Miguel Ángel Ibáñez Gómez - maiges_ps@hotmail.com

Atribución-No Comercial (CC BY-NC) Cc-by new.svg Cc-nc.svg

Translate

Translate

jueves, 11 de agosto de 2016

Filosofía y Religión

     Decía uno de esos grandes pensadores que los hombres o son religiosos o filósofos, presentando ambas posturas como antagónicas e irreconciliables. No lo creo, no creo que sea cierto. (He estado realizando un somero repaso para localizar al autor de ese pensamiento pero no lo he conseguido. Ello no me evita realizar este artículo desde la afirmación realizada por el personaje histórico (pido disculpas por ello). Pero me da pie, no localizarlo, para realizar una reflexión marginal al respecto. En esta ocasión acepto no encontrar autor de una cita y aprovechar la incidencia para exponer alguna parte ventajosa en ello: La primera, porque los expertos en Filosofía, los aficionados a la misma, o, incluso, aquellos que accidentalmente dieron con la afirmación en alguna ocasión, convendrán que la misma es cierta y recordarán con precisión el nombre del autor, y tal vez sus circunstancias personales y su vida; por lo que ellos, si leyeran este artículo, podrían, sin inconvenientes, extraer la parte de la recepción del mismo que les interesa. En segundo lugar, porque aquellos que apenas conocen de filosofía, si son intrigados por estas letras, tal vez tengan la fortuna de sumergirse en los textos filosóficos para extraer de ellos algo más importante que las propias reflexiones de cada autor, y que son, o han sido, al menos para mi,  fundamento para entender que el conocimiento puede ser alcanzado por todo ser humano sin necesidad alguna de ser reconocido especialmente por su entorno social. Así les pasó a muchos de los filósofos que se nombran en institutos y universidades de todo el mundo, y que muchos de ellos llevaron una vida penosa, llena de peligros, en medio de una sociedad tan adversa como la que hoy en día podemos vivir, en cualquier parte del mundo, por el mero hecho de pensar y reflexionar sobre nuestro entorno social. Por lo que siempre cabe señalar que pensar y, consecuentemente, expresar lo que se piensa, es un acto, en sí mismo, de gran riesgo para cualquier persona que lo haga con mayor o menor profundidad; pues los seres humanos, que nos rodean, suelen considerarse a sí mismos perfectos, ya sea en el ambiente familiar y más aún en el político o religioso; al menos perfectos en su idea de que siempre, ante los problemas que se presentan,  toman la mejor solución posible, por lo que cualquier reflexión que contradiga ese convencimiento que sostienen para así suele ser observado como una imperdonable ofensa - sobre todo, si por algún motivo, las formas de exponerlo no han sido acertadas, pero también si el fondo del asunto se observara especialmente contrario. Tercero también encuentro ventaja en esta circunstancia de no citar al autor, o mejor dicho, él no recordarlo en un momento determinado, pues ello me permite hacer reflexionar al lector sobre la tendencia generalizada que tenemos los humanos a construir y edificar grandes mitos a emular, cuando, probablemente, seríamos incapaces de soportar alguna de esas personalidades que hemos elevado a la fama universal, o cuando no las hubiéramos reconocido como tales mitos si hubiéramos sido sus contemporáneos; pues es propio del ser humano atender más a los defectos de toda índole que observamos en nuestros semejantes, por pura naturaleza de la perfección biológica - cuyo análisis va más allá de los rasgos físicos y que entran de pleno en el análisis del comportamiento y del entorno que acompaña a la inteligencia que observamos antes de evaluarla - por lo que difícilmente aceptaríamos en la actualidad, como lo hacemos en nuestros tiempos, a personas angustiadas o pesarosa por el impacto que recibieron en su ánimo al verificar lo absurdo de la vida y la muerte, o el extremado sufrimiento de la humanidad, o la violencia gratuita que existe por doquier, o el absurdo egoísmo y posesividad que arruina tantas vidas prometedoras a nuestro alrededor. Construimos mitos a emular que nunca emularíamos de verdad. Pues es el sufrimiento la semilla de la lucidez y de la vida; y nosotros vivimos, o lo pretendemos, tomando lo mejor de todo pensando que no hemos de pagar el correspondiente peaje. Esa es nuestra sociedad actual. Y de esta manera evadimos complejas rutas como en las que se encriptan en símbolos como el del árbol de la vida y la muerte:
       Así se afirmaba quienes mostraban los símbolos del árbol de la vida y la muerte: Quien quiera dar frutos de vida deberá hundir sus raíces en la muerte y que hunda sus raíces en la vida su fruto será la muerte.

        Con la llegada de la reflexión psicológica podemos observar que el conocimiento de la psiquis del ser humano nos permite llegar a los símbolos religiosos y entender sus mecanismos beneficiosos sobre las vidas de las personas sin perder nuestra visión filosófica de la vida, ni tampoco la religiosa. Por lo que tal antagonismo sólo se comprende desde el fanatismo religioso o científico - o el temor a explorar cualquier otro camino fuera de las seguridades que ambas concepciones nos dan - ambos irreconciliables en sus análisis, pero que ambos comparten el mismo objetivo: Dar seguridades a las personas en medio del proceso de vivir.
        Toda ciencia que vaya más allá de una exhibición narcisista de conocimientos acaba en Filosofía. Y toda filosofía precisa conocer, para iniciarse como tal, el motivo de la existencia y darse una respuesta a esa pregunta para edificarse. Por lo que filosofía y religión comparten lo esencial: la reflexión sobre el qué y el por qué del ser humano.
       Ninguna verdad revelada puede sustituir indefinidamente el proceso de reflexión del ser humano. Solo lo paraliza, en el peor de los casos, para que pueda construir y mantener el mundo que nos damos. Filosofía y Religión acaban encontrando un espacio común donde se complementan. Y en él, en ese espacio, se observa que los antagonismos que se han construido entre ambas no son más que un artificio nacido en la dificultad de hacer comprender - al todavía inexperto - concediéndole así protección para todo el tiempo que precisen en llegar a dicha conclusión, si es que llega.
       Ya escribí un artículo en el cual señalaba el mecanismo por el cuál las imágenes religiosas ofrecen verdadera protección psicológica las personas; y la protección es real y efectiva. Por lo que la religión cumple una función social de extrema envergadura en la actualidad - otra cuestión diferente es su estructura material, de poder terrenal,  que, como toda estructura humana, pugna por mantenerse, sobrevivir o expandirse, y ahí nace, o pueden nacer, contrariedades entre acción social y su propia lucha por la supervivencia de sus propias estructuras. Pues la condición humana traiciona a cualquiera. Ello es un hecho.
           Hoy en día aceptamos en Europa que las historias bíblicas son esencialmente simbólicas. Ello no obstaculiza lo esencial de sus objetivos: Dar una respuesta sencilla para poder vivir y construir nuestras sociedades. Pero, también, las mismas historias podrían ser literalmente ciertas. Ello lo demuestra el desarrollo de nuestra experiencia vital, y de la ciencia. En este segundo caso el reto aún es mayor, pero en él se conserva el aparente pacto (tácito) que hubo entre ciencia y religión por el cual se permitió el desarrollo de la ciencia, pues al final del largo camino científico, la ciencia, acabará por dar la razón a la religión - a la verdad revelada - y para ello, para asegurarse la limpieza del proceso, las universidades se dan, a sí mismas, la estructura de garantías que el proceso de conocimiento que la propia Iglesia se dio a sí misma también, para garantizar la pureza de la fe.
        Parece imposible, por la propia naturaleza de nuestra sociedad, que toda la sociedad alcance a la vez la liberación que otorga el perfecto conocimiento de la existencia del ser humano - o de la vida. Ello parece un proceso individual en que todo depende del punto de partida, o de la disposición del ánimo a comprender el entorno, y por lo tanto ello es, en algún modo, antagónico del deseo de desear el paraíso en la tierra; pero paradójicamente, sin desear nada se mueve en interior del ser.
        Cabe por ello, preguntarse cómo el ser humano primitivo contestaba estas preguntas esenciales para poder vivir, o lo que es lo mismo, qué respuesta se daba para poder construir sus vidas en torno a esas respuestas, que debían de ser respondidas, para con ellas estructurar las sociedades en las que vivían. Mi respuesta es que al carecer de más distracción que la propia observación del entorno natural, construyó una idea muy superior al del ser humano actual - tan distraído por todo - del mundo en que vivía; por lo que su consciencia espiritual era mucho mayor que la del ser humano medio de nuestro tiempo. Y que su visión del universo era más perfecta que el que tiene el ser humano medio en la actualidad, pues la del ser humano medio, en la actualidad, depende casi más de lo que le diga de la ciencia de lo que él se fía de sus propias percepciones (que suele considerar estúpidas y sin valor alguno a la hora de la verdad; a la hora de enfrentarlas a la ciencia - porque desconoce que su visión simbólica, tal vez sea mejor respuesta que la que la ciencia pueda generar en nuestro tiempo, si no se despega de su propia condición de ciencia (y apela a hipótesis - paradógico).
       De ahí que mi hipótesis no sea otra que aquella que afirma que el objetivo de la ciencia no es otro que el de verificar lo que el ser humano ya conoce desde hace milenios. Y lo conoce sin necesidad de datos materiales o verificables por la lógica científica - como ahora precisamos. El ser humano primitivo vivía, por así decirlo, en la Verdad Revelada constantemente. Y a ella llegaba con la contemplación del entorno natural, social y de sus líderes. Incluso no precisaba del habla para que ese conocimiento cumpliera su función. Pues él habla, aunque parezca un avance, nace de una incapacidad de transmitir conocimiento que se consideraban precisos ante la complejidad que iban adquiriendo las sociedades y la dificultad de que sus miembros pasaran por las mismas experiencias  - y esa incapacidad de transmitir conocimientos pudo dar lugar a la capacidad de engañar, por medio del lenguaje,, que antes no existía con tanta facilidad - pues se aprendía sobre la reflexión de los actos vistos.
      Por ello, para mi, filosofía y religión es una identidad que se separan con la sola finalidad de mostrase idénticas cuando son observadas desde la distancia. Ambas muestran el camino a la verdad , la primera desde el análisis reflexivo y la otra desde la imagen de los símbolos.

lunes, 1 de agosto de 2016

Inteligencia o/y Sabiduría - Lo pequeño es hermoso.

      31 de Julio de 2016
       La inteligencia es un hecho asombroso del que todos los seres humanos disfrutamos, haciendo uso de ella como una herramienta más de las que tenemos a nuestro alcance. Nos parece un hecho normal poseerla, y estamos tan acostumbrados a su uso que creo que a veces no reparamos en la verdadera magnitud del alcance y relevancia que tiene en nuestras vidas. Ese don del que disfrutamos cotidianamente, tal vez, lo consideramos tan propio de la condición humana que pudiéramos llegar a pensar que, si careciéramos de su uso, ya no poseeríamos las cualidades esenciales que nos define como personas poseedoras de derechos inherentes a nuestra existencia. Pero, a mi juicio, ello es una visión desmesurada por la propia (inconsciente) importancia que le damos a la inteligencia. Y aunque tiene esa importancia, en el desarrollo y transcurso de este artículo tengo el objetivo de, aún mostrando lo esencial y determinante qué es la inteligencia en nuestras vidas, enmarcarla en un contexto más humilde tal vez, y nos sea aún más provechosa. Quizá lo consiga.
    Leí, ya hace 14 o 15 años, una tesis, o hipótesis (debería encontrar el libro y señalar el autor con precisión para que el que desee echarle un vistazo pueda hacerlo), creo que tal vez de Young o de Campbell, en el que aseguraba que el pensamiento, al principio, y hasta la época de los griegos, para la mayoría de las personas no era otra cosa que una especie de recepción o identificación plena con el entorno, y que poco a poco se habilitó la capacidad de dirigirla y enfocarla hacia aspectos concretos de la realidad que nos circunda, apareciendo entonces los procesos, o el conjunto de procesos, que hoy conocemos bajo el nombre de reflexión. Y ese avance lo situaba en tiempos de los griegos; atribuyéndoles, de alguna manera,  esas magníficas reflexiones sobre todo orden de cosas que hoy nos son propias de nuestra civilización occidental y que pusieron los cimientos sobre los cuales hemos construido este complejo y maravilloso mundo que nos ha permitido crear la civilización occidental y el desarrollo de las artes y las ciencias, y, con ellas, las tecnologías que hacen posible lo imposible.
       Tal vez su tesis no sea plenamente acertada, o halla en la actualidad severas discrepancias con la misma, en algún aspecto. Pero el hecho de exponer esta teoría, como tal dualidad: pensamiento contemplativo, sin objetivo, y pensamiento dirigido, es de por sí, una idea fascinadora que Schopenhauer describe cuando habla del arte y su contemplacion con profundidad, atribuyendo a esa contemplación la capacidad de convertirnos en la propia obra de arte que vemos.
      Es posible que si recordamos nuestras primeras vivencias, en nuestra familia, aceptaremos que nuestro pensamiento, si existía, era contemplativo. En mi caso, mi primer recuerdo era estar en la cuna de madera, agarrado a los barrotes torneados, y tirando de ellos mientras, una mezcla de irritación y enfado, pretendía liberarme de esa pequeña prisión que custodiaban mi descanso. Y cuando mi madre aparecía, yo no tenía ningún concepto de que fuera mi madre; reconocía su silueta desde la oscuridad de la habitación en el contraste con el marco de la puerta cuando ésta se abría. Esa silueta era indudablemente la presencia de la absoluta protección - creo que sólo diferenciaban entre la silueta de mujer y de hombre - todo venía con ella: calor corporal que daba seguridad, nutrición, palabras de las que no entendía más que los gestos que las acompañaban y miradas con sonrisas que no eran otra cosa que la felicidad completa y también con ella vinieron las habilidades de uso de cuchara, las órdenes, el concepto de bueno y malo... pero fue mi padre el primero que dirigió mi pensamiento más allá de lo que la vista ponía al alcance de mis manos y de mi voluntad. Me hizo mirar al horizonte, señalar un punto en el mismo, y me contó una pequeña historia - o una descripción - tal vez fuera el propio Moncayo visto desde el puente de Piedra, o el de Santiago; este último construido hacía unos pocos años y en el que recuerdo a mi padre, delante de la lápida conmemorativa, señalando los números romanos y explicármelos.  Y quizás no se viera el Moncayo y dijera que en días claros se ve el Moncayo, y yo preguntara: ¿qué es? -  y me contestará: un monte alto, pero el día tiene que estar claro para verse. Cómo vivíamos más allá del Huerva, salir del barrio era un acontecimiento que podía ser aburrido o muy interesante depende si era para ir de compras con mi madre o al realizar una incursión en la zona donde la ciudad permitía ver algo realmente impresionante: el Ebro. Un continuo movimiento de agua:
- ¿de dónde sale?
 - De la lluvia
 - ¿tanto llueve?
- Toda el agua de la región va a parar aquí
    Increíble !!!  Y además había que mirar hacia abajo y el vértigo aún ayudaba a comprender el misterio de ese río va más allá de lo que las palabras puedan sugerir. Solo se me ocurrían preguntas ,una detrás de otra. Y, si además, hacía viento, resultaba que el viento tenía nombre y que lo soplaba el misterioso monte. Ya había suficiente tarea para descubrir durante una temporada; aunque la escuela, por entonces, educaba de espaldas a esos misteriosos acontecimientos tan sugerentes.
     Luego todo se fue racionalizando ordenadamente. Había que integrar las clases de geografía de "El Popo" - profesor de La Salle - y sus mapas con las experiencias en los puentes de Piedra y Santiago, y ellos no era una tarea sencilla si se deseaba contestar a todas las preguntas, sugerencias y estímulos que esas visitas al río generaban. Visitas poco frecuentes pero siempre fascinantes. La primera conclusión que extraje, y aunque íntimamente ya lo había incorporado en la experiencia cotidiana, era que mi madre era tan práctica que llevaba al aburrimiento, por lo que solo salíamos de él si cantaba y enseñaba algún juego; y que mi padre era interesante y algo fantasioso.

      La inteligencia es como tener una linterna en medio de la noche. Cuando se va por un camino desconocido alumbra nítidamente una estrechísima franja del mismo que podemos ver con claridad y precisión, pero a la vez oscurece el resto. De tal manera es así, que si no conocemos el terreno, y no hacemos una clara idea de dónde estamos y por dónde vamos, las posibilidades de perdernos son muy altas, incluso aunque llevemos un plano; pues en los planos se detallan un entorno más amplio qué es la referencia que precisamos para saber dónde estamos, y la linterna, si estamos en una zona abierta o cerrada, apenas nos mostrará algo más que unas decenas de metros, y difícilmente obtendremos referencias.
         Siempre es preciso una visión de conjunto una idea general y si no conocemos el lugar hay que construir una hipótesis del mismo con los datos que podemos observar con la linterna. Y en el mapa habrá alguna referencia clave, por las que queremos pasar para verificar que vamos por el camino correcto. Ella, la referencia, confirmara nuestra hipótesis, nuestra imagen del lugar que nos rodea. Así que cuando damos con los puntos de referencia esperados, nos alegramos enormemente, pues ello nos ratifica dos cosas: sabemos dónde estamos, y el recorrido realizado es correcto hasta ese momento.

        Si ponemos nuestra atención en los detalles podremos extraer reglas y leyes incluso construir un "sistema", una idea de reglas que existen en nuestro entorno. Luego, tal vez, algo nos sugiera que una necesidad, o aspiración que tenemos, se pudiera conseguir usando de esas reglas y "sistemas" que hemos descubierto. Ello nos permitiría alcanzar esos objetivos con mayor o menor fortuna, pero en el proceso de conseguirlos también aprendemos nuevas reglas. Estamos dirigiendo el pensamiento.

      La inteligencia nos permite descubrir. Y nos asombramos de lo descubierto y de que esto funcione. Pero también existe una inteligencia pasiva por la que se nos hace creer que todo está descubierto y que nuestra participación, incluso, no es necesaria. Creo que ello es un error, aunque tenga utilidad durante un tiempo, en algunas fórmulas de enseñanza.

         La inteligencia nos muestra evidencias; pero a cada persona le muestra evidencias en unos aspectos y a otras en otros, por lo que se acaba por hablar de tipos de inteligencia según se pongan atención en unos u otros aspectos de los señalados. La inteligencia es, parece ser, una capacidad de nuestra mente que debe de ser estimulada. Y que, de alguna manera, el estímulo siempre existe, pero también a la que hay que darle puntos de referencia para que se construya a sí misma. De ahí la importancia que tiene que los niños tengan a su disposición libros y vean, en los adultos que les rodean, la sincera costumbre de escribir y leer - las posturas no conducen a casi nada, todo tiene que partir de la sinceridad - libros abundantes y a su medida, pero también, al lado, técnicos; ya sean de filosofía, ciencias puras, y de toda índole científica - los niños, por sí solos, elegirán los que vayan interesándole en cada momento, y qué parte de los mismos aprovechar, y cuáles no les interesan por el momento. Y digo libros, pues aunque la informática es interesante, siempre las mejores obras se suelen hallar en el papel, y su formato y hábito de lectura, reportan virtudes diferentes al uso complementario del ordenador.

           La agudeza de nuestra inteligencia, pues, nos deslumbra pero nada más; aporta incluso soluciones, a veces, pero nada más. Necesitamos hacernos con una idea general del sitio donde estamos, y sin embargo no hay planos para vivir la vida. Tenemos, pues, que construirnos una hipótesis a través de nuestra inteligencia. Pero la inteligencia es analítica y crearía estructuras y sistemas demasiados rígidos para el ser humano, aunque útiles para la tecnología. Y por ello acabamos generando compartimentos: Ciencias Políticas Ciencias Naturales Ciencias Exactas eso ayuda pero con eso sólo no se vive  una vida plena.
        Hay que superar la inteligencia para tener una visión de mapa una visión global y ahí entran en juego una parte importante del ser humano: el sentido común, el de verdad.
       Trascender la inteligencia es, de alguna manera, reconocer que es una herramienta útil para conseguir nuestros deseos pero hay que ir más allá, más lejos: ¿qué somos? ¿quiénes somos? ¿qué sentido tiene la vida? Estamos tan ocupados en lo cotidiano que dejamos que estas cuestiones se queden para el final de nuestra vida y por ello los acontecimientos inesperados, que nos golpean, nos recuerdan que las respuestas que apresuradamente, tal vez, nos dio nuestra inteligencia, prácticamente no nos satisfacen para nada..

        Decía Schopenhauer que la vida es voluntad de vivir. Pero si comprendemos que tal vez todos somos múltiples versiones de lo mismo, andaríamos hacia algún sitio, que siempre es mejor que quedarse parado. Y, sin embargo, ese camino puede ser duro y peligroso, pues podemos perder, cuando lo transitamos, algo que es muy esencial para todos nosotros: El norte. Y qué es la vida si no nos arriesgamos a vivirla? tarde o temprano nos enfrentaremos abiertamente a ello y en ese proceso sólo nos puede ayudar el respeto de nuestro entorno, su apoyo y fe en nosotros. Y si carecemos de ellos solo nos quedará el amor (y para que el amor nos ayude hemos de haber amado de verdad alguna vez y también hemos de haber sido amados y reconocer ese amor recibido. Es la única esperanza que tenemos, las únicas referencias que podremos encontrar en ese camino en medio de la noche) La inteligencia - la linterna - no nos dirige, en principio, a su antojo, se subordina, se pone al servicio del corazón o del deseo, pero aprendan a no ser rehenes de deseos y antojos para no esclavizarse; y sobre todo no dejarse llevar por la lógica de la inteligencia y dar por cierta la misma desde una primera impresión Primero se mira con el corazón y luego se activa y habla con la inteligencia (por y para amor - qué difícil, pues todo ello es un proceso personal, en el que no caben atajos, y que para cada cual es diferente). Pasar de la inteligencia analítica a la sabiduría sin perder totalmente el norte (ni durante el camino, ni cuando ya se ha llegado) es tarea realmente difícil.

      Sabemos que podemos. Durante nuestras vidas hemos recibido "señales" de que ello es posible, aunque lo cotidiano haya acabado por relegarlo.  No es un territorio desconocido. Tampoco es la felicidad como la que vimos de niños, sino la de reconocer nuestro deber y actuar con humildad en consecuencia. No nos dejemos deslumbrar por la inteligencia, por esa mágica linterna que alumbra la noche y ya nada puede sin el amor, ni contra el amor (Aquí el concepto de amor que actúa es la de la caridad - (La caridad es una de las tres virtudes teologales, junto con la esperanza y la fe. Tanto el DRAE en su primera acepción como la Iglesia católica consideran que la caridad es aquella virtud teologal por la cual se ama a Dios sobre todas las cosas por Él mismo y al prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios.1 2 La caridad tiene por frutos el gozo, la paz y la misericordia. Exige la práctica del bien y la corrección fraterna; es benevolencia; suscita la reciprocidad; es siempre desinteresada y generosa; es amistad y comunión.)        La Caridad  como conclusión de un proceso en el que nos se reconoce a todos dentro de un mismo barco; es como la Compasión (de la que Buda hablaba). 

         Dice el Islam que hay que luchar contra el infiel. Pero recuerden qué es un libro filosófico y la filosofía es amor a la sabiduría, y la sabiduría para entenderla hay que descubrirla: El infiel es uno mismo. El que no tiene fe es la misma persona que padece las consecuencias de no tenerla. Es el miedo a la falta de certezas, a la falta de método que nos lleve al resultado previsto. La fe es, y está, en nosotros mismos. Por ella llegamos al día siguiente y nos despertamos del sueño por las mañanas. La vida es esa tensión constante que hay que mantener con el que tiene miedo, y que también habita en nosotros mismos. Con el que no tiene fe, que también somos nosotros.
      Tal vez con esta última frase ustedes entiendan lo absurdo que representa este conflicto con los fanáticos: tan violento con el de enfrente. Desde esta perspectiva no tiene ningún sentido. No es más, que algo útil y oportunista, para no se sabe quien; pero que seguro que que carece de fe, al menos de la buena fe.

     Recuerden que lo pequeño es hermoso. Esta frase se volvió a impulsar a finales de los 70. Es posible que nos sintamos maravillados de nuestra inteligencia, y de su poder de análisis y creatividad, si la ponemos al servicio de los deseos, pero aún es más impresionante ponerla al servicio del corazón, pues con ellos nos transformamos y transformamos incluso la sociedad que nos circunda.

       Cada generación tiene su momento: Su santa lucha por la fe que hay en ellos mismos. Y por su victoria. Pero ello se queda oculto a la vista de la inteligencia (la linterna ve los detalles y signos pero no sabe atribuirlos correctamente, el sentido se lo da cada cuál según sus intereses y valores personales) pues hemos convertido la inteligencia en algo práctico; tan práctico que entendemos que no hay nada interesante fuera de su lógica; y acaba por precipitarse en conclusiones lógicas - pero a veces erradas o incompletas. Hace falta usar el corazón, que es el mapa real de la vida, para ver lo que hicieron los que nos precedieron. y cómo trascendieron toda lógica solo con amor, poniendo el listón cada vez más alto para la siguiente generación.

        No dejemos que nuestra inteligencia nos haga creer que nada existe mejor que ella y que sólo lo importante es lo que ella ilumina, porque complacer nuestros deseos y ambiciones puede acabar siendo aburrido, además de hacernos engordar el ego (y correr el peligro de convertirnos en tiranos), al construir realidades irreales en las que nosotros somos los reyes. Y dejamos fuera al sentido común.

domingo, 24 de julio de 2016

Eurovisión 1970


        Para aquellos que piensen que Europa estaba realmente dividida después de la guerra y que compartía la rivalidad que existía entre EEUU y la URSS de manera plena, aquí tienen una posible prueba más de que esa idea ni era tan cierta ni unánime como pudiéramos pensar en la actualidad.
El símbolo más representativo de esa edición del Festival, asemeja a la bandera de la OTAN, con un eje norte sur y este oeste, cumplimentado con notas musicales rojas y azules (alguien quiere más símbolos de lo que Europa vivía en ese momento?).
Es posible, que, en el resurgimiento industrial de Europa, después de la II Guerra Mundial, se tuviera muy presente, por aquellos que dirigían los países que hoy conforman la UE, todo el sufrimiento, muerte y devastación que acabó con la vida de millones de jóvenes y de población civil. ¿Había merecido la pena? La distancia entre la visión socialista y la capitalista, y su escenario de confrontación: Europa, hacía posible que el continente, permanentemente amenazado por la mutua desconfianza entre los antagónicos, realizara, más veces de la que imaginamos ahora, gestos claros de que la paz era posible; incluso desde las perspectivas ideológicas tan diferentes.
En España se establecen relaciones diplomáticas con los países del Este (1970) y con la URSS. Checoslovaquia y Yugoslavia ya han participado en Eurovisión, aunque no lo hagan ese año, como Portugal.

Gana Irlanda All Kinds of Everything (en español: "Todo tipo de cosas") 

España envía a Julio Iglesias con el tema Gwendolyne (Nombre celta: la mas bella de todas las rosas. También es quien cuida de los niños perdidos en Peterpan), y un mensaje, aparente, de profunda decepción hacia la CEE, pues España no tenía el paso franqueado. (Una atrevida interpretación señalaría que: El símbolo del Festival, realizado en Holanda, podría ser un mensaje de que nadie entraría en la CEE sin pasar por la OTAN).

Pero el Gobierno español, por medio de López Bravo, consigue (1970):
El Acuerdo Económico Preferencial entre el Estado Español y la CEE fue un acuerdo firmado por el Ministro Español de Asuntos Exteriores Gregorio López Bravo y el presidente del Consejo de Ministros de la Comunidad Económica Europea en octubre de 1970. Había sido preparado sobre todo por Alberto Ullastres, representante de España ante las Comunidades Europeas.
El acuerdo hizo que España pasase a ser país asociado a la CEE con trato preferencial en comercio, la CEE redujo un 30 por ciento los aranceles de la casi totalidad de los productos españoles, salvo para algunos que lo sería un 10 por ciento. Además, los productos españoles entrarían libres de todo obstáculo contingentario y se obtendrían reducciones de ciertos productos agrícolas. Este acuerdo rompió el aislamiento del franquismo en Europa.

Los Ministros más sobresalientes de aquél momento en la España de Franco eran:

Tomás Allende y García-Baxter 
Se licenció en Derecho por la Universidad de Madrid. Fue alférez provisional en la Guerra Civil Española. Durante la dictadura franquista fue Procurador en Cortes en diversas ocasiones por el tercio familiar y consejero nacional, y se le ha considerado el primer y único político que defendió y ganó una interpelación a las Cortes de Franco en relación a la reforma agraria. fue uno de los primeros impulsores de la entrada de España en la CEE. 

Gregorio López-Bravo de Castro
Se opuso a la política económica de Falange Española de mantener la autarquía, formando parte del equipo de los llamados tecnócratas.
En 1969 fue cesado para pasar a ser ministro de Asuntos Exteriores, siendo continuador de la labor llevada a cabo por su antecesor, Fernando María de Castiella Maíz. En su labor al frente del ministerio trató de aproximar las relaciones entre España y los países del este de Europa, en especial la Unión Soviética, con la que no existían relaciones diplomáticas, consiguiendo la apertura de oficinas comerciales permanentes de ambos países en Moscú y Madrid respectivamente, pero se opuso a establecer relaciones con Israel. Fue relevado del ministerio durante las conversaciones con el Reino Unido sobre la soberanía de Gibraltar al no obtener avance alguno en la materia después de haber permitido que en la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1973 no se tratase la cuestión.3 Tras la muerte del dictador, resultó elegido diputado4 por Madrid en el Congreso de los Diputados por Alianza Popular desde el 15 de junio de 1977 al 29 de diciembre de 1978, fecha en la que renunció al escaño como protesta por la entrada en vigor de la Constitución Española ese mismo día. 

José Luis Villar Palasí
Impulsó la Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa que supuso un importante esfuerzo de modernización del sistema educativo, entre cuyos principales hitos destacan la enseñanza primaria obligatoria hasta los 14 años con la Educación General Básica (EGB) y creó la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). La reforma educativa, además de establecer la EGB, creó el Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) y la Formación Profesional (FP). Entre otras prerrogativas, la nueva norma establecía que en las regiones en las que además del español se utilizara otra lengua se estudiaría obligatoriamente una asignatura de esta lengua

Laureano López Rodó
Después de la muerte de Franco, participa en el proceso de reforma política. Fundó el partido Acción Regional, que apostaba por el regionalismo frente al uniformismo del Estado propio del ideario franquista.2 López Rodó se había presentado a las primeras elecciones democráticas como cabeza de lista por Barcelona, y resultó elegido diputado al Congreso, participando activamente con enmiendas en la elaboración de la Constitución española de 1978, como miembro de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas.
Fue designado para formar parte de la llamada «Comisión de los veinte», cuya tarea fue redactar el proyecto del Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979. En 1979 abandona la política por desacuerdos con AP y se reincorpora a su cátedra de laUniversidad Complutense de Madrid Fue uno de los personajes más relevantes de la segunda mitad del franquismo así como de la Transición.2 Habiéndose posicionado a favor de la modernización del régimen franquista y de su evolución hacia una monarquía parlamentaria similar a otras democracias occidentales, se convirtió en uno de los más firmes partidarios del nombramiento del entonces príncipe Juan Carlos como sucesor del general Franco al frente de la Jefatura del Estado, a la vez que facilitó el camino a la Ley para la Reforma Política.


Nota: Es posible que mucha gente del presente, del mundo de la política, haya estado interesado en hacer creer que antes de la democracia no había ni existió política en España; y que tampoco hubo gente heroica que se enfrentara en alguna medida al régimen - no sólo fuera de él (habría que recordar aquél falangista mencionado por Hug Thomas que intentó preservar el catalán y que desapareció de la escena política con rapidez; o las posturas valientes de algún ministro de Franco en contra de la opinión general - y al respecto hay que señalar que, como se dice en la película 13 días, el mayor valor que existe en este mundo es decir lo que se piensa a los que tienen el poder - o que hubiera familias enteras consideradas por el régimen como rojos, por todo el país, que se atrevían a solicitar una casa de protección social y que se tenían que oír frases como esta del Gobernador Civil: A los Rojos o los fusilamos o los dejamos vivir en paz). 
Pensar que toda una generación nacida en la guerra, que había perdido en ella a padres, hermanos, o familia, que había tenido que salir a Europa a ganarse las habichuelas en los años sesenta, carecían de ideas políticas - como pretenden las películas de Landa, era absurdo. La gente tenía conciencia de lo que era la política y en las asociaciones de Cabezas de Familia, en los sindicatos verticales, y en algunas parroquias combatían por una sociedad mejor desde dentro del régimen. No se pude asegurar, como lo hacen esos niños mimados de la política, que nada se hizo bien hasta que ellos llegaron al mundo trayendo la democracia. Desconocen la historia de nuestro país y pretenden que todos la desconozcamos para así repetirla una y mil veces como magníficos ignorantes guiados por los sabios que, a medida que avanza la historia, la van modificando a su conveniencia, y en ello involucran a toda la sociedad. 

Mi padre fue comunista, hasta que en el 83 se volvió Felipista. Y lo era hablando, abiertamente, de su conciencia militante y su ateísmo donde hiciere falta y con valor. Porque en los años 60 había que tener valor para ello.









jueves, 21 de julio de 2016

La mágica historia del Festival de Eurovisión de 1969


La última Guerra mundial había dejado profundas heridas en el territorio de Europa. Los países que alumbraron la cultura occidental, y la extendieron por todo el mundo, se habían enfrentado en dos guerras consecutivas, sacrificando decenas y decenas de millones de seres humanos para conseguir una supremacía económico-industrial y política sobre sus rivales, dentro de un concepto de Imperio Nacional. Es decir: Pensando aún, que el mundo se debía seguir conquistando para extender el poder de cada nación y aumentar su prestigio internacional, su dominio militar y su supremacía sobre sus rivales.
Si bien la I Gran Guerra, se pudiera haber concebido como el momento ideal para acabar con los rivales, de una vez por todas, y determinar la supremacía del dominio, no sólo en Europa, sino también el colonial, en África y en Asia; la realidad mostró que el enfrentamiento, en muchos aspectos, fue un derramamiento de sangre innecesario, pues el deseo de aplastar al rival y humillarlo para siempre, permitió construir una idea de injusticia de los vencedores que se concretaría con la II Guerra Mundial. Tan terrorífica o más que la primera y que determinó el fin del concepto de imperio en Europa, aunque en Gran Bretaña se recuerde con nostalgia y en EEUU Donald Trump quiera resucitarlo.
El problema grave en Europa, aparentemente se había iniciado en la I Gran Guerra, pues Alemania, en su afán de evitarse uno de los frentes de guarra, había apoyado secretamente los inicios de la revolución rusa ayudando a Lenin a llegar a Moscú, y dando origen a le Revolución Soviética y a la concreción del comunismo sobre un territorio conformando un Estado. Por ello Alemania fue penalizada, probablemente en el tratado de Yalta, con la división de su país, para señalarle el grave problema que su argucia había causado al mundo. De hecho, Alemania no pudo recuperar su unidad hasta que el comunismo cayó oficialmente en la URSS, y empezó a dedicar todos sus esfuerzos a su reunificación y a consolidar su participación en la CEE, en la que ha alcanzado el liderazgo.
Los EEUU ya habían diseñado otro tipo de estrategia de expansión de su economía que no precisaba de invasiones permanentes del territorio, ni de una ocupación militar con fuerzas extrajeras. El ensayo lo realizó con España, después, probablemente, de ver los magníficos resultados que la Revolución Francesa dejaba como consecuencia en el continente americano: La independencia de las colonias españolas, y, al final, la de los propios EEUU de Inglaterra. Decidió declarar América para los americanos, señalando una barrera política imaginaria cuyo mensaje iba dirigido a las potencias europeas – incluida Rusia (pues entonces e consideraba Rusia parte de Europa, y participaba de los acontecimientos y decisiones políticas que acontecían en el continente). Y a partir de entonces, mandó en Latinoamérica a base de dólares, comercio, gobiernos títeres y dictaduras, con el pretexto de combatir a los comunistas.
Y, sin embargo, ello, después de varias décadas, sólo parece que fuera un pretexto, con el fin de evitar que los gobiernos socialistas que nacían, controlaran su economía al margen de la voluntad de los EEUU. La caída del dictador títere de Cuba, dio paso a un tal Fidel Castro, que pretendió llevarse bien con EEUU – de ahí su visita rindiendo homenaje al monumento de Lincoln; sin embrago, es posible que su visión comercial, propugnando un comercio y una actividad que liberara a su pueblo de la dominancia comercial norteamericana, y basado en la solidaridad, le pudo granjear la peor de las etiquetas: Ser comunista; y con ello granjearse un enemigo perpetuo: Los EEUU.  Por lo que su seguridad quedó en manos de la URSS (les recuerda esta argucia al problema de la II República española?), configurándose un tablero de ajedrez sobre el mundo, cuya partida se jugaba con el adversario soviético; y sin embargo era una partida a muchos niveles de confrontación: Deportiva, económica, tecnológica, política, estratégica, ideológica… con Rusia… pero con la tapadera del comunismo… (pues con China nunca se metieron los EEUU, ni siquiera durante la guerra del Vietnam, ni tampoco en la de Corea). Y, sin embargo, sostuvieron su antagonismo hasta nuestros días.
Fue Reagan quien desveló claramente la estrategia de EEUU frente a Rusia: El escenario de confrontación sería Europa occidental. Lo fue en las dos primeras guerras mundiales y lo sería en la próxima. A EEUU no le interesa una confrontación directa en el mar de Bering, donde tiene frontera con Rusia. Un ataque directo sobre Rusia es una guerra imposible de ganar para EEUUU ni para Rusia. Siendo así, el objetivo claro de los EEUU siempre fue Europa. ¿Por qué?
Por una simple cuestión de supremacía de su imperio económico, tal y como lo tiene concebido en la actualidad. El problema estriba en que Europa tiene más puntos de conexión cultural e histórica con Rusia que con EEUU. Y además el territorio europeo también forma parte de Rusia; por lo que la tendencia natural de la UE es estrechar lazos con Rusia y terminar por generar un super-continente euroasiático de cooperación, donde las comunicaciones, la economía, el transito libre de personas y mercancías, harían de la cultura europea el líder mundial; y tal vez se pusiera en peligro la hegemonía política de los EEUU para siempre – o eso es lo que temen.
Las decisiones de los grandes capitales de retirarse de Europa han provocado esta crisis en el momento en que la UE empezaba a mirar a Rusia. Y, sobre todo, cuando las exigencias en materia de seguridad alimentaria y garantías medioambientales en los productos generados por las industrias, empezaba a ser una exigencia de la población europea, asociada al bienestar económico de las clases medias y a la protección integral de la vida de las personas por los Estados miembros. Además, las políticas de pacificación europeas sobre el entorno de sus fronteras, estaban dando lugar a las primaveras árabes, cuya funcionalidad estribaba en que aspiraban a ser democracias laicas de corte europeo. Curioso es que las intervenciones de EEUU y UK en Iraq pudieran las bases del odio a Europa – cuando Europa no intervino (si exceptuamos a UK, y el gesto de Aznar – al verse desprovisto de amparo cuando reclamó ayuda a Europa para evitar un confrontamiento con Marruecos a costa del islote de Perejil – fuimos mofa en toda Europa, alentada incluso, por la izquierda española – cuando allí nos jugábamos la integridad de nuestro territorio; nuestro apoyo a esa guerra fue para mantener unido nuestro territorio, por lo tanto fue un error de la Unión Europea atender las críticas de la izquierda española, pues no eran otra cosa que oportunistas).  Y ello hay que tenerlo presente siempre, el fanatismo árabe ataca a naciones europeas que no participaron en esa guerra. Guerra en la que sí actuó los EEUU como siempre lo hace: Armando a unos contra los otros y luego utilizarlos o radicalizarlos en beneficio propio. (La estrategia norteamericana para provocar guerras la conocemos en España: En Cuba hundieron su propio barco y luego echaron la culpa a España. El resultado: Colonizaron comercialmente a Cuba y Filipinas bajo la idea de haberse convertido en naciones libres gracias a los EEUU – una deuda que pretendían que nunca se acabara de pagar. Algo similar y parecido al conflicto que dio lugar la guerra de su propia independencia frente a Inglaterra – de ahí que la población norteamericana sea tan propensa a las teorías conspirativas).
En esta ocasión, el proyecto norteamericano de libre comercio entre Europa y EEUU supone, aparentemente, un grave retroceso en las garantías que hoy tenemos sobre nuestros productos y bienes de consumo; así como un grave revés a los derechos de los trabajadores europeos. Esta crisis provocada, a mi juicio lo ha sido – y cuando una crisis se provoca se sabe su evolución por otras parecidas – está allanando el camino a las pretensiones norteamericanas, gracias a que en los países católicos (y ortodoxos) que más se oponen culturalmente a la desprotección de sus trabajadores, está haciendo daño la crisis, pues las políticas de contratos y de protección de la vejez están en entre dicho, así como la asistencia sanitaria.
SE aprovecha EEUU de su aliado en el continente: UK, cuyo antagonismo con el liderato de Alemania se expresa en todos los terrenos:
-          Inglaterra se niega a la moneda única.
-          Inglaterra se preserva su economía opaca y sus paraísos fiscales.
-        Inglaterra se opone a la política de pacificación alemana (Con lo de Ukrania los Ingleses están que no cagan – los alemanes les han parado una guerra ya planificada y que nacía de un golpe de Estado dado por unos ukranianos que se decían demócratas, y que habían contratado los servicios de 300 tiradores, que estuvieron matando gente pacífica, en una manifestación por la paz televisada – en la que echaban la culpa a los rusos – con el fin de tirar por tierra el acuerdo y pacto promocionado por Alemania y la UE para evitar el conflicto en ése país. La toma del poder por esos golpistas obligó a Rusia a proteger sus bases navales en el Mar Negro, recuperando la península de Crimea que había cedido a Ukrania después de la II Guerra Mundial; y lo hicieron, con asesoría, aparentemente alemana, para no dar ni un solo tiro – algo que reventó las intenciones inglesas y norteamericanas. Aun así, derribaron un avión comercial en territorio Ukraniano intentando atribuirlo a los rusos, con cientos de pasajeros muertos, y ocultaron a occidente las noticias dadas en Rusia, sobre que ese día, a la misma hora, el avión del presidente ruso llevaba el mismo trayecto, de vuelta de su visita a París. No es la primera vez que se derriba un avión de pasajero estando los EEUU involucrados en un conflicto con los rusos; ya ocurrió con Reagan y el avión coreano de pasajeros derribado sobre suelo ruso, y que tenía la misión de adentrarse, como en otras muchas ocasiones, sobre suelo soviético para detectar las zonas oscuras de los radares rusos – informe según los servicios secretos israelíes).
-          Inglaterra se niega al libre tránsito de persona en territorio de la UE
-          Inglaterra se va de la UE, pero …. (según sus condiciones, si no la liará a su manera).

Así que las diferencias con EEUU son claras. La visión americana tiende a una iniciativa privada en la que cada cual se tiene que buscar la vida para procurarse el bienestar y reparar su salud cuando sea necesario. Allí, la vida de las personas se mide por la frase: Tanto tienes tanto vales. Y sin embargo Europa tiende a una conciencia social propia del cristianismo y del catolicismo, que ha sido reforzada y optimizada por la presencia del comunismo en Rusia.
Pues bien, estábamos en plena guerra fría, cuando España pedía ayuda a Europa para evitar la potenciación de los separatismos en nuestro interior. Serrat se ofrecía a cantar el La, La, La, en catalán, obstruyendo la esencia del Festival de Eurovisión. España había entado en ese festival el año 1961, a la vez que Yugoslavia (fíjense que Yugoslavia era un país del telón de acero y España aún se consideraba, por las poblaciones europeas, una dictadura fascista – aunque ya hemos explicado que EEUU rompió el bloqueo a Franco en 1955, y el PCE, con gran prestigio en Europa, inició el aproximamiento a Franco). Y el régimen pidió a Europa que apoyaran la canción del relevo de Serrat, Massiel, para dejar bien claro que Europa no estaba detrás de esos símbolos separatistas. Y Europa hizo ganar a Massiel.
Massiel cantaría, después de recibir el premio, ya como ganadora, la canción pero en la segunda parte de la misma en inglés.





 Al año siguiente 1969, el festival se celebra en España. Una excepcional presentadora, Laurita Valenzuela, dominadora del inglés y el francés presenta el acto. Es digno de señalar que el adorno principal en el escenario recuerda al Yugo y las Flechas, pero el yugo está sustituido por una gran Rosa central (símbolo del socialismo) y las flechas por tubos a modo de rayos de luz (simbolizando el éxito de la sociedad española – ya vivíamos el despegue industrial), todo ello en un dorado, simbolizando el régimen español.
España canta, con Salomé “Vivo cantando” (un obvio agradecimiento a lo hecho por Europa el año pasado) , no se pierdan el simbolismo de la letra. Concluyen las presentaciones de las 18 canciones y cada país va votando y, ¡¡¡¡eureka!!
Ganan cuatro canciones por este orden:
España,  Salomé con "Vivo cantando" 
Inglaterra, Lulu con el tema "Boom Bang-a-Bang"
Holanda Lenny Kuhr con "De troubadour" y,

Holanda votó a Inglaterra y Francia a España. Todo un festival lleno de gestos visibles para toda Europa; por si alguien tenía dudas, Eurovisión era el momento de explicitar, con claridad, los acuerdos y las sintonías entre los países de Europa en medio de una Guerra Fría propiciada por los EEUU. Lo que no se podía decir en privado, por temor a oídos indiscretos o a personas inadecuadas, se decía en público ante cientos de millones de espectadores.

¿Hemos perdido esa magia? Vean el momento histórico en color.