el propósito de emendar el daño generado - y a ese respecto ya confiesa un abogado que mientras la madre no ceda y reincida, la situación del hijo se establecerá como cíclica; es decir, sin solución; por lo que propósito de enmiendo no existe y no creo en nada que el Budismo haga nada por ese tipo de señoras, por mucho que hayan ido a esas escuelas budistas alguna de ellas, de la misma manera que poco pudiera hacer por aquél que fuera Ministro de Economía y acabara liándola en Bankia en una salida a bolsa que se sospechara fraudulenta; del templo budista lo acabaron por echar ante a presión mediática; por si alguien duda de que el Budismo en Occidente también se rindiera, o no, a los efectos de una propaganda adversa, lo que señala, sin duda, una visión materialista que poco tendría que ver con el Buda que acabara siendo muerto porque sus enseñanzas liberaban y comprometían, como siempre suele hacerlo cualquier acercamiento espiritual a la Verdad de nuestra existencia, compromete al poder terrenal cuestionándo sus actos y decisiones.

 Siguiendo con la idea que centra este artículo, el de la Propiedad como resultado de apropiación en la wikipedia en español, expresamos que las materias primas proceden de la naturaleza y de alguna manera decimos, de punto de partida, que son bienes naturales, propios o propiedad de la Naturaleza (y como tal, siendo la Naturaleza un “todo”, al que incluso pertenecemos los humanos, un todo interrelacionado que hace posible la existencia y la vida en general) que alguien sea “facultado” para apropiarse de ello (incluso de personas y sus vidas) es motivo de reflexión, y debe de serlo, sobre el concepto de propiedad y/o su nacimiento; cabiendo la discusión de si los bienes naturales (incluidos los seres humanos en el pasado e incluso hoy en día) pueden pertenecer, o no, como propiedad tal como la hemos definido al iniciar el artículo.

Lo que conocemos como Naturaleza conforma el Mundo (la misma Tierra) y es la Tierra un “Sistema interrelacionado”; es decir, los efectos que como afectaciones causamos en una actividad concreta tiende a afectar a un entorno mayor del esperado. Poniendo un ejemplo de nuestros tiempos la explotación intensiva de bosques afectara al clima de las zonas inmediatas e incluso lo puede modificar intensamente si se reduce una masa arbórea en una zona concreta; pero si la dimensión del bosque es inmensa, como en el amazonas, la afectación llegará a gran parte del planeta en  general deteriorando la calidad de la Vida y la salud de la misma vida incluida la del Ser Humano. Estamos pues ante un “sistema Global interrelacionado” – así expresado en términos científicos – pero que da la paradoja que es la misma expresión bíblica explicitada en términos de materialismo científico: La vida y la Tierra es una Creación que forma un conjunto con el Universo, con el cual se halla muy interrelacionado para que pueda existir la vida como la conocemos.

 En términos absolutos podemos concebir la Biblia literalmente, o no, pero desde el punto de vista simbólico destinado a inspirar el conocimiento y la creatividad en el Ser Humano; sin duda la existencia del Todo es una Creación Divina de la cual los Seres Humanos no podemos escapar por mucho que la Ciencia se lo proponga en sus mensajes “redentores”, pues se ha venido a constituir la Ciencia como Religión Universal que solo es posible comprender honestamente si nos remontamos al origen de su nacimiento y la vinculamos con la inspiración de la creatividad (que solo puede provenir de un mundo invisible que nos acerca a esa idea de espiritualidad divina) y la utilidad que el poder Humano le ha otorgado a la Ciencia para alzarse sobre ella y constituirse en Poder rivalizador del proyecto divino, cuando en todo sigue dependiendo de ese proyecto divino, de las reglas y leyes que lo han constituido y, en último extremo, cuando la vida humana tiende al fin, sin duda, a rendirse a la dimensión divina de la existencia por la mera verificación de la aparición y verificación de la existencia del “Temor de Dios” (Humildad) en toda su extensión y amplitud que solo puede ser amortiguado por el Amor y presencia de los cercanos, como ya señalaba Demis Roussus en alguna de sus canciones – y que por ello sin duda, por dar las claves de lo esencial de la vida (Fe y Amor) fue vilmente injuriado en los medios de comunicación ante la llegada de la nueva etapa de un materialismo democrático rampante, que como leones, tenían el propósito de devorar cualquier rasgo de espiritualidad que no siguiera las líneas de encriptación oficiales y tuviera la desfachatez de mostrar la sencillez con que puede o podría desarrollarse la existencia humana en cada ser humano, si mediara el Amor y la Compasión.   

Podríamos plantearnos en qué términos (y límites) existiría “legitimidad” para apropiación de bienes, en el caso de que afectara a la vida de los seres vivos e incluso humanos, por un lado, o de cuando afectamos el planeta por medio de extracción de recursos (es decir: hablaríamos de la sostenibilidad como capacidad de la Naturaleza en regenerar, o regenerarse, ante las apropiaciones realizadas por el Ser Humano). O cuando contaminamos el aire en nuestra concepción de “derecho” a la libre circulación usando de los medios que deseemos; concebir hasta qué punto la afección de la atmósfera y el deterioro de su calidad no afecta exclusivamente a quienes dicen tener el legítimo derecho a su libertad de circulación o desarrollo industrial y bajo qué principios y regulaciones ese derecho puede seguir realizándose para proteger otros derechos a los que esa actividad afectara (es decir: volviendo a hablar de sostenibilidad, estamos ante la capacidad de la atmósfera en regenerar sus cualidades para que no afecte la calidad de la vida).

Habría que recordar que durante milenios el Ser Humano ha concebido que la Tierra tiene la facultad de regenerarse, actuando como un "reactor natural" que procesara toda sustancia natural a corto plazo y haciendo posible que los desechos de las actividades humanas se procesen en ese “reactor” que es la Tierra de manera ágil y rápida; y sin embargo aparece la evidencia que la propia Tierra o la Naturaleza, es capaz de generar (a veces por la actuación del Ser Humano) productos que no favorecen la vida tal y como la conocemos, sino que por el contrario la perjudicarían durante cientos de años o milenios (como podrían ser los residuos nucleares). Y sin embargo, todo ello, venimos observando, que la regeneración de la Naturaleza cuando cesa gran parte de la actividad Humana (como hemos observado durante esta pandemia) tiende a ser rápida y ágil en términos generales, mejorando los factores del Aire y Agua, e incluso la naturaleza silvestre tiende a recuperar territorio civilizado (urbano) intentando expandirse en él, para dotarlo de la capacidad regeneradora que posee el resto de la Naturaleza cuando no es urbanizada por el Ser Humano (pues parece obvio que es la concepción y visión económica del Ser Humano la que quita a la Naturaleza su capacidad regeneradora).

Cuando el Ser Humano civiliza o urbaniza los territorios, restringe esa capacidad regenerativa propia de la Naturaleza – espontánea y consonante con el sistema Natural y su manifestación en la Tierra – y la cambia, y transmuta, por la capacidad del Ser Humano en transformar el medio, y hacerlo lo más artificial posible, haciéndole perder la capacidad regenerativa pero, a su vez, convirtiendo esa carencia en oportunidad de negocio (mientras los bienes naturales son gratuitos y de libre disposición, todo lo que hace el Ser Humano es costoso, lesivo y muy caro aunque parezca a corto plazo barato – porque la esencia del negocio siempre es "el engaño").  

Por otro lado, existe una definición que proviniera de la Edad Media en la que se asegura que la propiedad solo es posible si otro poder superior, mucho más fuerte, nos la reconoce. Por lo que podríamos concebir que sean los fuertes y poderosos los que están decidiendo el destino de la Humanidad y de sus individuos. (Y esos no parece que tengan por guía el Amor Universal que en sus distintas facetas muestran las religiones en las distintas culturas que pueblan la Tierra)

Sin embargo, más allá de la visión de la propiedad como un proceso económico de bienes que se intercambian por dinero estableciendo negocios y dando lugar a la economía como sistema (y, con ello, al debate y discusión política sobre los sistemas y factores de producción dando origen a visiones diferentes sobre la propiedad (su origen o legítimo destino y/o uso), existe otra visión de la propiedad que tuviera que ver mucho más con la existencia del propio Ser Humano: La propiedad concebida como “objetos personales” e incluso, desde un aspecto más allá del material de ser objetos, como parte espiritual del propio ser humano y símbolo de su identidad espiritual y existencia vital (si una madre se empeña en destruir a un hijo, por lo general empieza por los objetos personales como señal de que en su presencia, la propiedad como símbolo de la propia personalidad del hijo será lo primero a destruir, para que sobre ella no se pueda constituir su personalidad ni su fe en sí mismo). Siempre hemos observado que hay, y existen, personas en las que su envidia es de tal naturaleza que no toleran en su presencia, que alguien a quien consideran “inferior o despreciable” pueda disfrutar con sencillos objetos propios; el objetivo entonces es destruir los objetos para destruir también los momentos de felicidad del quien considera inferior. La sencilla felicidad de los momentos que pasan desapercibidos y en la intimidad (solo detectables por madres o personas muy cercanas) son la señal más inequívoca de la existencia de una espiritualidad positiva, transcendente que muestra la existencia de una Fe interior que muchos materialistas son incapaces de obtener en el plano material y por ello envidian y buscan destruir.

La propiedad pues, es una expresión de la espiritualidad; desde ese punto de vista no se puede comprender que un sistema social materialista como el nuestro “tolere el robo”, porque ello destruye la fe, a veces pone en peligro vidas y obliga a reiniciar el trayecto de la obtención de ese bien. Además ello hace posible precisamente una lectura “conspirativa” de la sociedad donde vivimos y llegar a preguntarnos si el sistema económico, mediante el robo, la economía se moviliza y el ladrón pudiera llegar a ser considerado un factor, en algún aspecto, “positivo” dentro del sistema.

Así pues los problemas suelen ser los mismos, a pesar de las apariencias, y además cíclicos 

(Advertimos en conversación con el letrado que si el hijo retorna por su voluntad el problema volverá y si no retorna por su voluntad  y se sigue el “protocolo de pasividad y omisión de socorro”, que realmente es penoso para el hijo – y el padre, porque los demás parecen seguir el modelo protocolario de omisión de socorro – en poco tiempo se volverá a reproducir porque el entorno materno está dispuesto a ello como ya viene demostrando.

Le digo al Letrado que al menos mis artículos quedaran como testimonio y que en un futuro lectores se preguntarán qué tipo de aberrante justicia social se aplica en España; porque sin duda ahora desacreditar al padre es la opción más sencilla para no asumir responsabilidades todos los que miran; pero en el futuro la lectura de los artículos mostraría con claridad todo lo contrario señalando nuestra sociedad como especialmente cruel y bárbara. Y me contesta el letrado, para cuando eso pueda pasar tú, como dices, ya estarás muerto – es decir, no habrá compensación moral. El abogado, sin duda, refleja su propia frustración vital/profesional cuando las cosas se plantean en términos de: Blanco o Negro, que es precisamente la posición materna ya ampliamente descrita.

Así pues, un "Protocolo de Omisión de Socorro" concebido para el mundo de la adicción como eficaz, se viene empleando en para problemas graves emocionales pensando que el resultado será el mismo. Alguien parece actuar desde una lógica poco adecuada a cada situación. Esto no es un problema de adicciones sino de adultos enfrentados usando por medio a los hijos y en este caso la Salud Mental de uno de ellos. Y eso no tiene que ver mucho con las adicciones.  

sábado, 9 de octubre de 2021

Procedimiento de “pasividad y omisión de socorro”, consentido, guiado por profesionales jurídicos y de Servicios Sociales en Aragón, España.

 

Procedimiento de “pasividad y omisión de socorro”, consentido, guiado por profesionales jurídicos y de Servicios Sociales en Aragón, España.

No, no hablo de ninguna forma de eutanasia (aunque el hijo haya nombrado ese término diciendo que "él ni hablar de ello", que es lo que temen que le hagan al decir de lo que viera en la playa con su madre y una amiga de esta que dejara a su hijo babeante para toda la vida) ni de suicidio  incluidos profesionales del mundo jurídico y de los Servicios Sociales (y digo a la vista porque ya no solo hay pasividad sino dilatación en el procedimiento que debiera ser a todas luces de rescate y que se ignora reiteradamente desde hace ya más de una semana) que parecen haber puesto en marcha un “protocolo” que acepta en su aplicación que estos factores entren en juego desde un relato que ya no se puede sostener ni como terapéutico, ni como “de castigo” para “reconducir una vida” pues es la misma vida la que se pone en entre dicho desde varios planos (el más evidente: el físico – con frío en las calles y sin alimentos ni ropa – lo de la ropa cuestión ya recurrente y que su devolución después de doce meses de excusas habría que pensar ya como cuestión premeditada, una vez más, ante esta “terapia” jurídica-psicológica que no parece otra cosa que parte de un proyecto de crimen organizado y consentido por el Estado en sus ámbitos jurídicos y de salud mental – si es a que a este proceder se pudiera decir que tiene algo que ver con la salud mental y la justicia).  Se pudiera vislumbrar con la mirada de fría e impasible  dureza ante el escenario que vive el hijo (hijos a los que hace un tiempo se aseguraba que siendo pertenencias y posesiones maternas las vidas de los hijos – tienen propiedad expresa por derecho uterino – propiedad exclusiva, “se defenderían esas vidas como leonas que son”, junto a su amiga; pero cabe preguntarse de qué los defiende, al menos a este caso concreto, en el grave padecimiento de desamparo que vive el joven; inducido también a irse a vivir una experiencia de buscar trabajo a la ciudad más peligrosa y conflictiva de España – según un reciente comentario de conflictividad en la misma prensa catalana: Barcelona – sin dinero ni medios y en la calle). Ya se habló de las argucias jurídicas que se usan para sentirse “limpios de polvo y paja” ante un probable desenlace adverso, y que en ello convenía (de siendo leona para sus hijos) como argumento eficaz cuando el padre narraba la situación del hijo con una comisaría de policía en Barcelona por teléfono y el Mosso de Esquadra que le atendía, asentía sobre la “eficacia de la argucia jurídica” destinada a “salvar” la cara y lavarse las manos y la responsabilidad de los presuntos inductores de esta situación a la que ha sido llevado este hijo. Nunca puede haber un “crimen” consentido de Estado sin el concurso y uso pervertido de las normas jurídicas destinados a subvertir la justicia y la benéfica función de sus objetivos.

Si estuviéramos en el mundo jurídico anglosajón, tal vez, dado que la jurisprudencia se configura de manera bien diferente, el hecho de que el hijo sea testigo en un proceso penal abierto en un Juzgado de Instrucción (el número 15) de Barcelona, le otorgara una protección especial y esencial, e incluso permitiría considerar (en cualquier Estado Norteamericano o incluso de la propia Inglaterra) que estos hechos que se dan  (incluida la pasividad de personajes formados en el sistema jurídico español y en Asistencia Social) contra su seguridad e integridad física constituyeran motivo suficiente para considerarlo coacciones intolerables hacia un testigo amenazado en un procedimiento penal que interesa a la justicia.  Y sin embargo, aquí no podemos apelar a esa circunstancia de protección por mucho que instrucción 15 de Barcelona señale su extremado interés en el testimonio del testigo señalando el tipo de sanciones económicas que pudieran recaer sin su presencia (como parte de una obstrucción a la justicia – que paradójicamente es lo que se pretende con la omisión de auxilio al hijo, para que nunca construya su relato ni oportunidad en ello tenga)  y que sin duda, si esta figura de protección al testigo existiera en España cabría pensar que quienes buscan su deterioro físico hasta este extremo poniendo en riesgo su existencia y en un ambiente callejero de delincuencia nocturna (siendo profesionales del ambiente jurídico y de los Servicios Sociales) tendrían un interés específico concreto adverso al testigo víctima que “justificara” su “acción pasiva y de omisión de socorro” hacia esta persona que a todas luces precisa; y que la madre acepta omisión de socorro porque ya mostró hace un tiempo que parece preferir muerto a su hijo antes que con su padre.

Ante la estructurada y premeditada dilatación de la operación de rescate (y lleva más de una semana de retraso, dos semas o más y cinco semanas de penalidades del hijo conocidas por el entorno familiar inmediato) no se ocurre otra cosa que ante las peticiones del padre de estrategias de rescate y poniendo varias sobre la mesa, intentar entrar en una nueva dilatación por medio de entrar en un debate jurídico de quien tiene o no la culpa de la situación del hijo. Alucinante. Y sobre todo, la paradójica situación de respetar la voluntad del hijo hasta que la penalidad le llegue plena y no la pueda sostener; entonces sí, intervenir arrasando con todo, y con el mismo criterio de defender su vida, que ahora no se escucha por provenir del padre, destruirla de facto, si no fallece antes o en el proceso del pretendido “rescate”.

Esto es y sigue siendo España, por lo que resulta inviable que la prensa se haga eco de esta situación concreta; sin duda porque podrían existir tantas situaciones de desamparo llevados desde la misma concepción de “omisión de socorro” justificada, que lleva a la idea de “crimen” organizado y opaco de un Estado, y que pudieran salir a la luz si la prensa española se hiciera eco de un caso concreto y se expusiera a la opinión pública y los comentarios en las redes sociales (que nada tendrían que ver con los comentarios oficiales de quienes tan bien viven en los medios de comunicación y que son tan bien amamantados por los poderes del Estado) empezaran a poner los dedos sobre llagas pasadas o presentes, haciendo posible reflexión sobre las futuras – o ya en marcha – y que podría señalar que existe algo que el Gobierno de España y los juristas españoles, se niega a aceptar: Violencia Vicaria por parte de Madres.

Curiosa circunstancia, pues en este punto, carreras personales del mundo de la abogacía concursan de esta situación de pasividad y omisión de socorro señalada, estando ambas personas a punto de concluir sus carreras profesionales; y uno se pregunta si por ello, cuando se designa abogado de oficio, se pone requisito de que se extraiga de una bolsa de abogados cuya edad media se halle en el entorno de los 45 años de edad y al menos 10 años de ejercicio profesional como mínima garantía de que aun se acuerdan de los principios esenciales de la justicia que estudiaron en la Universidad y que garanticen un mínimo criterio de defensa más allá de los consabidos prejuicios a los que parecen acabar allanándose (tal vez para que sea más improbable la corrupción moral que se pudiera desarrollar ante situaciones complejas, que como esta, afectan a una potencial víctima).

Para realizar esta reseña he tenido que aplazar la confección y publicación de un artículo que vincula violencia y propiedad en nuestra España, donde aparece el robo como una actividad multifuncional en favor del sistema social económico y político  (a veces fomentado desde ambientes jurídicos, como bien da cuenta de ello la prensa cuando en ello tiene interés partidista o populista) que no solo permite dinamizar la economía, sino que también introducir la “justificación” de esa actividad en la calle, con el argumento jurídico de “robo con violencia”, que sin duda permitiría quitarse “muertos” de encima, como en este caso; de ahí que la Victima acabara en la ciudad más conflictiva de España. (Y que en la canción de Mecano “Cruz de Navajas” se justificaba como argumento para ocultar un crimen pasional; señalando la crítica musical del momento, que Mecano entraba ya, con los textos de sus canciones, en la etapa madura; es decir, en la que se empieza  a ver la realidad de nuestra sociedad; y hay que recordar que Nacho Cano es uno de los artistas favoritos de la pareja real en España, por lo que nadie se llama a engaño sobre la sociedad en la que realmente vivimos, pese a existir una Constitución)

Quién puede sentirse orgulloso de este Estado español? Quién puede hablar bien de España?

Una línea roja se le ha puesto al letrado que invita al padre a la pasividad y a ver y observar el desenlace de esta estrategia “jurídico-terapéutica” sobre el hijo que consiste en pasividad absoluta. Ya veremos en qué contexto se acaba construyendo el relato narrando esta situación (y que parecen querer que sea al mismo de siempre ante la dimensión de la aberración moral puesta protocolariamente en marcha y que siempre les parece que ha funcionado). De momento, el “yo no quiero ni queremos problemas” parece ser la frase que viene a definir que vivimos, realmente en un Estado corporativo, es decir: Fascista, eso sí con ritos y muchos argumentos jurídicos para persuadirnos de que esto es una Democracia.

Sea de lo que fuere llamado a ser testigo el hijo por ese Juzgado de Instrucción 15 de Barcelona, le aseguro desde esta líneas a ese juzgado que se olvide de este testigo, diga lo que diga el titular del mismo, pues por aquí (desde Zaragoza) ya se ha decidido su destino, y sea cual sea el desenlace, no cuente ni con el relato ni su testimonio. En Aragón se sabe que se tiene la propia manera de hacer las cosas y en ello ni valen leyes, ni jueces, ni reyes si por aquí se lo proponen. Por eso existe el término “maño” y “maña” (sencillamente de amañar y amaño, y se sabe que más vale “maña que fuerza”; es decir, un amaño por aquí no hay quien venga a desamañarlo; ni Derecho, ni democracia que se diga que valga). Si una madre dice que “el hijo es suyo, por derecho uterino” y con esa “propiedad” puede hacer lo que le venga en gana, no hay juzgado en España que pueda evitarlo, ni aun “por cojones” que  en ello se empeñaran y se tuvieran en contrariarla; y sino que se lo pregunte a su amiga. Otra cosa será como se verían estos mismos que con frialdad omiten socorro, si el desenlace del hijo fuera realmente adverso y entonces dónde pondrían los ojos realmente la opinión jurídica (y quien sabe si la pública) ante las reiteradas actividades de pasividad y obstaculizaciones y expulsiones y desamparos ya realizados y el ahora presente?. Que D. les coja confesadas, pues ello no es condición materna (tanta impiedad y falta de compasión mostraría, sin duda, puro y duro materialismo, por mucha argumentación científica que se pudiera pedir alegar para justificarse en las irreparables postreras evidencias).  Si así conciben la compasión tal vez se entienda (y no solo jurídicamente) porqué el hijo prefirió vivir (y/o morir) en la calle antes que volver.

martes, 5 de octubre de 2021

II El Mundo (tiene sentido o no lo tiene): El Verbo, la Palabra, el Relato y la Credibilidad.

 

II El Mundo (tiene sentido o no lo tiene): El Verbo, la Palabra, el Relato y la Credibilidad.

Un sistema basado en polaridades en el ámbito espiritual: Amor/Odio con efectos en el plano material: Violencia/Propiedad-Poder.

 

Después del artículo anterior sobre la aproximación a las relaciones que sostienen las especies de mamíferos y las similitudes con el Ser Humano, que no he realizado por capricho sino porque en el mundo de nuestra sociedad se han buscado esas mismas comparaciones para poder defender legítimamente como producto de la conducta espontánea en el mundo animal, lo que se consideran avances sociales en las relaciones interpersonales de los seres humanos que se hallaban cuestionadas o en entre dicho, se pueden extraer algunas conclusiones que hasta la fecha se ponían en cuestión o establecían dudas sobre cuál de las posturas sostenidas sobre la bondad del ser humano al nacer. En principio parece indudable que el ser Humano, por su naturaleza, nace bueno:

Rousseau: "El hombre es bueno y la sociedad lo corrompe"

 lo que hace referencia a que el ser humano nace sin una estructura moral de comportamiento, la adquiere conforme vive en sociedad, por lo tanto pierde la pureza a medida que va creciendo. (cuando se describe las “dudas” de “conciencia” que los mamíferos “asesinos” tienen a la hora de ejecutar un asesinato ante una víctima indefensa podría señalar la existencia de una especie de “consciencia moral previa”, que por la propia naturaleza de la consciencia le vincula con “algo transcendental”, por la cual le entran dudas sobre la conveniencia de dar muerte a un semejante aunque sea de especie diferente, considerando si ello resulta conveniente o inconveniente o si existe un punto en común de especial relevancia “insospechada” y trascendental, entre él, como potencial asesino, y su víctima; que pudiera afectarle a su destino o existencia más allá del plano meramente material de la existencia. Lo que sugiere que existiera una consciencia transcendente en el mundo de los mamíferos que se muestra en ocasiones de manera evidente y que señalaría, en sí mismo, la existencia de un plano espiritual inmaterial o dicho de otra manera, la existencia de un alma propia y singular que es capaz de hacer posible esas “dudas” para segar una vida y que puede resultar tan visible en el mundo de los mamíferos). Aun con la evidencia de esta afirmación, aseguraba una abogada, que existen “almas negras” y “almas blancas”; en aquello entendí que hay personas que por mucho que sufran la violencia social su ánimo nunca la entenderá e incluso no se protegerá de ese entorno convenientemente por falta de perspicacia y por otro lado la existencia de personas que rápidamente optarán por la maldad en las relaciones y desarrollará una “inteligencia” acorde a esa visión vital e incluso pudieran llegar a constituirse rápidamente como abiertamente asesinos sin escrúpulos.

De alguna manera se observa que la empatía, como idea de todos participar del mismo phatos (la emoción (de allí deriva el término empatía) que apela a los valores, sentimientos y creencias más firmes, puede llevar a la construcción de un mundo solidario y que la antipatía (también de phatos) puede llevar a una visión de lucha y antagonismo ante un mismo phatos que a todos nos alcanzaría pero interpretado de manera diferente (como pudiera constituirse cuando unos apelan a que todos somos en esencia iguales y que por ello tenemos derechos a las mismas oportunidades efectivas y reales para desarrollarnos como personas en oposición a aquellos que aseguran que no somos iguales y que cada cual prospera en consonancia con sus aptitudes y capacidades; que podría ser origen de la división que afecta a la sociedad y da lugar a las teorías económicas de nuestras sociedades).

Sin embargo todo deriva del discurso, presentado aquí como Logos (aunque logos sea un concepto mucho más transcendente que se refiere al lugar donde se encontraría todo el conocimiento y sabiduría), pero que en un discurso solo se toma la parte con un fin y propósito concreto que alcanza en ocasiones la forma de relato y sabemos que el relato tiende a ser sesgado e interesado como señala el mundo de la política y la empresa de manera constante. Y sobre el Ehtos, credibilidad, sabemos que uno de los aspectos de la vida política y empresarial – concebidas como lucha y rivalidad – es desacreditar al adversario constantemente (http://redextensionrural.blogspot.com/2019/04/logos-ethos-y-phatos-como-construir.html) para ocupar o adquirir su espacio e integrarlo como propio; es decir para apropiarse de su ámbito mediante un relato persuasivo que resulte legítimo.

En el “juego” social podríamos considerar política todas las relaciones sociales, no solo las meramente concebidas por relaciones políticas para el ejercicio del poder (porque la finalidad de la política no solo es gobernar) sino hacerlo “conforme” a la sociedad, por lo cual esta es persuadida por el discurso (relato, verbo, palabra) político con la finalidad de que se acepte las decisiones tomadas y las avale en los momentos de elecciones de cargos públicos.  Y ello lleva consigo una lucha por el poder: valores, el relato y la credibilidad; No nace esta cuestión del relato del mundo de la lucha política – que sería posterior – sino tal vez de los juicios públicos donde el magistrado muestra en público la sabiduría con que rige su comunidad.

Ethos:  En el uso moderno, ethos denota la disposición, el carácter o los valores fundamentales peculiares de una persona, pueblo, corporación, cultura o movimiento específicos. Por ejemplo, el poeta y crítico TS Eliot escribió en 1940 que "el espíritu general de las personas a las que tienen que gobernar determina el comportamiento de los políticos". [4] En retórica , ethos (credibilidad del hablante) es una de las tres pruebas artísticas ( pistis , πίστις) o modos de persuasión (otros principios son logos y patetismo ) discutidos por Aristóteles en ' Retórica ' como un componente del argumento. Los oradores deben establecer un espíritu desde el principio. Esto puede involucrar sólo "competencia moral"; Aristóteles, sin embargo, amplía el concepto para incluir la experiencia y el conocimiento. [7] [8]Ethos está limitado, en su opinión, por lo que dice el hablante. Otros, sin embargo, sostienen que el ethos de un hablante se extiende y está conformado por el carácter moral general y la historia del hablante, es decir, lo que la gente piensa de su carácter incluso antes de que el discurso haya comenzado (cfr. Isócrates ). (En el enlace de la definición de Ethos pueden ver su conexión con la Tragedia Griega, que permitirá a los lectores menos formados verificar el porqué se enlaza Tragedia Griega, como representación teatral para el público que estudiara Nietzsche, con la teatralidad y referencia de Alfonso Guerra cuando establece el PSOE el marco de referencia de cómo será interpretada la democracia en España).

Phatos: En la Retórica de Aristóteles (libro 1, 1356a), el pathos es el uso de los sentimientos humanos para afectar el juicio de un jurado. Un uso típico sería intentar transmitir a la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto de un juicio para influir en su sentencia; en este sentido, se puede decir que crear en la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto juzgado, al margen del hecho que se está juzgando, es, en el sentido etimológico de la palabra, crear un argumento patético

/ p eɪ θ del ɒ s / , Estados Unidos : / p eɪ θ oʊ s / ; plural: pathea o Pathé ; griego : πάθος , por " sufrimiento " o " experiencia " o "algo que uno se somete a", o " algo que le sucede a uno ". [1] En medicina se refiere a un" fallo "," enfermedad "o" queja ". [2] En el estoicismo se refiere a" quejas del alma ".[3] En suforma adjetiva : patético de παθητικός ) apela a las emociones del público y provoca sentimientos que ya residen en ellos. [4] Pathos es una técnica de comunicación que se utiliza con mayor frecuencia en la retórica (en la que se considera uno de los tres modos de persuasión , junto con el ethos y el logos ), así como en la literatura, el cine y otras artes narrativas.

En el estoicismo, el pathos se refiere a las "quejas del alma". Sucumbir al patetismo es un evento interno (es decir, en el alma) que consiste en una respuesta errónea a las impresiones externas a ella. Los estoicos relacionan esta visión del patetismo, y la visión que la acompaña de que todo patetismo debe ser extirpado (para alcanzar el estado de apatheia ) con una imagen específica de la naturaleza del alma, del funcionamiento psicológico y de la acción humana. . Una característica clave de esa imagen es que sucumbir al patetismo es un error de razón, un error intelectual. [5]

Logos (en griego λóγος -lógos- ) es una palabra griega que tiene varios matices de significado: Logos es la palabra en cuanto meditada, reflexionada o razonada. Puede traducirse de distintas formas: hablapalabrarazonamientoargumentacióndiscurso o instrucción. También puede ser entendido como: "inteligencia", "pensamiento", "sentido", la palabra griega λóγος -lôgos- ha sido y suele ser traducida en lenguas romances como Verbo (del latín : Verbum). 

Heráclito es el primero en teorizar utilizando esta palabra en el siglo V A.C. diciendo: "No a mí, sino habiendo escuchado al logos, es sabio decir junto a él que todo es uno". Tomando al logos como la gran unidad de la realidad, acaso Lo real, Heráclito pide que la escuchemos, es decir, que escuchemos el discurso de la realidad. En lugar de escuchar los discursos de los hombres que se basan en apariencias, escuchar el logos de la naturaleza.

El ser de Heráclito, entendido como logos, es la Inteligencia que dirige, ordena y da armonía al devenir de los cambios que se producen en la guerra que genera la existencia misma. Se trata de una inteligencia sustancial, presente en todas las cosas. Cuando un ente pierde el sentido de su existencia se aparta del Logos.

El Evangelio de Juan identifica al Logos cristiano , a través del cual todas las cosas son hechas, como divino ( theos ), [9] y además identifica a Jesucristo como el Logos encarnado

 El uso de la Biblia Vulgata de in principio erat verbum se vio obligado a usar el sustantivo (quizás inadecuado)verbum para "palabra", pero las traducciones en lenguas romances posteriores tuvieron la ventaja de nombres como le Verbe en francés. Los traductores de la reforma adoptaron otro enfoque. Martín Lutero rechazó Zeitwort (verbo) a favor de Wort (palabra), por ejemplo, aunque los comentaristas posteriores recurrieron repetidamente a un uso más dinámico que involucraba la palabra viva como la sentían Jerónimo y Agustín . [10] El término también se usa en el sufismo y en la psicología analítica de Carl Jung .

A pesar de la traducción convencional como "palabra", logos no se usa para una palabra en el sentido gramatical; para eso, se usó el término lexis ( λέξις , léxis ). [11] Sin embargo, tanto logos como lexis derivan del mismo verbo légō ( λέγω ), que significa "(Yo) cuento, digo, digo, hablo". [1] [11] [12]

Y sin embargo, existe también el termino Logos, en su vinculación gramatical con el término palabra la expresión Lexis y ambos deriban del verbo lego, que significa Yo Cuento o hablo y que participa del término Lex en latín Ley; y Magistrado de Magister Durante el período del Reino Romano , el Rey de Roma fue el principal magistrado ejecutivo. [1] Su poder, en la práctica, era absoluto. Era el sumo sacerdote , legislador , juez y el único comandante del ejército . [1] [2]

Y que también se vincula con magisterio (conjunto de valores morales y de fe en la iglesia) o  Diploma universitario francés de Magistrado, (expedido entre 1985 y 2002), sustituido desde la reforma de la LMD por un título universitario (DU) obtenido tras la docencia adicional en la L3 y el máster . o Escuela Universitaria para formar maestros de los primeros grados educativos en España.

Todos ellos participan de la condición del uso del Verbo/Palabra que debiera estar vinculado con el conocimiento/Logos – logos si se tuviera conocimiento completo de toda sabiduría, que no es el caso de nuestras sociedades, como señalaré - y que en su máxima expresión, pasando por el gobierno primero del rey, luego del Parlamento, da lugar a la Ley que a todos nos rige como expresión de la sabiduría para resolver situaciones mediante sentencias que se han de cumplir  

Por lo expuesto, el desarrollo de la Democracia debería contemplarse como un compendio de la sabiduría y conocimiento adquirido por la Humanidad desde hace siglos y milenios, capaz de expresarse en cada uno de sus actos públicos y sociales, más cuando modernamente participa en la Democracia el desarrollo de la Ciencia y el método científico.

Sin embargo, venimos observando que la mentira se considera parte aceptable del discurso social y político, ya sea usada indirectamente negando evidencias e incluso directamente señalando falsedades. Mentira que se expresa por medio del verbo, la palabra que nacieron vinculados con el propósito del conocimiento y saber, que es el que otorga legítimamente el Poder social (primero divino, por medio de las monarquías, y luego democrático por medio de la participación del pueblo y luego los ciudadanos). “Mentiras”, haciéndonos concebir falsedades, que observamos en relatos y discursos, como recientemente hemos comprobado en el caso de Iván Redondo o recientemente discurso que se entiende falseado en Carmona respecto a Iberdrola, según señala en ambos caso la prensa especializada.

Cuando un Estado democrático precisa del crimen (y) siendo un acto inmoral, consecuentemente precisa de la mentira y la colaboración de estructuras del Estado para ocultarlo (como ocurriera cuando la presidencia de Mitterrand el Estado Francés atentara contra Green Peace).  En ese sentido siempre que ocurre un crimen opaco en una democracia se precisa de una colaboración de parte de la estructura del estado para opacarlo mediante un relato creíble, donde será más creíble si procede de un profesional que del político o autoridad que lo ordenara.  Sin embargo existen crímenes que son legales pero que ni son conocidos por la sociedad ni comprendidos por esta en toda su dimensión. Por ejemplo cuando se narra en un artículo precedente, el procedimiento de un internamiento a perpetuidad de una persona, donde se le aísla durante tres o cuatro días sometiéndole a un tratamiento bioquímico que anula su cerebro y lo hace sumiso para siempre; y que señalé hace unos meses, pues mi abogado así me lo relató para que luchara en defensa de mi hijo (de ahí, y no de otra manera, señalo que existe violencia vicaria femenina que debiera acreditarse como u trayecto premeditado para destruir las posibilidades de una persona – acreditadas facultativamente – con la única finalidad de hacer daño al padre en múltiples planos: Sociales y morales; por lo que debe existir posibilidad legal de demostrarlo jurídicamente y constituir un argumento penal, que si demuestra una planificación de lustros debe constituir una premeditación destinada a destruir moralmente y prácticamente la vida de un inocente con secuelas muchos más graves de las que puede constituir una violación en grupo de una joven o mujer, y que si se demuestra asistencia jurídica al respecto de ese fin debería sin duda aparejar penas similares sino mayores, porque se usa del conocimiento de la justicia no para el bien común sino perversamente contra las personas). Otra cuestión aparte sería considerar hasta que punto sería refrendado por la población el uso de esos métodos médicos para anular plenamente y definitivamente la capacidad de una persona que no cometiera crimen alguno para anularla a perpetuidad bioquímicamente y sobre todo qué tipo de sabiduría puede haber detrás de quien tomara una decisión como esa desde el punto de vista judicial y sobre todo, si la medicina ha sido concebida por la sociedad para ese fin en contra de la viabilidad de un joven en un sistema democrático.  

    El entorno materno puso excusas durante un año antes de devolver la ropa y algunas pertenencias del hijo cuando lo expulsaron del entorno materno y fue a recaer en casa paterna. Excusas inaceptables, sin ropa, sin sus propiedades esenciales que concebimos como parte de nuestra personalidad y que expresan quienes somos.

Desde las restricciones horarias de la pandemia, con toque de queda, he observado varias acciones del entorno materno destinadas a sacarlo del entorno más seguro paterno, mediante promesas de devolverle cosas, con el propósito de buscar que fuera sancionado por no volver a casa antes de la hora de toque de queda (uno de esos episodios dado en una quedada con ese propósito en el Parque Roma, y que siendo en media hora del toque de queda ni le dieron ropa ni le acompañaron a la parada del bus para que regresara a casa del padre; también en San Mateo, en plena restricciones incluso de comercio solo esencial, invitaba la madre a que fuera el hijo de San Mateo a Zuera en busca de una tienda electrónica para reponer una pieza, pues en la estrategia de siempre de aislarlo, de una manera u otra, no le cargaba el móvil y no se podía comunicar con el padre).

 

-  Cuando el hijo muestra capacidad para resistir ante tanta adversidad e incluso, hundido resurge, muestra una tenacidad y valentía frente a la adversidad y deseos de luchar para vivir que deja en muy mala posición a la misma sociedad cuando permite la acción de descarte que la madre iniciara (a base de falsedades, exageraciones, coacciones, amenazas y obstaculizar cualquier posibilidad de apoyo) hace ya bastantes años. Quienes consideran que una madre tiene legitimidad de usar medios violentos para prevenir y/o mostrar a los hijos “de qué va la vida” (según su punto de vista) y que ello es garantía de amor maternal, hierran mucho al considerar que la violencia continua y diaria materna es inocua e intranscendente y sin consecuencias – así lo pensaba una letrada abogada asegurando, ante la evidencia de malos tratos a unos niños por parte de su madre, que los niños son esponjan y todo lo filtran - así lo manifestaba esa letrada, ante la queja denuncia del padre en el juzgado, pero que desde luego, esa afirmación le permitiría evadirse del problema mucho más grave que se hallaba ya sobre los hijos y en especial sobre uno de ellos, y que siendo una profesional del derecho debió asumir la responsabilidad de realizar un seguimiento “in tempore” que le permitiera una visión más global y precisa, ya no en interés del padre sino de los hijos;  “hacen lo que pueden” – para cuando las consecuencias se muestran han pasado tantos años que no queda más que acudir a los dichos populares: reclamar al maestro armero o echarse al monte; los dichos y refranes muestran que estas ligerezas vienen de lejos hasta el punto de que el saber popular configura estos dichos y la gente, llegado el momento, los comprende a la perfección, por lo que la triste historia de nuestras comunidades siempre encontró similares problemas por mucho que pase el tiempo o los siglos.

   Se piensa por lo común y desde la ingenuidad que la justicia resolverá problemas que se plantean de manera positivamente eficaz, en consonancia con los derechos que toda persona posee por el hecho de ser persona (incluidas preservar sus potencialidades y desarrollo en las mejores condiciones posible) e incluso determinar y alejar de su entorno a quienes pudieran truncar un proyecto de vida bajo cualquier principio ideológico o prejuicio, pues toda persona tiene derecho al desarrollo de su propia personalidad y de sus capacidades para bien propio y de la sociedad. En ese sentido se consideraría que la justicia llega para enseñarnos a todos el camino correcto de la tolerancia, la moderación y la actitud más positiva en favor de un perjudicado o víctima. La realidad es que encontrarse con que ello es posible encontrarlo en los juzgados de manera cotidiana, como norma transversal y proactiva que remueve obstáculos para el bien de víctimas suele ser, si se da, noticia en los telediarios y medios de comunicación, pero sobre todo si se consigue salvar los prejuicios de partida que hicieran pasar a la víctima por potencial verdugo, dejando el futuro de esa persona en manos de quienes realmente fueron sus verdugos. La realidad parece transcurrir por lugares bien distintos donde el mundo se ve y se le tolera violento en maneras o formas inteligentes (con el verbo y el relato a disposición de la mentira y la falsedad).

La violencia forma parte consustancial de la naturaleza de este mundo en que vivimos con todo el reino animal (al que como seres humanos pertenecemos) así lo muestra la Naturaleza, sin distinción de géneros, como se señalaba en el artículo precedente, y las nuevas generaciones, ni los que aun siguen en responsabilidades parecen encontrar un camino para cambiar esa inercia. Lo peor de todo es que hay quien vincula corrección de conducta con castigo violento y extremo, desde que tuvieran 5 años; cabe pensar qué sentido tendría, o qué corregiría un castigo de quitar la plena consciencia de manera bioquímica y para siempre a una persona.

Como sociedad deberíamos estar más atentos. Y si la democracia es que del pueblo emanan todos los poderes, tal vez este debiera opinar sobre que pudiera acabar con las vidas de manera “real” (muerte social que algunos de izquierda proclamaban aplicar no hace muchos años como postura legitima) que salgan al ruedo y den la cara par que les conozcamos públicamente y sepamos de sus argumentos y relatos.