Los hechos, los datos, aun siendo efectivos, no son la realidad, no tienen ellos por sí realidad y como no la tienen, mal pueden entregarla a nuestra mente. Para descubrir la realidad es preciso que retiremos por un momento los hechos de nuestro entorno y nos quedemos a solas con nuestra mente... No debería ser necesario hacer constar esto: todo el que se ocupa de labores científicas debería de saberlo. Ortega y Gasset (1932)
Al igual que Aznar tuviera que respaldar al mundo anglosajón en la guerra del golfo de Bush (entonces el gesto anglosajón, de advertencia, se manifestaría también por medio de Marruecos y sería Perejil) ahora Sánchez se ve obligado igualmente (previa advertencia Marroquí con la movida de hace unos meses y los 30'' - segundos - de conferencia de alto nivel con Biden, donde el silencio del Americano ahora se muestra como ensordecedora advertencia de "no contradecir" lo más mínimo
la voluntad de los sistemas de seguridad y liderazgo que determinan la política exterior tanto de Washington como de Londres - sea quien sea el Presidente que elijan sus propios Pueblos).
La historia se repite. Marruecos siempre ha sido la señal de advertencia que usa el mundo anglosajón frente a cualquier gobierno en España; es el toque de Clarín que pone firme a todo presidente español o a su gobierno. El no hacer caso supondría más problemas para nuestro país (desde la guerra civil, pasando por la transición hasta nuestros días, Marruecos es ese regalo envenenado que nos reconocieron como responsabilidad para "seguir siendo algo" en el concierto internacional, después de perder Cuba y Filipinas (a manos de los mismos anglosajones) se ha convertido en nuestro talón de Aquiles).
Algo parecido a lo de Ucrania con Crimea; un regalo envenenado de Stalin (dicen que de Kruschef, que era ucraniano )que a la postre solo buscaba asegurar que la frontera de la URSS, y ahora de Rusia, se iniciaría unos cientos de km más allá de las formalmente reconocidas (los propios americanos enseñaron la senda, pues la doctrina Monroe es anterior).
Los EEUU hacen lo mismo, pero de otra manera (y si no recuerden lo de Cuba con bahía cochinos y la teoría del dominó en extremo oriente e incluso la "doctrina Monroe", esa que dice América para los Americanos....del Norte, eso está claro y sino recuerden la Operación Cóndor).
El hijo sin dinero, sin lugar donde dormir desde hace semanas, soportando la ola invernal en al calle (ya sin dinero ni para regresar). La familia? Bien, gracias; pasan, son los grandes "pasotas", esos que viven de la "imagen social", de que todo lo hacen bien hasta que "se ve lo que se ve". Que siempre fueron una cuadrilla con poca vergüenza y mucha labia para excusarse. Si como los jueces y fiscales que llevan el caso del hijo, pasan, pasan, pasan...
La verdad es la primera víctima en cualquier conflicto. Contra más gorda la "bola" mejor se posiciona el agresor - y si no vayan mirando las que suelta Londres y Washington, fotos amañadas, tesis de planes políticos de Moscú,. .. y si un Almirante se acerca a expresar el sentido común, se le "dimite". No es que Putin sea un Santo, es que el próximo bocado anglosajón para asediar y cercar a China es Rusia; y tampoco es que China sea referencia de nada, pero siempre a los más confiados nos cogen por medio cuando de lo que se trata es dirimir liderazgos entre "bestias" (y resulta muy difícil encontrar liderazgos, que puedan ser referencias, que no vayan a lo bestia).
Los humanos somos el vértice de la cadena trófica en esta Tierra (por mucho que se presuma de conocimientos y de cultura, a la definitiva sigue siendo una cadena trófica lo mires por donde lo mires); con unos medios de comunicación "comprados" y "sumisos" que difícilmente jugarán a otra cosa que no sea brindarse al poder de turno si quieren seguir comiendo - ya sea en la TV o en la radio o en las vergüenzas que ya se publican en medios que en el pasado parecían referencia de principios y valores.
Ahora ya solo prima subsistir y para ello "obedecer" al gran Jefe Americano. ¿Quién lo iba a decir de El País hace 40 años?
Así que, si esto de Ucrania nos llegara a afectar a todos, ya saben cómo es la gente de aquí (como dice la Biblia, si han de hacer limpieza empiecen por mi templo).
“Piel fina” ante un verbo “grueso” y popular: Follar.
Llama la
atención, o al menos sorprende, que ante la exposición de “un modo” o “manera
de proceder” que evidencia malos tratos psíquicos (también extremos) y que son
reflejo de unas relaciones intra-familirares realmente nocivas (hasta el punto de que en un momento
determinado la sociedad le puso el nombre de constituirse como “relaciones
tóxicas” y sobre todo avanzara a definir lo que son “personas tóxicas” como
aquellas que su finalidad es hacer daño, de una manera u otra por donde pasen
incluso en el seno de sus propias familias) y que se hallan relaizado
programas divulgativos tanto en prensa como en radio para “prevenirse”
reconociendo los rasgos de este tipo de personas,haya quien se muestre “sensible” a la hora de
definir un “modo de proceder” contra niños/niñas adolescentes y/o personas
vulnerables que realmente puede hacer
truncar vidas (y de hecho lo hacen en una dimensión alarmante, pero aún así
sigue sin ser una cuestión que s e aborde de manera decisiva o contundente para
poner claros límites a comportamientos
demasiado extendidos y que tanto daño hacen.
Pensemos si el
resultado fuera el mismo si empleáramos sustitutivos como el anglosajón de “Hacer
el Amor”; ¿Realmente alguien que salga de casa y deje a sus hijos solos,
menores muy menores, upara “Hacer el Amor” puede dejarlos llorando o volver y darles
una paliza porque sehubieran quejado
del abandono? NO “casa” para nada el término Amor condar palizas y más bien nos
habéis enseñado siempre que sentir que “nos aman” cuando nos hacen daño o nos
pegan nada tiene que ver con el Amor.
Podríamos usar
el término “sexo”, pero en sí mismo hacer o practicar sexo en poco debiera
tener que ver con pegar y hacer daño a menores muy menores a los que se
abandona para practicar sexo. La idea que trasmite es la de satisfacer una
necesidad biológica, pero resulta tan equiparable esa necesidad biológica como
la de sentir protección y amparo por esos niños ¿O debemos subordinar las
necesidades biológicas y emocionales de los menores a la de los adultos? ¿No
son el bien a proteger siempre y en todo lugar el bienestar de los menores? ¿O
es según nos convenga y a quién convenga la prioridad cambia y con ella el
valor a proteger?
El término
empleado define de manera equilibrada, y sobre todo refleja el escenario real
vivido por esos menores. Un impulso biológico que se pone por encima del
bienestar de los menores y que no tiene que ver con un instinto de super-viviencia
como el miedo o el hambre, sino con el placer más animal.
No tengan la
piel tan fina, porque con esa “piel fina” parecen defender su “derecho”
hormonal sobre los menores; y si consideran que hay casos en que las hormonas
mandan, tal vez haya que plantearse, cuando las hormonas ponen en riesgo la
integridad física, moral y emocional de menores, “tratar” farmacológicamente a
las personas que así proceden, de la misma manera que se contempla en casos de
aquellos que “siendo conscientes” de sus impulsos más animales, y del daño que
hacen por no poderlos controlarlos, llegando a otro tipos de delitos contra la
libertad sexual de otras personas. Tal vez haya que plantearse si huboo hay idoneidad de cierto tipo de personas que
sucumben a sus instintos y si ello les inhabilitaría para cuidar niños, como
parece este el caso que pasó desapercibido hasta que el daño se muestra con tal
magnitud que pone en riesgo real la vida ahora de un joven que está viviendo en
la calle en invierno, sin medios, ni cobijo. No es momento de quejarse de la
idoneidad de un verbo y si ello puede o no herir la sensibilidadde personas tan maltratadoras como las
descritas.
Les ruego un
poco de sentido común, porque mientras vds. piensa en sus “sensibilidades”, en
este caso concreto, el hijo se halla sin amparo real, ni físico ni emocional, lo que al menos exigiría la misma sensibilidad
para sostenerlo haciendo aportaciones a la cuenta que le permite comer todos
los días y buscarse un lugar de abrigo (si lo halla) por las noches.
Sobre todo recordar que quien lo saca de su entorno seguro, nuevamente, es la propia madre sugiriéndole de nuevo que tiene derecho a vacaciones y playa. Habría que recordar el artículo: "Emociones, (motivación y necesidades), fe e Inducción (o Incitación)" Como señalaba el otro día con su hermano, este hijo sigue las pautas del más fuerte, en este caso por su violencia explícita, la que vds defienden con ingresos forzados que rompen su vida y con las pautas de que "con su padre no". Él aún no sabe que el objetivos de vds es su encierro perpetuo (como el objetivo encomendado a vds por su cliente y madre y hermano), el piensa de buena fe que hay que alejarse del padre porque es él quien le ingresa (hasta ese punto ha llegado la mala de fe de este proceder) pero ahora su vida está en juego. ël mismo señalaría en forma de pregunta si su madre tiene derecho a "acabar con su vida" Vds están encaminando esa respuesta desde hace tiempo, como también lo hacen ahora apelando a sensibilidades que no comparten con otro tipo de victimas como en este caso. De momento cumple este hijo con el 50% de sus exigencias, falta definir cual es el otro 50% ((¿Que fallezca si no acepta internamiento perpetuo?)
Además, sabemos que su anterior matrimonio, de esta señora, era un personaje que se llamaba como el padre de sus hijos "Miguel Ángel" y que sin poseer estudios universitarios se hacía pasar por psicólogo aficionado (tan bueno como un profesional) y que para controlar a esta señora (su cliente) y sus impulsos sexuales decidió aplicar una estrategia psicológica consistente en amedrentarla señalando y definiendo cada una de las conductas de su esposa como "patológica" y haciéndole concebir que podría acabar en la esfera psiquiátrica por sus múltiples patologías y trastornos (que avalaría por la conducta alcohólica y ludópata de la abuela y promiscua del abuelo (acompañada de rasgos infantiles e inmaduros y violentos).
En nada tenemos que pagar mi hijo (mis hijos) y yo lo hecho por otros, como este tipo de personajes.
Apoya la defensa y la causa de Víctor
Miguel;
(podría pasarle a cualquiera)
Se realizará relación nominal de ingresos
y destino de los mismos acreditados mediante factura.ES41-0128-0406-3101-0003-0266
– más suma de argumentos
para presentarlo como “merecido” –
igual a LOCURA (esquizofrenia).
No pretende este artículo
convertirse en un manual, o una herramienta para que la gente aprenda cómo conseguir
llevar a la locura a sus semejantes; algo que sería difícil, pues un requisito para
tener éxito en esta empresa es que hay que tener un gran control sobre la
persona a la que se quiera llevara a la LOCURA; es decir, esto solo estaría al alcance de núcleos familiares donde uno de
los miembros del matrimonio decidiera realizar esa acción sobre el otro
miembro; otra alternativa es realizarlo sobre los hijos pero para ello, el
matrimonio debería estar roto o separado (o
de acuerdo en actuar de esta manera)
para que el hijo/hija no pueda recibir apoyo/ayuda ante una estrategia
destructiva como esa. Y también es posible cuando la persona depende de instituciones públicas o
privadas que gestionan su vida y un monitor o responsable decide realizar esta
estrategia. Es decir, no basta con tener ascendente sobre la potencial víctima,
sino que se ha de conseguir aislarla del entorno social para que no tenga
ninguna referencia y llevarlaa la
desesperación que dará paso a la locura (la
locura es la primera respuesta racional de la mente para intentar comprender la
irracionalidad de lo que está viviendo y encontrar una lógica que será
imposible de compartir por quienes la escuchen; porque nadie puede creer que
exista una maldad de tal dimensión que se proponga tal actividad sobre un
hijo/hija, sobre un esposo/esposa o sobre una persona desamparada y tutelada
por las instituciones públicas).
En un artículo precedente se
hacía referencia a que la esquizofrenia solo era posible en el ser humano
porque se incluye, al maltrato extremo, la verbalización malvada sobre la
víctima con la finalidad de aumentar su sufrimiento. Esta verbalización daría
lugar a la idea de merecimiento del mal causado (como si al elefantito del artículo anterior, además de ser golpeado por
ese macho “salido”, a su vez le dijera: “Te lo mereces” y le argumentara además
con falsedades, para evitar decirle: “Lo que quiero es follarme a tu madre y me
molestas”). Es un gran lio en la mente de un ser todavía dependiente que se
actúe de esa manera y más si quien lo hace (una
madre) es quien está destinado a protegerle según las reglas “no escritas”
que rigen en la propia Naturaleza” y que aún niño/niña o a una hija/hijo según
la edad que tenga es difícil argumentar (“Quiero
follar a menudo y tú eres un obstáculo, - y tus hermanos también - no me dejas,
me haces muchas preguntas y te quejas y lloras demasiado”. Así que “toma, toma y toma para que te
quejes con razón; y a cualquier cosa que hagas y falles toma, toma y toma) y una criatura así
tratada, si es mayor que sus hermanos acaba temiendo por la salud y el
bienestar también de sus hermanos, pero no puede ni sabe a qué motivo achacarlo
en el adulto que así le trata y empieza a especular con ideas, fantasías no
siempre acertadas pero que a la postre reflejan una descripción y una realidad
si prestamos atención.
Recordar parte del artículo
señalado es ahora interesante, porque se entendería mucho mejor.
Es por ello que los animales no
pueden tener esquizofrenia, porque es preciso la comunicación verbal (así que solo podría asimilarse a animales
de compañía o domesticados que “entiendan” un poco el lenguaje de sus dueños
para establecer en ellos la posibilidad de trastorno similar). VerArtículo: Los
Valores: Permanentes o Modas?
Y sin embargo veamos cómo usan el
lenguaje los técnicos para distanciarse del resto de la sociedad y encriptar
los conceptos para usarlos a su conveniencia cuando fuere preciso:
La especie animal no es
ajena a las enfermedades mentales. La
ciencia en las últimas décadas ha demostrado que también los animales
pueden sufrir diferentes tipos de trastornos psiquiátricos como las
aves, que se vuelven obsesivas, los perros o los caballos que tienen patologías
compulsivas, o los delfines y ballenas, que tienden a auto-mutilarse cuando se
encuentran en cautividad. El desarrollo del sistema nervioso humano es
cualitativamente diferente al del resto de los mamíferos pero desde el
punto de vista comportamental, la evidencia muestra conductas extrañas en
animales como agresividad, miedos, destrucción, lo que usualmente indica
ansiedad o estrés. Se conocen animales que padecen fobias o se ponen muy
ansiosos ante la separación. Incluso algunos se muestran tristes y dejan de
comer por periodos. Ello parece indicar que, en efecto, el sistema nervioso se
ve afectado por diferentes razones y esto se expresa en el proceder.
En esta primera parte donde el mundo farmacéutico habla de
que las enfermedades mentales o trastornos mentales se hallan también en el
ámbito de los animales, incluso de especies no mamíferas – al nombrar a
aves – “olvida” (y “desconozco el motivo” (¿?)) señalar un
rasgo esencial que se refiere a animales en cautividad y bajo el trato y manejo
de seres humanos que los someten o encarcelan para disfrute o negocio personal.
Así, cuando un delfín se mutila en cautividad parecen obviar las farmacéuticas
que la cautividad no está hecha ni concebida para ser vivo alguno (ni
siquiera para el Ser Humano – aunque culturalmente lo hayamos aceptado) y
que lo que señala el pretendido trastorno no es otra cosa que una reacción de
“rebeldía e insumisión” que se produce en algunos de los ejemplares cautivos y
prisioneros que muestran su malestar insoportable, con sentimiento de
cercenarse su vida por medio de semejantes manifestaciones. Por si el lector
tiene en ello duda se reproduce íntegramente:
Desde
un punto de vista médico podemos definir las conductas compulsivas como
aquellas conductas anormales que se realizan de forma repetitiva, invariable y
sin función aparente. Mason establece una clasificación funcional,
diferenciando dos tipos de conductas compulsivas: aquellas que surgen como un
mecanismo para afrontar condiciones ambientales adversas y aquellas que son
consecuencia de alteraciones a nivel estructural o funcional del cerebro.
Surgen
a partir de patrones de comportamiento normales (acicalamiento, locomoción,
alimentación, caza, agresividad) pero se manifiestan de forma exagerada, fuera
de contexto e interfiriendo con la vida normal del animal.
Este
trastorno comparte similitudes con los trastornos obsesivo compulsivos
de medicina humana, si bien en medicina veterinaria no está claro que los
animales puedan tener pensamientos, impulsos o imágenes repetitivos (obsesión),
por lo que se prefiere el término trastorno compulsivo, al menos en base a los
datos actuales.
Cuando
hablamos de trastornos obsesivo compulsivos es posible que a la mayor parte de
la gente le vengan a la cabeza conductas del tipo morderse la uñas, pero dentro
de los TOC se describen multitud de presentaciones. Así, podemos hablar de
obsesiones como el miedo excesivo a los microbios o la necesidad de orden, o
bien comportamientos repetitivos tales como verificar una y otra vez las
acciones (por ejemplo cerrar puertas o encender interruptores), lavar las manos
de forma repetitiva o repetir palabras en silencio.
Esta
misma situación la vemos a diario en nuestras consultas en diversas
formas. Estos trastornos son procesos que, aunque se trate de animales,
requieren siempre un tratamiento médico y/o conductual y determinar la causa
del origen con objeto de evitarla o modificarla.
En
la aparición de los trastornos compulsivos existe un fuerte componente
genético, siendo frecuente diagnosticar casos en miembros de la misma familia
(tanto en humanos como animales). En ocasiones, estar sometido a estrés durante
largos periodos de tiempo (estrés crónico) puede actuar como desencadenante,
incluso en animales sin antecedentes familiares; así pues, un mal manejo de los
animales (largos periodos de inactividad física, falta de espacio, mala
alimentación, falta de contacto con otros animales y/o humanos, falta de juego
o juego inapropiado) puede actuar como desencadenante o facilitar la aparición
o empeoramiento de estos problemas conductuales.
Están
descritos múltiples TC en distintas especies animales. En perros
los más habituales son la persecución de la cola, dar vueltas en círculo, el
lamido repetitivo de una zona corporal (dermatitis acral), cazar moscas
imaginarias, perseguir luces y sombra, la succión del flanco, el pica o el
lamido de objetos o del aire. En gatos la alopecia psicógena, morder las uñas o
la ingestión de lana entre otras. En aves destaca el feather plucking o
arrancamiento de plumas, mientras que en équidos podemos encontrar conductas de
pica, tragar aire, morder objetos, apoyar la cabeza sobre objetos, balanceo o
movimientos estereotipados.
Los
trastornos compulsivos deben diagnosticarse y tratarse lo antes posible, ya que
en raras ocasiones remiten sin terapia, pudiendo aumentar en frecuencia e
intensidad, llegando en muchos casos a provocar lesiones de gravedad o ser un
problema suficientemente grave como para que algunos propietarios se planteen
la eutanasia del animal.
En
el diagnóstico debe descartarse la presencia de problemas
médicos tales como procesos de tipo ortopédico, dermatológico o neurológico
entre otros, lo cual puede requerir la realización de diversas pruebas médicas (radiografías,
TAC o citologías entre muchas otras) antes de llegar a un diagnóstico
definitivo. No obstante, la existencia de un problema médico no excluye que se
trate únicamente de un problema etológico y, en muchos casos, deberán tratarse
ambos procesos para conseguir una mejoría en el cuadro clínico.
El tratamiento de
los pacientes con trastornos compulsivos se centra en varios puntos:
· Tratamiento
farmacológico: busca reducir la frecuencia e intensidad de la conducta
problema y alterar el estado emocional del animal, consiguiendo una mejoría en
el cuadro clínico pero no curar el problema.
· Corregir
y evitar las malas prácticas de manejo: aumentar las horas de ejercicio y
de juego, mejorar la relación con los propietarios (comunicación), aumentar el
espacio…
· Modificación
de conducta:
o Evitar
SIEMPRE el castigo (físico o verbal) ya que es una fuente de estrés adicional,
lo que empeorará siempre el problema. El empleo de collares de castigo,
vendajes eléctricos o sustancias aversivas son siempre desaconsejables,
pudiendo constituir en sí mismas una mala práctica y maltrato animal.
o Evitar
calmar al animal o reírse de estas situaciones. Premiar/reforzar la realización
de estas conductas, aunque puedan parecer graciosas puede devenir en el
empeoramiento del mismo o la realización de las mismas como una forma de
conseguir la atención del propietario.
o El
especialista en modificación de conducta (veterinario etólogo o educador
especialista en modificación de conducta) empleará técnicas de
desensibilización y contracondicionamiento, enfocadas a permitir que el animal
realice conductas alternativas a la conducta problema.
Parece claro que el primer objetivo de cualquier farmacéutica
“es vender” y en este caso, primero vende el producto, advirtiendo que ello, en
sí mismo, no resuelve el problema, porque hay que cambiar algunos aspectos
esenciales para que el animalito no se vuelva loco: Las malas prácticas de
manejo hay que corregirlas (es decir: lo básicoen cualquier ser mamífero y
social) y luego evitar el castigo físico (por ser una fuente de estrés
adicional) que siempre empeora el problema, y cualquier método que implique un
maltrato animal . y contratar un profesional para canalizar la conducta.
(proseguimos con el artículo original):
Pero hay al menos una enfermedad mental que
aunque es relativamente común en los seres humanos -más de un 1% de la
población adulta- no aparece en los animales: la esquizofrenia. Aunque pueden existir
animales psicóticos,
Tal vez podríamos asegurar que un animal psicótico, en
análoga similitud, lo será en función de haber convivido con un “ser humano”
“jodido de la cabeza” y que hubiera tratado al animal de tan mala manera que lo
volviera psicótico, porque en la naturaleza, en situaciones de conflicto, los
animales mal tratados se distancian para que cese una lucha o antagonismo, cosa
que ni pueden hacer los animales domésticos ni los seres humanos cuando son
niños y obligados a una familia con miembros progenitores o entornos sociales
(también jodidos de la cabeza) que llamaríamos tóxicos.
la esquizofrenia nunca se ha observado fuera
de nuestra propia especie a diferencia de otros trastornos como la
depresión o la ansiedad que sí se han encontrado en animales.
Partiendo de este hecho, un estudio dirigido por el investigador Dr. Joel
Dudley del Hospital Monte Sinaí, proporciona pistas sobre cómo la esquizofrenia
surge en el cerebro humano y no en los animales.
Los científicos se centraron en estudiar las HAR (human
accelerated regions o regiones aceleradas humanas) que son 49 regiones del
genoma humano en el que el ritmo de la evolución se ha acelerado de forma
extraordinaria en comparación con los chimpancés y otros animales. Los datos
del estudio concluyen que estas regiones juegan un papel importante en
la regulación de genes que contribuyen a la esquizofrenia.
Estos genes causantes de la enfermedad están implicados
en diversas funciones neurológicas humanas esenciales, incluyendo el
funcionamiento del neurotransmisor GABA. GABA sirve como un
inhibidor o regulador de la actividad neuronal y está demostrado que los
defectos en este neurotransmisor provocan esquizofrenia. Con un mal funcionamiento
de GABA se producen alucinaciones, delirios y otros pensamientos desordenados comunes
en la psicosis. «El objetivo final del estudio era conocer nuevos
datos sobre la arquitectura genética de la esquizofrenia para que podamos
entender y diagnosticar mejor la enfermedad», dice Dudley. Identificar qué
genes están más implicados en la esquizofrenia y cómo se expresaron podría
conducir a terapias más eficaces, como, por ejemplo, los que influyen en la
función del GABA.
Este descubrimiento del grupo dirigido por Dodley explica
también la aparición de la enfermedad. La aparición del lenguaje humano
tiene una relación con la genética de la esquizofrenia, y de paso también
el autismo. De hecho, la disfunción del lenguaje es una característica de la
esquizofrenia y el GABA es fundamental para el habla, el lenguaje y muchos
otros aspectos de orden superior de la inteligencia de los seres humanos. Se
puede decir por tanto que el riesgo de esquizofrenia que sufrimos únicamente
los humanos está muy ligada a nuestra inteligencia como especie. El
investigador aclara sin embargo que aún se encuentran lejos de conocer
la genética compleja de la esquizofrenia. «El análisis genético
evolutivo puede ayudarnos a identificar los genes más relevantes y mecanismos
patológicos que están en juego en la esquizofrenia, y posiblemente otras
enfermedades mentales que afectan preferentemente en seres humanos como son los
trastornos del neurodesarrollo relacionadas con la cognición superior y la
actividad de GABA, incluyendo el autismo y el TDAH«, concluye el experto.
Tal vez que estos “científicos” vinculen los
neurotransmisores GABA con la esquizofrenia tenga un recorrido muy corto desde
el sentido común, pero que precise, por el contrario, otro mucho más largo para
que se convierta en un negocio que dé dinero (perdone el lector, pero es que
llegado a este punto de la redacción de este artículo, no solo esto da grima,
sino que más bien parece que estamos en manos de una colección de
“oportunistas” bien organizados entorno al objetivo estrictamente económico que
nació de la idea de : Con una pastilla todo resuelto).
Acabamos de leer como los trastornos de conducta que
pretenden tratar las mismas farmacéuticas a los animales de compañía cuando
presentan Trastornos de conducta y nos señalan que la medicación no resuelve el
problema y que hay que cambiar manejo, conductas y usar de un entrenador para
modificar hábitos, ahora vemos que lúcidamente, estos señores que parecen
trabajar para farmacéuticas, a su vez, en vez de mostrarnos la raíz del motivo
por el cual observan ese grupo de genes concreto y hablan del mal
funcionamiento del GABA, nos lían a cualquier lector para no señalar la
evidencia de que el mal manejo, el maltrato en los seres vivos (cuando no
pueden escapar de él) genera problemas que llamamos “arbitrariamente”
psicológicos (parece que para despistar al personal) o psiquiátricos. El
daño físico y el maltrato es percibido por cualquier animal, pero aun es más
complejo el maltrato verbal en los seres humanos y en especial en los niños y
en su etapa de desarrollo hasta la pubertad (cuando no pueden escapar de sus
maltratadores porque estos sean sus progenitores o se halle en su ambiente
social y no sean protegidos del mismo).
La palabra y el lenguaje es una habilidad desarrollada de
manera muy compleja en el ser humano, hasta el punto de que existan zonas en el
cerebros que se han desarrollado para interpretar el lenguaje verbal y
transformarlo en conocimientos, imágenes, ideas o evocación de sonidos u
olores; como tal lenguaje se puede emplear como un arma dañina contra las
personas (más si estas son niños o adolescentes y vienen las agresiones de
un/a progenitor/a sin que halle a nadie que de ellas le defienda o modere)
si al lenguaje, en la versatilidad del mismo, se añade la amenaza, la
violencia, la proyección de un futuro adverso y amenazante como profecía, sin
duda todos los órganos o áreas del cerebro humano se activaran para intentar
prevenirse (porque esa es su función) anticipándose a todas esas
tragedias inhumanas que se viven cada día y se preveen vivir cada día futuro;
buscando el cerebro soluciones a las mismas que no están a su alcance y por
ello entrando en un estado de estrés permanente y alarma intentando prever otra
amenaza inminente como las ya vividas. En ese sentido las alucinaciones sean
olfativas, de imágenes e incluso de sabores o recuerdos confundidos o
extrapolados, señalan que el cerebro, ante el estrés sostenido y permanente,
intenta modificaciones en las interpretaciones del entorno, en busca permanente
de un peligro o amenaza que se concreta violenta o adversamente desde la
infancia, e incluso empieza a actuar la imaginación intentando racionalizar
algo tan contra natura en el mundo animal como que un progenitor (o
progenitora) sea capaz de arruinarle la vida de esa manera, y en ello construye
unas fábulas que justifiquen de manera absurda todo ello; producto de una
imaginación construida a base de extender redes neuronales mal conectadas o tan
absurdamente conectadas como las vivencias familiares y sociales que vive la
persona a si tratada desde niño (en consecuencia es un verdadero reflejo de
lo realmente vivido).
Estos científicos al servicio de farmacéuticas (que pagan
bien, dirigen el objetivo de las investigaciones y planifican la venta), en
vez de señalarnos las evidencias que todos pudiéramos comprender, parecen
dedicarse a buscar los daños materiales, orgánicos o disfunciones que pudieran
ser constatables, y presentarlos como síntomas físicos de una enfermedad en vez
de como consecuencia y resultado de un maltrato sostenido que la ha
provocado. Desde ese punto de vista se ponen parches o se pueden
buscar parches químicos, bioquímicos e incluso de cirugía, pero si no se va a
la raíz (como porel contrario sí se señala en el caso de los animales
domésticos) el mal persistirá porque el maltratador/a siempre estará cerca
o porque la sociedad (en su versión más animal de despreciar y seguir
haciendo abuso y daño al débil) siempre se resarcirá y volcará su
frustración vital (en una idea de competición social permanente) sobre
personas así tratadas.
Conseguir que ese funcionamiento del cerebro en “busca de
peligros o amenazas” se vaya desactivando y reconstruyendo adecuadamente las
redes neuronales correctas, precisa, además del cese de cualquier tipo de
agresión, espacios en los que se sienta seguro, relaciones sociales con
personas que entiendan por lo que ha pasado ese persona y que está en proceso
de mejora, apoyo social, comprensión y una visión positiva y realista acorde a
sus capacidades para que proyecte su futuro y esas conexiones neuronales se
configuren para conseguir unas relaciones interpersonales normalizadas.
No se descubre nada nuevo, todo esto ya se
sabía desde hace mucho tiempo.
La aparente manipulación “comercial” que
suelen realizar a la hora de vender las compañías (en este caso farmacéuticas)
se podría comprender más fácilmente a medida en que se avance en la lectura del
presente artículo, aunque ya se abordaría en un primer acercamiento en el
artículo: De
donde vienen las palabras? Argot una manera de confundir o excluir al resto.donde es el lenguaje quien construye
barreras ante una sociedad que suele renunciar a una visión y evaluación global
de la Ciencia, pues la especialización, de la que todos dependemos, con
lenguajes que tienden a ser crípticos hacen renunciar a una visión sencilla
portadora de sentido común y por el contrario se cree inaccesible- se llegue a
su finalización (resulta obvio para quien siga este blog, que esta reflexión
viene en auxilio de personas (como el propio hijo) que en entornos cercanos,
sigue sosteniendo “un lio emocional” (en
este caso concreto, a base de un muy deficiente “manejo” basado en el
permanente chantaje emocional, profecías adversas, generación de falsas
esperanzas súbitas y metas inalcanzables que le proponen, a la vez de
frustrarle constantemente sobre cualquier persona cercana que realmente brinde
apoyo y esperanza realista, en contra de las conclusiones ya establecidas por
un entorno que ni concibe esperanzas y si estas se hacen visibles actúa para
crear y sostener dudas y así cerrarlas). Se sigue usando del prejuicio social para asegurarse
que el futuro que han proyectado sobre ese miembro familiar se cumpla sin otra
alternativa de libertad posible, por medio de ese maltrato que desde los cinco
años sufre ante una vecindad y sociedad que no se inmuta, y que por el
contrario, parece haberse compadecido de la persona agresora (sin
duda “un misterio social de la vida” sobre los cuales tal vez arroje algo de
luz, para algunos, este otro enésimo artículo).
Fracasada
la integración (como se describe en los nuevos nombres dados a estos
trastorno en Japón y Corea) dos de cada cien personas desarrollan una
psicosis esquizofrénica a lo largo de su vida. Aunque una parte de los
afectados experimenta una sola fase, la mayoría debe aprender a manejarse con
los episodios psicóticos recurrentes.El tratamiento temprano de la psicosis puede mitigar el
desarrollo de un trastorno psicótico. Una terapia apropiada también puede
prevenir las recaídas.
Que el mundo de la Salud Mental “se
calle” estos detalles y los encripte con terminología opaca a la sociedad, solo
muestra que la naturaleza del Ser Humano es rehén de sus hormonas y que ellos
mismos como personas que son, aceptan esta influencia del sistema hormonal y
permiten que personas vulnerables como los hijos sufran por este motivo de sus
padres o tutores o instituciones públicas no dejándoles más alternativa que,
bajo un sistema de terapia hablada puedan aceptar y llegar a la conclusión acertada
de que sus padres, tutores o gentuza que trabajaría para las instituciones (sigue sin parar habiendo noticias de prostitución
en centros de menores del Estado que no terminan de cesar, sin queveamosa funcionarios acabar en la cárcel) son o eran de esa condición y
por consiguiente ese era el origen de su problema personal. Y ahí aparecería la
curación/sanación.
Desde este punto de vista
del lenguaje encriptado, como barrera para convertirse en élite científica, Einstein – ahora
que se celebrará su aniversario 100 de su visita a nuestra ciudad – se oponía
enérgicamente con lasiguientefrase que se dice suya: “Quien no es capaz de explicar de manera sencilla a su abuela una teoría
compleja de cualquier naturaleza científica es que no tiene ni repajolera idea
de lo que dice saber”).
Llegar a la etapa adulta en estas
condiciones tan adversas es prácticamente casi truncar una vida, pero si
analizamos los informes de cualquier caso donde se pretende tutelar a una
persona por el Estado o por un pariente veremos que los parámetros son siempre
similares: Actividad sexual a ocultar (por ser intrafamiliar omal vista en razones de promiscuidad o
abandono de menores; informes señalando la desaparición de una figura adulta – que cargará con la responsabilidad aunque no
estuviera presente o hubiera fallecido - y un
relato médico que hace responsable a la víctima (a solo fin de no destapar un “muy feo pastel”) y siempre, a su vez,
cuestiones económicas de bienes, herencias o dinero. (Donde a veces los profesionales de salud mental aceptan realizar
informes a medida de los verdugos, a quienes presentarán como víctimas y a la
víctima como irrecuperable para que nunca pueda ya hablar o/y ser creído en
cualquier relato que realizara).
Todo esto, estas tragedias, solo son
consecuencia de una jerarquía social, estructurada sobre la coacción y la
violencia; un sistema jerárquico que no se basa en valores sino en el empleo de
la fuerza, la imagen y el relato (la pena
es que siendo todos rehenes de la naturaleza humana y su sistema hormonal,
todos, en esta vida, querían, quieren y querrán follar; por lo que siempre habrá víctimas inocentes a las que se etiquetará
psiquiátricamente y seprocederá a “narcotizar”
si es posible a perpetuidad)
(El siguiente artículo analizará - D. mediante - un informe psiquiátrico
estándar para que el lector vea cómo se lasgasta el mundo de la Salud Mental cuando sirve al Estado en nuestros
días, porque no siempre fue así).
El Ser Humano y la vida en general desde la visión de la Naturaleza
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Normalmente se señala que un proceso o
brote de miedo extremo (psicótico)
iba cediendo en su proceso natural de evolución y va cediendo en un máximo de 6 meses (si no media la persistencia del entorno en
machacar a la víctima del miedo con más amenazas y temorescon la finalidad de que no se restablezca
nunca, ni tenga etapas de descanso para la reflexión, con lo que ello comporta
de desgaste físico y psicológico).
Todos sabemos qué es el miedo, aunque
por lo general consideremos e incluso afirmemos que nos sentimos relativamente
seguros. El miedo y la prevención ante el miedo siempre se halla en los momentos
en que las condiciones del entorno “se modifican” creando cierta incertidumbre
en el presente que puede proyectarse hacia el futuro inminente (por ejemplo; se de personas que tienen miedo
a salir solas a la calle; nadie lo diría, y sin embargo, años después cuando ya
somos veteranos sesentones, en comentarios de las épocas de juventud se hablaba
de personas que para salir a la calle llamaban a otras de confianza que ya conocían esa vulnerabilidad
que se le solucionaba fácilmente con la presencie de compañía, y sin embargo
afrontar la necesidad de ir a comprar o hacer un recado inaplazable se le hacía
imposible en solitario). También todos nos prevenimos según sea la calle
por donde vamos y “oteamos” o “captamos” casi inconscientemente las personas que
se hallan en nuestras inmediaciones, “valorando” si “pertenecen al paisaje
familiar cotidiano y aburrido” o si por el contrario salta a la vista que algo
destaca de la anodina “normalidad” callejera que tanta seguridad nos da a
todos.
Si es una persona familiar y conocida
quien destaca del color urbano cotidiano, o unos músicos dando un tono singular
de colorido musical de manera inesperada, o si realmente, de repente se presenta un riesgo real del que hay que
prevenirse, y que por lo general, forman parte del paisaje nocturno de una
ciudad, donde aparecen personas que
prefieren o se encuentran más cómodas en la noche contemplando la luna o una
ciudad medio vacía o incluso de bullicio nocturno; o que así contemplan
oportunidad para algún objetivo o actividad concreta, desde la detección de
“potenciales víctimas” a las que poder
acercarse y “medir” si realmente existe oportunidad para robar algo de dinero, o un móvil, o entablar una
conversación de la que se pueda extraer “información” relevante – si posee dinero o bienes o fortuna,
familiares ricos – y si es así, indagar más allá donde se pueda entrever alguna
vulnerabilidad desde la cual poner en marcha un “estrategia” ya usada e incluso
gastada – pero siempre desconocida para
un novato de la “ociosidad de la noche” - desde la cual poder obtener algún
tipo de beneficio personal de cualquier naturaleza insospechada (insospechada para cualquier persona que
piense que ¿porqué no todo el mundo va a ser bueno? y qué podría obtener una
persona de hacer o crear un “mal” a otra).
Todo ello sale del aspecto que mostramos cada uno de nosotros cuando caminamos a solas
o acompañados, ya sea de día o más conveniente de noche (porque la falta de luz hace posible que una potencial víctima ingenua
sea aún más vulnerable ante la indefinición de los rasgos, los gestos o
cualquier otro movimiento de sorpresa que pudiera alertar a otros viandantes de
que se estuviera produciendo un “mal encuentro” que ninguna persona quiere para
sí ni para otros – porque resulta obvio que todos, por el mero de existir en
sociedad, de alguna manera hemos padecido situaciones similares donde
percibimos con intensidad el miedo y nuestro organismo se dispone a la defensa
o el ataque o la huída, porque somos todos de la misma condición de vulnerabilidad
que cualquier ser animal).
Es de tal naturaleza esa intensa
experiencia de miedo, por la cual concebimos que se halla en juego nuestra vida, que es tan “mal
trago” que no lo deseamos a nadie, ni a
ningún semejante e incluso a ningún animal de compañía que se cruce con otro y
se reten, o midan, para mostrarse (por
medio de ladridos, actitud desafiante, gestos amenazantes, e intentos de
morderse y agredirse), precisamente, lo contrario de lo que ambos pudieran
sentir con gran intensidad, el uno respecto del otro: Miedo.
Y sin embargo, parece que hemos
olvidado, que todos sentimos miedo y lo tenemos tan presente que se halla
incorporado en nuestro ser como “sistema de alarma”; pues es de tal manera asumido
e interiorizado desde niños, que convivimos con él e incluso, en ocasiones, del
miedo surge la motivación para aprender sistemas muy complejos de defensa
personal que se asumen como deportes por lo que requieren de entrenamiento,
habilidad, disciplina metódica o precisión y equilibrio corporal; o a veces
solo métodos e incluso maniobras sencillas y muy útiles para desviar o parar
una agresión e incluso usar la energía que genera el agresor con intención
de hacernos daño para cambiarla de dirección, de signo e incluso para
desequilibrarle totalmente y poder o tomar la iniciativa de inmovilizarle a la
espera de “auxilio” o directamente emprender
la huída a lugar más concurrido que pudieran socorrernos. Y nos socorren
porque todos consideramos que agredir y violentar no son ni maneras ni formas convenientes
para relacionarse; por el contrario las
consideramos formas y maneras destinadas a hacer daño y generar sumisión.
Es claro que el miedo convive con
nosotros de manera cotidiana desde que venimos a este mundo. A veces de manera
irracional como presentimiento sin necesidad de que “aparentemente” exista una
causa aparentemente objetiva. En un mismo contexto unas personas tienen miedo y
otras no.
Llama la atención cómo por ejemplo,
cuando en tv sacaron programas sobre cómo se realiza un aborto (imágenes duras donde las haya) el comentarista señalara que el
feto, aun siendo pequeño o muy, muy pequeño aún, “presiente el peligro” cuando
el instrumento del cirujano entra en el líquido amniótico buscando el cuerpo
del feto para trocearlo. Y señala que tiembla de miedo y las imágenes así
parecen corroborarlo. Resulta ello extraño, porque siempre hemos concebido que
para tener temor y miedo hemos de estar ante una situación o ambiente que nos
evoca en la memoria una experiencia de temor absoluto; pavorosa situación que
nos llevaría nuevamente al pánico si no
ponemos medios para prevenirnos o protegernos. Entendemos que el miedo aparece
por algo ya conocido que infundiera ese terror y sin embargo podríamos decir
que el miedo tal vez no sea eso (o al
menos solo eso).
Volviendo al ejemplo del feto podríamos
concebir que, en modo alguno, tiene el feto “experiencia de vida” y de miedo
cuando el cirujano invade el líquido amniótico con sus instrumentos y, sin
embargo, el feto “presiente” que “algo” no se halla “como debiera”.
Probablemente cambia la temperatura del interior al rasgarse la bolsa amniótica
e incluso el metal, en contacto con los fluidos que rodean al feto, lo
modificarían su composición lo suficiente como para ser percibido por el feto.
Temperatura, cambio de PH, tal vez sutil
cambio de la composición del liquido amniótico con el contacto de los
instrumentos de metal (que ceden, sin
duda, parte de su composición y aleaciones metálicas al liquido que rodea al
feto…) y quién sabe qué más sucesos de cambios se suceden que son
percibidos por el feto como “señal” de que
algo no “fuera bien” y de alguna manera, al temblar o agitarse lo
hiciera por concebir de “alguna manera” que su existencia está en entre dicho,
como realmente lo está. Un video de una
operación de aborto es una visión realmente espantosa, y sin embargo el proceso
de fecundación, anidación y desarrollo del feto, por el contrario, evoca un
misterio que parece que nunca podremos desvelar. Prefiero mostrar el proceso y evolución desde
la fecundación hasta el nacimiento que esas otras imágenes disponibles donde el
proceso se corta, por lo muy duras y crueles que son.
Algunos podrían señalar que en el
alumbramiento, el feto también pasa por una situación crítica donde se
compromete su vida, por lo que el miedo y la muerte son parte de nuestra
condición; señalándose así que la invasión por instrumentos quirúrgicos de la
bolsa amniótica, donde el feto “presiente” un grave peligro para su existencia,
es circunstancia propia de las “reglas” de la existencia, aunque en este caso
sea para atender una decisión consciente y humana.
Es cierto, pero existe una diferencia
esencial entre en estadio y otro. En el primer estadio el feto tiene un gran
espacio a disposición dentro del útero que le permite percibir todo lo que en ese fluido acontece
como parte ampliada de su propio ser. El feto tiene un hábitat que va más allá de su propio
cuerpecito y que le es esencial para su
existencia aunque ese hábitat no
sea él mismo. Y sin embargo, en el
momento de nacer ya ha habido un largo proceso de reducción
progresiva de ese hábitat fluido que le es esencial; su cuerpo ha expandido
hasta ocupar la cavidad predestinada para él e incluso se percibe que las
estrecheces son cada vez mayores y en ello parece existir también un compromiso
de su propia existencia; y de hecho lo hay, porque el proceso del nacimiento
será un momento de cambio de un ambiente a otro muy diferente que supondrá
cierto riesgo de colapso, por lo que habrá que estimular, con cierta urgencia,
al nuevo ser nacido, de manera muy activa lamiéndole todo su ser, para que con
esos estímulos su sistema nervioso central reaccione al nuevo medio y hábitat.
Incluso en ocasiones (tal vez más de las
necesarias, porque en la Naturaleza ello no se observa) hay estímulos
determinantes que provocan el llanto
asegurando la limpieza de las vías respiratorias, las expulsiones de flemas y
la activación del sistema respiratorio.
Ese cambio no es un cambio sobrevenido e inesperado; en ese proceso
hacia el nacimiento, se ha ido restringiendo el propio hábitat poco a poco
hasta hacer imprescindible e inevitable
el hecho de nacer para seguir conservando la vida.
Decimos que hay sufrimiento si el
proceso de nacer se prolonga en exceso, aunque en sí mismo el solo hecho de
nacer es un trance muy estresante y comprometido donde no se sabe si el proceso
acabará con éxito, en ese trance propio de la vida. Hay miedo, angustia, la
vida se compromete; si se prolonga en exceso le damos ese mismo nombre de
sufrimiento fetal porque puede traer consecuencias.
También constatamos lo brutos que somos a veces los humanos cuando
estructuramos científicamente nuestros conocimientos y los transformamos en actos
para acompañar un nacimiento; y vemos en uno de los vídeos que realmente,
algunos son bien brutos y bruscos en el trato al recién nacido). Por lo general, los conocimientos
científicos suelen estructurarse para todo, y a la vez, en muchas ocasiones
ello lleva a “distanciarse” de nuestra
propia condición humana y aplicarlos, a
veces, como vemos en estas imágenes que, al menos a mí, me dejan de piedra (pero
no es ese el único ámbito donde la ciencia aparece, a veces, como una ciencia usada
por algunos brutos)
En el mundo animal el nacimiento se ve
de manera más armónica, aunque no exenta de los propios riesgos que conlleva la
vida en situaciones o momentos de vulnerabilidad como esos (un predador podría aparecer y acabar con la
vida naciente).
Incluso a veces, un macho puede atacar
a una cría (incluso a varias) para
asegurarse satisfacer su deseo sexual con la madre. En este caso se nos muestra
como el instinto de un elefante macho así actúa frente a la perplejidad del
resto de la manada. Maltrata a una cría porque sigue teniendo una erección y
concibe instintivamente que podrá seguir teniendo placer si la cria muere
“accidentalmente”. Es decir, no la mata de un pisotón (que sería algo que probablemente es muy
inaceptable) sino que le golpea
constantemente a ver si de un golpe muere. En las imágenes vemos como la cría,
que está siendo agredida, busca amparo que nadie se atreve a darle.
Es cierto, y evidente, que la vida
tiene cierto componente contradictorio, pues como vemos en las imágenes del
video, la violencia contra las crías suele ser común ya sea en razones como
la señalada o a veces por otros motivos también similares
contra las crías.
Las crías son el resultado de ese
impulso natural – guiado por la actividad hormonal, que es un recurso
impresionante de la Naturaleza que acontece en todo ser vivo, desde el mundo
vegetal al animal y humano - cuya
consecución de su “mensaje” a veces se premia con extremo placer físico (como
es el orgasmo) para dar lugar a la concepción de un nuevo ser; en este caso,
las crías son el obstáculo para seguir teniendo el placer biológico más sublime
de la existencia animal como es el que producen los orgasmos, y en
consecuencia, en situaciones concretas, molestan la existencia de las propias
crías para seguir experimentando ese intenso placer (y no es cuestión baladí, en la condición humana, ser varón o hembra no evita similar conducta;
la búsqueda de ese placer intenso, como
lo es el sexual, puede llevar a la violencia y el desamparo de las propias
crías e incluso dejarlas en soledad; sobre todo si existen precedentes y se mantienen
relaciones con personas que siguen ese mismo criterio preferencial, donde el
sexo de los adultos siempre tiene prioridad sobre los hijos/hijas en cualquier
ocasión).
Las
Hormonas Gobiernan la Vida.
(¡¡¡y cómo la Gobiernan!!!)
(sólo para aquellos que se sorprendan de cómo es posible acabar con criaturas indefensas por influencia hormonal, se incluye las definiciones de hormona y su funcionamiento y objetivos en la Naturaleza y en especial en los animales, especialmente en el Ser Humano, que también es capaz de estas barbaridades a pesar de concebirnos especie sabia y por lo tanto avanzada).
Se puede seguir leyendo hasta su final sin precisar entender profundamente estos conceptos biológicos que son capaces de desatar violencia contra seres indefensos en cualquier ambiente de la Naturaleza Animal incluido el Ser Humano en sus aspectos Hembras/Machos.
En una definición sencilla: Las hormonas son
sustancias segregadas porcélulas especializadas,
localizadas englándulas endocrinas (carentes de conductos), o también por células epiteliales e intersticiales cuyo fin es el de influir en la
función de otras células. Desde el punto de vista químico son moléculas de
naturaleza orgánica, principalmente proteicas, y cumplen su función, es decir
son activas en muy pequeña cantidad.1 La especialidad médica encargada del
estudio, prevención y tratamiento de las enfermedades que afectan a estas
moléculas humanas es la endocrinología.
El término «hormona» fue utilizado por primera vez en
1905 por William Bayliss, es un término que deriva del verbo griego ὁρμἀω ('poner
en movimiento, estimular'), aunque ya antes se habían descubierto dos funciones
hormonales; la primera fundamentalmente del hígado,
descubierta por Claude Bernard en
1851 y la segunda fue la función de la médula suprarrenal, descubierta por Alfred Vulpian en
1856. La primera hormona que se descubrió fue la adrenalina,
descrita por el japonésTakamine Jōkichi en 1901. Posteriormente el estadounidense Edward Calvin Kendall aisló
la tiroxina en
1914.
Las
hormonas pueden ser estimuladas
o inhibidas por:
La
ciencia del estudio de las hormonas se conoce como endocrinología . En consecuencia,
un endocrinólogo es un científico o médico que
investiga las hormonas, sus modos de acción y las enfermedades de los procesos
hormonales. La palabra hormona , utilizada en 1906
para los ingredientes activos de las glándulas secretoras internas, se
deriva del griego antiguoὁρμᾶν hormān , 'impulsar, excitar'. [1]
La definición en español es más enrevesada para un neófito:
Las
hormonas afectan a las células distantes al unirse a proteínas receptoras específicas en
la célula diana, lo que provoca un cambio en la función celular. Cuando
una hormona se une al receptor, da como resultado la activación de una vía
de transducción de
señales que normalmente activa la transcripción de genes ,
lo que da como resultado una mayor expresión de las proteínas
diana. Las hormonas también pueden actuar en vías rápidas no genómicas que
pueden ser sinérgicas con los efectos
genómicos. [5] Las hormonas solubles en agua
(como los péptidos y las aminas) generalmente actúan sobre la superficie de las
células diana a través de segundos
mensajeros . Las hormonas solubles en lípidos (como los
esteroides) generalmente pasan a través de las membranas plasmáticas de las
células diana (tantocitoplasmático y nuclear ) para actuar dentro de sus núcleos . Una notable excepción a
esto son los brasinoesteroides en las plantas, que a pesar de ser solubles en
lípidos, todavía se unen a su receptor en la superficie celular. [6]
Las
plantas carecen de órganos especializados para la secreción de hormonas, aunque
existe una distribución espacial de la producción de hormonas. Por
ejemplo, la hormona auxina se produce principalmente en las puntas de las hojas jóvenes y
en el meristemo apical del brote . La falta de glándulas
especializadas significa que el sitio principal de producción de hormonas puede
cambiar a lo largo de la vida de una planta, y el sitio de producción depende
de la edad y el ambiente de la planta. [8]
La
señalización hormonal implica los siguientes pasos: [9]
1.Biosíntesis de
una hormona particular en un tejido particular.
5.Retransmisión y amplificación de
la señal hormonal recibida a través de un proceso de transducción de
señales : esto conduce a una respuesta celular. La
reacción de las células objetivo puede entonces ser reconocida por las células
productoras de hormonas originales, lo que conduce a una regulación a la baja en la producción de
hormonas. Este es un ejemplo de un ciclo
de retroalimentación negativa homeostática .
6.Desglose de la hormona.
Las
células productoras de hormonas se encuentran en las glándulas endocrinas , como la tiroides , los ovarios y los testículos . [10]La exocitosis y otros métodos de transporte de membrana se utilizan para secretar
hormonas cuando las glándulas endocrinas reciben señales. El modelo
jerárquico es una simplificación excesiva del proceso de
señalización hormonal. Los receptores celulares de una señal hormonal
particular pueden ser uno de varios tipos de células que residen dentro de varios
tejidos diferentes, como es el caso de la insulina , que desencadena una amplia
gama de efectos fisiológicos sistémicos. Diferentes tipos de tejidos
también pueden responder de manera diferente a la misma señal hormonal.
Efectos en el Ser Humano:
Las
hormonas tienen los siguientes efectos en el cuerpo: [28]
Una
hormona también puede regular la producción y liberación de otras
hormonas. Las señales hormonales controlan el ambiente interno del cuerpo
a través de la homeostasis .
La palabra clave de este proceso natural es la “estimulación”, a
la que volveremos más adelante tal vez en otros artículos, por su importancia
no solo en la Naturaleza sino en el mundo animal y en la Sociedad Humana allá
donde se halle, pues tiene implicaciones familiares (además de sociales y políticas vinculadas, también, con la seguridad del propio Estado, como veremos tal vez en
próximos artículos, ya que es noticia reciente este aspecto en nuestras
sociedad).
Así pues, al igual que ese elefantito,
que nunca ha tenido previamente experiencia de violencia por un adulto (ya que
es prácticamente recién nacido) a los niños les ocurre lo mismo y les es
impensable que solo por sexo o sexualidad o cuestiones similares,
sean agredidos y violentados cotidianamente, dejándoles una “huella” que sin
duda les acompañará casi toda subida, si no son “protegidos” de esa experiencia
y “compensados” con un “amor” y “amparo” que les haga superar esa experiencia
previa; y aún así, cualquier escenario similar les recordará sin duda aquella
experiencia propia; desatando manifestaciones de miedo o terror que si son
persistentes por haber tenido que vivir en soledad con ello, le llamarán los
expertos “Psicósis” y desde ahí sumarán otra vida al gran negocio que supone
hoy en día Salud Mental en todo el mundo que llamamos civilizado.
Cómo tratamos la Vida los Humanos
(realmente increíblemente mal)
Hay que preguntarse el motivo por el
cual los adultos (sin distinción de
sexos, sean padres o madres) son capaces de ningunear así una vida de una
criatura o de varias de ellas, sin desinhibir racionalmente sus impulsos
hormonales y ponerlos por delante de vidas inocentes.
Si bien hemos aceptado el aborto como
medio e instrumento para hacer más viable una vida de una mujer (sin duda porque al feto no lo vemos y se
halla oculto a nuestra vista) no cabe entender que personas a las que les
ha asistido ese derecho de prevalecer sobre otras que en potencia nacen, puedan
llegar a atribuirse con posterioridad el derecho de ya una vez nacidas esas
vidas, elegir de ellas quien prospera o no, como si tuvieran derecho a un
segundo “aborto” sobrevenido en razones o de honor o de capricho o de
resarcimiento contra otros por medio de
una víctima inocente; haciendo imposibles esas vidas, trastocándolas, tramando constantemente
contra ellas y poniéndolas en dificultades e incluso, cuando ya el trastorno se
presenta por ese mal trato, persistir para que del mismo nunca ya salga
estimulando una y otra vez temores infundados o señalando culpables (a una mente que busca discernir “qué mal
hice al nacer, que en naciendo me encierran y buscan mi muerte”) para
señalar culpables de su encierro a quienes precisamente se quejan del mal proceder
que justicia y Salud Mental ejercen de manera tan arbitraria en razón de
derecho que asiste a toda mujer de decidir sobre la vida de sus hijos incluso ya nacidos y en
edad de despegarse plenamente e incluso en contra de criterio médico que sale a
la luz.
Cuando un ser es así tratado como el
elefantito pero por una madre, de manera constante y en un acoso perpetuo, podemos
entender la inseguridad que aparece, porque es manifestación de que no solo no
le enseñaron sino que no se le permitió aprender en las relaciones sociales
porque no tienen “espejo” donde mirarse. Y si un informe médico señala la falta
de figura paterna se debe preguntar si los malos tratos extremos tienen que ver
o no, o si una mujer cuando se separa no tiene el deber de atender a esa
necesidad de los hijos (como señala la parte final de la peli. “Un pequeño cambio” donde da
cabida al padre como figura referente deseada y añorada por el hijo, siendo consciente
de su responsabilidad como madre.
Pero hay quienes se separan o divorcian por
libertad personal (una vez adquirido el rango de verdadera Señora/Señor, a los ojos
de la sociedad al adquirir el rango de Madre, sobre todo en nuestra sociedad mediterránea) para dar rienda suelta a sus hormonas y si en ello tienen dificultades con los
hijos parecen poner en marcha la idea de un segundo aborto. Lamentablemente en
esto parece haber tolerancia social, porque la manifestación de las psicosis
son expresión del miedo que ya se interioriza y preside la vida de los que así han sido tratados sino
cesa de una vez el maltrato persistirá indefinidamente truncando, abortando,
una vida en vida.
Imaginemos un informe médico que sea benevolente y diga:
Y que el contexto de análisis psiquiátrico diga:
Contradiciendo el informe que
aceptaría Fiscal y Juez para ingreso forzoso invadiendo un hogar sin
consentimiento ni aviso al dueño de ese hogar.
Y lo lamentable es la distancia que se
muestra desde los medios jurídicos y judiciales ante ingresos forzados
injustificados y cómo lo justifican luego en auto o sentencia en “base a que
hubo ingreso efectivo y no se opusieron” aunque se pudiera estar horas en la
sala de urgencia para determinar “qué hacían” e incluso preguntar a un
potencial paciente si es periodista (por miedo a un reportaje desde dentro) y
tener que apelar al testimonios de familiares por teléfonos que daba el potencial paciente, para entender de qué va un ingreso forzoso
judicial sin documento aportado al
respecto, y en última instancia, a veces una decisión como esta – que quita todo derecho a la libertad –
se puede llegar a tomar bajo el principio jurídico de “si hay mandamiento judicial,
aunque no lo tengamos en la mano, y no sepamos de qué va, habrá que
internarlo”(¿?).
Se muestra como en un documento
judicial (“sección” del mismo) se justifica dicha afirmación en términos
complejos redactada (más complejo que
este que escribe en un blog, con la intención de que sea críptico el lenguaje y
entendimiento de la errónea decisión tomada en ese momento, que no en otros
pudiera haberse dado circunstancia)
Una persona en esta vivencia de miedo
continuo (que llaman psicosis y que cualquier
lector entenderá como cercana a su propia experiencia vital) para ellas no
existen momentos especiales donde mejor prevenirse y tomar decisiones desde
otro punto de vista más práctico porque sus vidas están siendo presididas por
un estado de “emergencia permanente” y tienen que vivir y decidir bajo esas
condiciones que un observador no entendería y por eso le llaman locos, porque,
por no entender, no entienden ni la manera de quejarse (“dame un vehículo sin averías” cuando se refieren a que tienen ampollas en los pies y
desearía en vez de andar ir en coche porque no tienen ni sitio donde dormir)
ni la manera de expresarse ni sus preocupaciones por la violencia social y
personal; aunque incluso la puedan ejercer por el mero hecho de tener miedo
casi insuperable (lo que en términos
jurídicos se concibe como eximente).
Y aún hay gente aborregada en el
entorno social diciendo que asiste derecho a los adultos de realizar esos
maltratos a los hijos cuando les apetece follar por ahí (dejarlos solos horas o algún día, pegarles porque se quejen o lloren…)
y a veces lo “hacen” con gente poderosa que les importa un bledo como traten a
sus hijos si ellos se echan un polvo inesperado fuera del ámbito de su propio
matrimonio. Esta “coherencia” deja a cualquiera pasmado.
El miedo es expresión de algo conocido
o de un cambio de ambiente que lleva a un gran temor (porque no tocaba, como señala el temor del feto cuando un instrumento
rompe la bolsa amniótica buscando su cuerpecito para trocearlo). No es
gratuito lo que dicen las personas bajo ese estado – que debiera ser transitorio. Hay desencadenantes y provocaciones
para que estos brotes se produzcan, por “estimulación”, al igual que las
propiedades de las hormonas son capaces a distancia de provocar reacciones a
distancia con bajas dosis de “sustancia activa”. Para ello basta conocer a la
personas, más si son cercanos, como una madre o pareja, y tocar
sus “miedos suevamente o simplemente insinuarlos”.
El miedo que se presenta y no podemos
o no tenemos medios para controlar la adversidad que se nos muestra, nos puede
llevar a un estado de psicosis.(facturas
que no s e pueden pagar, una crisis que arruina nuestro negocio, ser acusados
de algo inesperado,… nuestra vida sin
alguien a quién amábamos… ) Afortunadamente todos tenemos (la mayoría)
personas cercanas que nos apoyan y amigos que se pondrán de nuestro lado y nos
amortiguarán el golpe y lo frenarán o nos darán recursos para salir indemne.
Sin embargo, aquellos que han sido
señalados con el nombre de Psicosis nadie les amparará (aunque ellos también
tengan miedo o hayan padecido momentos de psicosis que superaran porque alguien
les ayudó). Para estos queda la soledad, la medicación a veces abusiva y el
encierro a veces perpetuo si nadie sale
a su encuentro a apoyarlos y defenderlos.
El miedo no viene “porque sí”, para
nada, ni para nadie; y quien se sienta sin miedo puede esperar acontecimientos,
dado lo revuelto que se halla el mundo.
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Estimados amigo Antonio (y Felipe),
Estoy ya de regreso en Zaragoza (ayer salí aprovechando uno de los precios
baratos de AVE en uno de los billetes y coincidiendo que me cambiaban de turno
de trabajo el martes – mi turno natural esta semana hubiera sido de tarde, de
siete días, pero las bajas por Covid están siendo numerosas y el lunes y martes
estuve de turno de mañana y el miércoles
entraba de turno de tarde, quedándome casi 24h libres, entre las 14h del martes
y hoy las 14h para entrar a trabajar en turno de tarde); a veces me lo pide
el ánimo, pues siento que no he de dejar al hijo a mucha distancia por mucho
tiempo y que de alguna manera debo de “estar cerca”; no lo puedo explicar bien;
además había motivo concreto pues el domingo pasado cuando iba a retornar de
Barcelona después de haber estado con el hijo – y sorpresivamente como nunca antes, me pedía distancia física cuando le
llevé el móvil y ropa de abrigo que había comprado en una de las tiendas del
barrio que vende ropa especial de trabajo; siendo esa ropa más robusta,
“sufrida” y más apropiada para el abrigo ante la situación de que se quedaba ya
en la calle a dormir - y por ello lance un par de artículos a ver si la
“conciencia familiar” y social se “movilizaba” y les entraba algo de
“humanidad” para hacer frente a los prejuicios
tan arraigados y que parecen formar parte de una nuestra cultura que
parece dar por “amortizadas” las vidas de quienes conciben no “encuentran el
camino” para “entender” esta
sociedad - que sigue considerando imprescindible el uso de la coacción y la
violencia expresa como parte del sistema de educación familiar para la
adaptación al mundo que hemos creado y en cuyas consecuencias “sigue” la
sociedad sin establecer “causa/efecto”, permitiendo, como en este caso, que el
sufrimiento de las personas se acreciente desde el impulso (o la grave omisión)
del propio entorno familiar hasta el punto de crear en él una constante
preocupación sobre el mundo que le rodea, la búsqueda de respuesta sobre el
comportamiento que considera “animal” o “arbitrario” o “desentendido” o
“simplemente bruto” de adultos que le han rodeado desde niño, intentando aportar soluciones desde un
enfoque, y por medio de un lenguaje, en el que “nadie se para a meditar”; y
sobre todo, desde un dolor interior espiritual, que no termina de cesar, y se
hace presente en él como si realmente fuera la “literalidad” de la existencia;
cuestión tan preocupante que es el centro de su pensamiento y su ser, sin atender a otras referencias vitales
y comunes en la gente para distraerse, entretenerse, y construir una vida en
cierta manera más alegre y divertida porque en su caso se compromete su
libertad a la fuerza de manera reiterada. (hay que recordar que cualquier
referencia “diferente” la apartaron de su camino como si se tratara de una
“aberración” intolerable, de la cual, ni merecía emplear el mínimo tiempo
necesario para explicarla, o explicarse, como técnicos en salud mental, o
jueces, o fiscales (al menos nada llegó de esos criterios al padre).
Antonio, incluso la última vez que fui a estar cerca
de él, pasé la noche en la estación con
otros sin techo, a solo los efectos de acompañar moralmente al hijo y saber qué
realmente está viviendo; y encontrarle sentido, algún sentido que expreso en
este blog.
Ojalá mi hijo, todos ellos, y los que
se encuentran en situación similar, algún día puedan disfrutar, desde su
verdadera libertad (entendida en su
aspecto honesto y verdadero: “No se puede ir a
comprar al mercado sino sabes las cuatro reglas”, porque si no las sabes
no eres libre, ni lo seréis con esa
carencia). Dependeréis de la Buena Fe de una España Tirana, de Camisa
Blanca, de Machete al cinto, de Asesinos a sueldo entre calles y callejones que
se esconcen tras una Capa con la que se tapan el rostro, mercenarios de gente
poderosa (como en la muerte de Cyrano)
y que deambulan en la oscuridad noche (y hoy
en cualquier lugar inesperado sea de día o noche); de Alas Tristes que se
venden tanto para ir a la guerra como para servir al Estado (que no deja de ser una falsedad ese
personaje, porque nadie que posea la integridad que manifiesta, puede con una
mano matar a sueldo y con la otra ser tan peligroso por su concepción del honor
íntegro, que se le pida por favor “Se haga matar fuera de España” porque su
muerte pondría a demasiada gente en sospecha). Una España que por su
violencia fratricida se le dijo que no es Europa (África empieza en los Pirineos), pero que llueve sobre mojado
cuando España es acusada desde el S. XVI de violar, como costumbre, a sus
propios hijos e hijas para mantenerlos
en la sumisión y sean conscientes de que son despreciados mientras no sean
fuertes y con capacidad de intimidar.
Algo debe cambiar. Y mientas me asista
el derecho a hablar, hablaré.
Un abrazo y Gracias por estar ahí.
El miedo no
viene “porque sí”, ni por nada, ni para nadie; y quien se sienta sin miedo puede
esperar acontecimientos, dado lo revuelto que se halla el mundo.