Pintada aparecida en mi calle, enfrente del portal de mi casa, realizada esta noche. Según una comerciante que ha preguntado por lo que pone en Vasco, dice: ''Felicidades Pitera'' . (Yo, por si acaso, les contesto: Eskerrikasco)
Los hechos, los datos, aun siendo efectivos, no son la realidad, no tienen ellos por sí realidad y como no la tienen, mal pueden entregarla a nuestra mente. Para descubrir la realidad es preciso que retiremos por un momento los hechos de nuestro entorno y nos quedemos a solas con nuestra mente... No debería ser necesario hacer constar esto: todo el que se ocupa de labores científicas debería de saberlo. Ortega y Gasset (1932)
Miguel Ángel Ibáñez Gómez - maiges_ps@hotmail.com
- Cateyes: ¿Lo Aparente y Lo Real?
- Atribución-No Comercial (CC BY-NC) Cc-by new.svg Cc-nc.svg
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lunes, 4 de julio de 2016
El GaraGe, Una Asociación Grande
La Asociación
Cultural Amigos del Tango El GaraGe, que brinca sobradamente de los doscientos
socios, tal vez seamos unos 250 ó más en estos momentos, lleva gestionando sus
actividades, desde hace ya diecinueve años, con gran éxito. Sigue siendo una de
las Asociaciones de referencia en España, no sólo por ser de las más veteranas,
sino por mantener el espíritu de ser casa común de los tangueros de Zaragoza y
punto de encuentro semanal con sus milongas dominicales; y adquiere gran
relevancia las épocas del año en que saca el Tango a la calle – en la Plaza José
Sinués, detrás del Teatro Principal – en el centro de la ciudad, también desde
hace casi 19 años con un seguimiento de público y de aficionados que ha conseguido
hacerse referencia dentro de los movimientos asociacionistas de la Ciudad sin
necesidad de recurrir a ningún tipo de subvenciones públicas. Y por lo tanto,
su autonomía e identidad asociativo es ejemplo de auto-gestión por sus propios socios,
que con sus actividades en la calle alegran el ambiente urbano de la ciudad.
El formato de
El GaraGe permite una gestión integral de las emociones de los participantes en
sus actividades. Si ya de por sí el baile es una actividad extremadamente terapéutica
– como así lo señalaron en artículos al
efecto dos de sus socios, matrimonio de Doctores en esas cosas de las neuronas,
que han tenido gran responsabilidad en el ambiente sanitario de nuestra Ciudad
dirigiendo los Servicios de Neurología de uno de los Hospitales más importantes
de nuestra ciudad - la esposa fue la primera
mujer Jefe de Servicio de Departamento en España, lo que tiene un mérito muy
destacable en un mundo copado por hombres – el formato de El GaraGe es
excepcional para amortiguar divergencias, rivalidades o puntos de vista
encontrados; tan propios de un grupo tan numeroso de personas conviviendo
durante casi dos décadas; y ello, ya de por sí, es muy meritorio. Sirva como
ejemplo un pequeño pero aparatoso conflicto surgido recientemente.
Se elige nueva
Junta hace pocos meses y en ella se integran socios sin realizarse ningún tipo
de filtro, el criterio empleado por la candidata a presidir la Asociación no
fue otro que el de las ganas de trabajar por la Asociación. Así se agruparon
los miembros de la nueva Junta. Al poco tiempo surgen diferencias en la
gestión, y tres de sus miembros acaban por dimitir por estas discrepancias. Han
vivido estas diferencias de criterio, los discrepantes, con gran intensidad,
hasta el punto de exteriorizarlo en el Facebook de la entidad, intentado
exponer sus motivos a los socios. La Junta, siguiendo el mismo criterio
inicial, ha incorporado tres nuevos miembros que se prestan, con la generosidad
requerida y necesaria, a participar con sus opiniones y trabajo en las tareas
de gestión de la Asociación; y para ello se convocó una Asamblea extraordinaria
con un único punto en el orden del día relativo a la incorporación de estos
tres nuevos miembros. Y dejan el debate sobre la dimisión de los tres miembros
anteriores para la Asamblea Ordinaria anual, que suelen ser muy animadas en
cuanto a opiniones, críticas y reproches – y lo es así desde que existe la
Asociación.
Al concluir el
punto, los tres miembros dimisionarios pedían, reiteradamente, tomar la palabra
para explicarse. Existía en ellos mucha emoción contenida, mucho disgusto
acumulado y unas profundas ganas de explicar a los presentes su visión del
problema que les llevó a dimitir y a mandar mensajes en el Facebook. La Junta
les recordaba que la Asamblea extraordinaria sólo contenía un punto y que
podrían realizar todas esas observaciones en la ordinaria anual. Los miembros
de la Junta también se sentían contrariados, disgustados y ofendidos.
Sin embargo,
la Presidenta consideró, sin que hubiera presión alguna de la Asamblea en ese
sentido – pues los socios respetaban el criterio de gestión del conflicto de la Junta –
darles voz, probablemente en atención y sensibilidad a las emociones contenidas
por los dimisionarios – y ello fue acertado. Se explicaron, dejaron que sus
emociones fluyeran y la Junta les contestó con rigurosidad, mostrando los
evidentes excesos en mensajes realizados por algunos de los dimisionarios. No reconocimos,
creo que nadie, mala intención en ellos, sino más un ”calentamiento” motivado
por diferencias de criterio. Diferencias de criterio que son propios de
cualquier grupo numeroso, pero que no deben de ser fundamentales dentro de los
miembros de una Junta, pues la finalidad de esta es la gestión hábil de las actividades
propias de la Asociación.
Quedó el
ambiente enrarecido por ello, pero Milagro; a continuación comenzaba la Milonga
Dominical; y la DJ del domingo sabía, no sé si intuitivamente o no, cómo
gestionar esa circunstancia de malestar, no sonaron tangos, sino los ritmos
alegres que suelen ser el preludio del comienzo de la milonga dominical.
Eureka, todo se diluyó para quien quiso no hacer un drama de algo tan cotidiano
como una divergencia de opiniones.
Es evidente
que las diferencias de opiniones forman parte de nuestras sociedades y están
admitidas. Los discrepantes aún tienen la opción de ver cuantos piensan como
ellos y formar una candidatura para un próximo relevo de Junta, cuando toque.
sábado, 2 de julio de 2016
Cómo la Norma Básica Sobre Bienes de Consumo (NBBC) deshabilitó a ETA en unos pocos días.
Presiento que
el artículo precedente “El escrito en el que me va la vida” ha podido causar “impresión”
en aquellos mandatarios que tenían olvidado todo este feo asunto y lo creían
enterrado y oculto por siempre jamás. Sin embargo, hay otros nuevos mandatarios
que de todo esto no conocían nada; y, también por ellos, merecía la pena poner
los documentos en Facebook y mostrar el relato. Es muy probable que mucha gente
que participó en estos hechos lo nieguen abiertamente. Es posible, pero en sus
manos está ver el expediente del Defensor del Pueblo y constatar los trámites
que realizó requerido por mi persona, y desde ahí deshacer el ovillo tejido por
los que ahora, no sólo perdieron memoria (y con ella el honor) sino, también el
vínculo con el pueblo al que dicen servir. Mi caso es un caso “aparatoso” por
el simple hecho de que mi persona se planteó, desde un principio, “ver hasta
dónde llegaba todo este asunto” y qué razones había para que personas que
decían “servir a España” atentaran contra derechos fundamentales de los
ciudadanos. Mi caso no fue el único, como digo. Otros fueron amedrentados,
acosados, amenazados implícitamente por una legión de funcionarios que también
decían servir a España. Ahora, la mayoría jubilados. Los apaños en oposiciones
también se dieron (en mi primera oposición aprobada también, pregunten al Sr.
Berges). Me presenté a fijo discontinuo y las dos primeras pruebas de test las
pasé con notas superiores a 9 sobre 10. Y en la prueba práctica nos dieron, en el
mismo Servicio de Personal, la dirección de una librería que facilitaba los
apuntes sobre grifos; en un papelito recortado del tamaño de una tarjeta.
Costaba 200.-pts. Me lo leí a conciencia y luego fui confiado a la prueba
práctica. ¡¡¡Sorpresa!!! El grifo que allí nos habían puesto – para las tandas de opositores - era distinto hasta el punto de no parecerse
nada a los de los apuntes. Lo monté y me sobró un aro que no encajaba en ningún
sitio. Molesto por el engaño cogí el aro y lo “aventé” (así hubiera dicho mi
abuela). Y me fui a ver los resultados de las pruebas cuando las anunciaron.
Allí estaba yo, suspendido por unas pocas décimas. Así que subí a hablar con el
Sr. Berges – el psicólogo que había
dirigido las pruebas, al menos quien dio la cara. Me miró y me dijo: ¡Tu
eres un gitano! – yo le contesté
ignorando a qué se refería, pues caí en esas circunstancias años más tarde-
Si fuera un gitano me defendería como gitano. Y prosiguió el Sr. Berges: Has
sacado buen resultado en los test, aprobarás a la siguiente. Me levanté y me
fui pensando que me habían tomado el pelo.
A los pocos
meses salieron plazas para personal fijo de peón. Y me volví a presentar. En
los dos test volví a sacar por encima de 9 sobre 10 y la prueba práctica era
subir con un saco de bastantes quilos por un largo tablón que pandeaba bastante
y luego subir con un carretillo. Terminé la prueba el primero de mi tanda (recientemente había cojido el traspaso de una frutería en las delicias y todos los días me levantaba sobre las tres de la mañana para ir al Merca. Allí conocí la esencia del sistema capitalista y del libre mercado: Cuanto más grandes eres más barato te sale todo. Aprobé la plaza justo cuando los inspectores municipales me requerían a formalizar las licencias. Así que físicamente estaba hecho un mulo de tanto cargar cajas). Lo
sé porque un compañero de la Salle Montemolín así me lo indicó. Pregunté por mi
tiempo y el Sr. Berges miró al guardia que tomaba los tiempos y mientras
anotaba me dijo: 2 minutos con 52 segundos. Y me fui confiado hacia mi coche,
pero un compañero me dijo: Tú has sacado el primero y yo el segundo. Me han
puesto 1 minuto 30 segundos, tu cuánto? …. Ya no le contesté. Me metí en el coche y hablé
con la entonces mi novia. Me dijo: Vuelve y reclama inmediatamente. Y así lo
hice. Estuve regateando con el Sr. Berges en medio de las pruebas prácticas que aún no habían acabado y que se celebraban en Vía Hispanidad, y en
presencia del guardia municipal que había tomado los tiempos (y que no sabía dónde meterse). Primero
me rebajó a 2 minutos 40 segundos. Yo insistía y aún rebajó a 2 minutos 30
segundos. Desistí y me fui. Pregoné en todos los ambientes, por donde me movía, lo
sucedido, hasta el punto de que un asesor del Alcalde (Sr. Sarasa), que vivía por mi barrio, vino a hablarme del asunto, en un bar (tipical
hispanis) y le dije: Eso es una ilegalidad. Creo que no le caí bien desde
entonces a nadie del PSOE (todo el bar se
había enterado de mi protesta). Por entonces, la que iba a ser mi mujer
estaba muy orgullosa de mí y de mis contestaciones, no sabía la que se nos
venía encima. Aún me fui a ver al Jefe de Personal, el Sr. Rincón, a quejarme
abiertamente en medio de su despacho – yo por entonces tenía una buena melena
veinteañera jipiosa. El veterano franquista me miró y tuvo la consideración de tomarme
por el hombro y decirme mientras me acompañaba hacia la puerta de su despacho:
Si te han rebajado el tiempo, puedes darte con un canto en los dientes. Salí
indignado, pero entré de funcionario. Otro melenudo se quedó por el camino al
darle por no concluida la prueba práctica, cuando sí la concluyó. Los sindicatos veían,
oían y callaban – supongo que para pasar factura cuando les viniera bien.
Entré con la
plaza 150 y tantos. Fue tal el escándalo que multiplicaron el número de
admitidos. Me llamaron en la segunda tanda, y entré en enero de 1986, en montes, después de que se agotaran las posibilidades de entrar en jardines. Y ahí
empezó la odisea de la Guardería de Montes.
Pero no era
esto lo que quería contar. Simplemente, conociendo como conozco a las gentes de
la Administración Local, he preferido completar mi historia ahora que sé que, a
todo el mundo, de repente, le entrará la memoria y empezará a torcer todo. Típico
aragonés. Como ése tío mío que, una vez yo separado de mi mujer - y viendo que en el
pueblo, los parientes achacaran todo el desastre matrimonial a que mi ex era una
persona mayor que yo, casada en segundas nupcias - él me dijo: Yo no me creo que
tu mujer estuviera casada antes de estarlo contigo. (Jo, Jo, Jo,…) ¿Esto es
Aragón!! – apunte para quien lea fuera de
España. Esto es la Nobleza Baturra, mírense la peli al efecto.
Lo que iba a contar está contenido en el título, la Norma NBBC.
Lo que iba a contar está contenido en el título, la Norma NBBC.
Después de
separarme, y pasar cuatro años “alelao”. Me encontré con un conocido de cuando
tenía 21 años, José Carlos de la Fuente, en el pub KARMA, de la calle
Contamina. Me dijo. Tío, me he hecho profesor de Tango, vente a aprender Tango,
te cambiará la vida. Me pareció un
alucinado y una alucinación, tanto su persona como pretender que yo aprendiera
a bailar tan extraño baile. Pero fui al gimnasio de la Universidad de Zaragoza
(creo que era el de unas ciencias puras: Matemáticas, o química, o algo así) –
luego se trasladó al gimnasio de Magisterio, al que también fui.
Me acerqué
simplemente porque le dije que iría y, la verdad, no tenía mejor cosa que hacer
ése sábado por la mañana que no tenía niños. Me enseñó el paso básico en un
suspiro y, de repente, me vi bailando con una cría que hacía Químicas. ¡¡¡Yo
abrazado a una extraña!!! Con lo escrupuloso y reprimido que era!!!. Fue todo un bálsamo. Tener que estar pendiente
de los pasos y de guiar a la chica hizo que mi bullente cabeza desplazara todos
los problemas inconexos que contenía para dejar espacio al Tango. Antes de 10
minutos ya estaba en un mundo absolutamente diferente y plácido. No había
problemas. Al año estaba por las plazas practicando tango con la primera compañera
que no le diera vergüenza practicar en medio de niños correteando.
Un compañero
del Ayuntamiento me dejó la casa de su padre, recién fallecido, en la calle
Utrillas. Allí practicaba todos los días del año 1997, y allí se hizo la primera
milonga de fin de año en Zaragoza. Vendió la casa y formamos una Asociación con
la esperanza de que el Ayuntamiento nos dejara un espacio para practicar. Pero
no hizo falta, las ideas brotaron hasta de las piedras y montamos la milonga
detrás del Teatro Principal – que ya va hacer 19 años de eso. Hasta mi - siempre
añorada y rememorada Nati - Jefe de Servicio de los Servicios Jurídicos de la Oficialía
Mayor del Área de Alcaldía (de quien yo
era su secretario, por razones incomprensibles) del Excelentísimo Ayuntamiento
de Zaragoza, era socia de la Asociación que yo había fundado y que estaba
dirigiendo como primer presidente. (Veinte años no es nada)
Todo iba viento
en popa. Así que empecé a hacer trabajos de medio-ambiente en mi casa. Por fluir
ideas que no faltara. Estaba empeñado en demostrar que se habían equivocado al
separarme de Montes. El primer trabajo fue el Convenio Conservacionista (que hice mientras milité en el sindicato
SIAR, sindicato aragonés) Los socialistas me habían vetado, a pesar de que
yo era socialista, y me refugié – ante los
peores presentimientos sobre mi seguridad en mi trabajo – en el PAR. Y en
su nombre realicé ese trabajo. Luego vino “Economía Conservacionista”, “política
Económica Conservacionista”… y al fin la NBBC. Todos estos trabajos los repartí
entre los grupos municipales: PP, PSOE,PAR, CHA… no a IU por la sencilla razón
de que estaban implicados en el Comercio Justo (¿) (El interrogante viene a
cuanto de que en la Expo 2008 los latinoamericanos se quejaban del negociete
montado con este eslogan – miren la tele
de Aragón de entonces).
La NBBC la
realicé en el marco de una Asociación de autónomos de Derechas. Le dije al
chaval – que decía haber guardado unos
documentos en el extranjero, tan comprometedores que aún le temblaba el cuerpo
cuando se refería a ellos. (Nada hay peor que descubrir un secreto, se pasa de
la euforia al pánico con gran velocidad) – Tú por la Derecha y yo por la
Izquierda. Pero hubo alguien por la
Derecha que parece ser ya había pactado por la Izquierda el futuro de mi
trabajo. Me fui con el Secretario de CGT y de CSL a recorrer partidos para
apoyar este proyecto. Y nadie alentó – estaban
todos que no cagaban con la marca España y las sucesivas.
Unos años más
tarde apareció un asesor de CHA (Miguel) quien aseguraba el trabajo había
gustado en Bruselas y venía a ver de qué iba, pues Gaspar no había dejado de él
ni un dato después de marcharse de portavoz del Ayuntamiento por la CHA. Me
tocó las narices así que decidí tocárselas a él.
Le mandé un
correo que decía: Si ETA rechaza el Plan Ibarreche, que es un plan de
independencia de Euskadi, A QUIEN SIRVE ETA. Y le ayudé a reflexionar. Como no
me fiaba del personaje metí en el mismo correo al asesor del PP (lo siento, me tenía que proteger. Estuvo, este asesor, varios meses sin hablarme). El efecto fue inmediato. A los pocos días Zapatero
acusaba al Rey de estar, por medio de las FFAA detrás de ETA, y en compensación, este desastre de Zapatero, le pidió que hablara bien de él. Así que el Rey, que desconocía todo el asunto, se vio en medio de una grave acusación sin comerlo ni beberlo, y se plegó a los deseos de Zapatero, pues nadie defendía a la Corona. Rectificó su discurso sobre Zapatero y empezó a hablar bien del él. Corrí a
mandar otro correo a ambos (PP y CHA) (diciendo
que, si fuera eso cierto, vendría del pasado y estaría articulado sin control
de ninguna institución. Hay cosas que se ponen en marcha y luego ya nadie se
acuerda de ellas). ETA se paralizó ese año sus actividades criminales, sin ganadores ni perdedores.
Bueno sí, perdedores los miles de víctimas (muertos,
huérfanos, y familias destrozadas).
Ese toque
también se lo di a Pedro Sánchez (cuando me pareció que actuaba como un pollo sin cabeza – ya saben por qué dijo lo que dijo en su día
del ejército). Lo gordo es que las cosas esenciales no se dicen entre los
políticos. No se hablan entre sí. Pero lo hacen por una buena razón (¿): Para
apuntarse tantos. Es entendible.
Señores
políticos, estén más en la tierra. Porque aún van por las nubes. Conducen el
país como aquél embriagado de gloria que piensa que está en el cielo conduciendo su coche
y cuando mira por el retrovisor ve multitud de accidentes y se dice: Joder qué
mal conduce la gente!!!.
Nota (03/07/2016): Es difícil entender que Otegui pueda decir que ahora sí entiende al pueblo vasco y que por eso, del alguna manera, ya no apoya la lucha armada. Una persona que ha avalado tanto sufrimiento, tanto asesinato y tanto crimen, debería, si tiene conciencia, haberse retirado, hace mucho tiempo, de cualquier actividad política. Pero parece poseer lo mismo que motiva la mayoría de los políticos de élite y que tanto les aleja del sentido común: exceso de ambición. El indecente apoyo que los ingleses otorgan al independentismo vasco (hasta la bandera vasca es una imitación a la inglesa) debiera haber sido reconocido como una práctica indecente y aberrante por los países de UE hace ya mucho tiempo. Esperemos que ahora, con las extravagantes decisiones que están tomando los británicos, la UE censure abiertamente la injerencia británica sobre los asuntos de los españoles. España puede, si sus gobernantes cultivan la humildad, solucionarse sus problemas.
Nota (03/07/2016): Es difícil entender que Otegui pueda decir que ahora sí entiende al pueblo vasco y que por eso, del alguna manera, ya no apoya la lucha armada. Una persona que ha avalado tanto sufrimiento, tanto asesinato y tanto crimen, debería, si tiene conciencia, haberse retirado, hace mucho tiempo, de cualquier actividad política. Pero parece poseer lo mismo que motiva la mayoría de los políticos de élite y que tanto les aleja del sentido común: exceso de ambición. El indecente apoyo que los ingleses otorgan al independentismo vasco (hasta la bandera vasca es una imitación a la inglesa) debiera haber sido reconocido como una práctica indecente y aberrante por los países de UE hace ya mucho tiempo. Esperemos que ahora, con las extravagantes decisiones que están tomando los británicos, la UE censure abiertamente la injerencia británica sobre los asuntos de los españoles. España puede, si sus gobernantes cultivan la humildad, solucionarse sus problemas.
Escudo de Armas
Nota: Gracias a José Luis y a su padre, que hoy en su centro de formación de artesanía me han mostrado la página web que me ha permitido reconocer mis escudos familiares.
sábado, 25 de junio de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
El Tango, algo más que un baile
Danzar es una
actividad que acompaña al ser humano desde el comienzo de los tiempos. Es una expresión
que forma parte del reino animal. Baste recordar la multitud de danzas
nupciales que hemos observado en especies cuando estas buscan al apareamiento
en las épocas de celo. O la danza que realizan las abejas para comunicarse la
localización de zonas para alimentarse. Pero el hombre, el ser humano, ha ido
más allá de los ritos de cortejo y en sus danzas. Ya desde la prehistoria muestra su vinculación con el mundo espiritual, como ocurre en momentos de caza para sustentarse,
o cómo la danza se convierte en un medio de “preparación” de la comunidad para
ir a la batalla – en éste sentido es buen ejemplo el recordar las danzas de los indios americanos, que
antes de la llegada del hombre blanco se encontraban en la Era de Piedra.
El Ser Humano danza
alrededor de una hoguera – que representa
el sol – girando en torno a ella, como si de los planetas se tratara. Incluso
algunas danzas europeas regionales tienen formas similares en las que las parejas
giran en torno a un centro imaginario - a veces el inconsciente es mucho más
explícito que cualquier argumento hablado.
El tango es una
danza singular que adopta, por igual, formas de individualismo y creatividad
como pareja de baile, donde la libertad de los bailarines – mostrada a través de múltiples figuras,
algunas de ellas de apariencia imposible - alcanza cotas insospechadas de complejidad, y llega hasta formas de baile en sociedad donde la línea de danza, entorno a un centro
imaginario, nos evoca el movimiento de los astros celestes y, por tanto, del Universo.
Ambas maneras de concebir el tango son complementarias y muestran, con
claridad, los roles sociales de las personas que practican esta danza. Así pues, hay dos maneras de practicar y entender el tango:
La primera el milonguerismo
– ir a bailar a una milonga como baile social – tiende a representar las
relaciones sociales de la propia sociedad. La mujer tiende a facilitar los
movimientos del hombre evitando ser un obstáculo o un inconveniente, y le
complace adornando cada iniciativa que el hombre toma. Es como una pareja que
se muestra en sociedad como pareja perfecta y compenetrada.
La segunda,
el tanguerismo que tiende a la individualidad de cada uno de los componentes de la
pareja. Donde tanto la mujer como el hombre sostienen un rol propio y no
complementario, al menos no como se muestra en el milonguerismo, e incluso, en
cierta manera, son antagónicos. Aquí el hombre propone un movimiento – y a diferencia de en el milonguerismo –
la mujer no le sigue complacida, sino que, aceptando por lo general la
propuesta, va generando situaciones complejas – figuras incómodas para el hombre - en donde el hombre debe de estar
a la altura de las proposiciones de la mujer. Incluso la mujer llega a tomar la
iniciativa proponiendo figuras que ponen en peligro el equilibrio del hombre – sobre todo si este no está acostumbrado a
que le contesten. Estamos en el terreno de los tangueros. Tangueros que
representan la dureza de la vida tal cual es.
En ambas ramas del tango, de cintura para
abajo, la pareja, con sus piernas, establece un diálogo más o menos complejo o complementario con
alternativas en las iniciativas tanto de la mujer como del hombre. Y de cintura
para arriba se muestra la tanguidad – una
especie de armonía que ignora, por lo general, lo que sucede de cintura para
abajo.
La mujer busca
un Hombre de Verdad. Si se tropieza con un Gil lo arruinará, si puede, para
mantener a su propia familia o simplemente por capricho – y en esa actitud todo vale.
Si encuentra un
hombre de Verdad caerá, al final, rendida a sus pies. Esta aparente sumisión se
mostrará en la figura final con la que termina el número de tango.
Por eso el
tango, es algo más que una danza.
domingo, 19 de junio de 2016
¿Quién era el Guapo de los Tangos?
La figura del Guapo ha quedado impresa en la Historia del
Tango. El Guapo – denominación que aún se
usa en Latinoamérica para designar a una persona que se pone chula – era quien
defendía el honor del barrio y quien peleaba, arriesgando su vida por sus
vecinos.
Tal vez hubiera muchos tipos de Guapos, pero este prototipo
que les presento era singular. No amaba a ninguna mujer, y por ello no temía
morir en una pelea, pues en todo lo demás era valiente. A la única mujer que amó fue a su madre, pues careciendo de
padre conocido fue la única figura que le dio afecto y cariño; y sin embargo,
esa mujer tuvo que hacer de todo para sacar a sus hijos adelante.
Sin embargo, un día se enamoró de una mujer muy similar a su
madre. Aquello fue demoledor para él. Se dio cuenta de ello en medio de una
pelea. Le apareció un temor desconocido que antes nunca existió, ni había
sentido. Se sobrepuso y acabó con su rival. Pero meditando se dio cuenta de que
se había enamorado y ello le hacía débil. No tenía miedo a morir, si no que en
medio de una pelea le asaltaba la idea asociada con un sentimiento de temor, temor de no volver a verla otra vez.
Todos se burlaron de él, incluso su amada.
sábado, 18 de junio de 2016
Bicicletear por Zaragoza
He recuperado mi bici. La compré hace 23 años, cuando me separé. Ya tenía una de carreras, que era el anhelo de mi vida infantil y que adquirí a los 19 años. Por entonces circular por Zaragoza era todo un riesgo de grandes proporciones; la mayoría de los vehículos, y sobre todo los profesionales, te venían a considerar como interfiriente y perturbador elemento de la tranquilidad (¿) de las vías de circulación.
Ahora, con más de 50 años recupero la magia de la bici. Magia que observaba de niño cuando por la noche venían a apagar las luces de mi barrio - calle Miguel Servet - un hombre con una gran pértiga que, farola a farola, las iba apagando de una en una.
En tiempos, buscando alguna noticia pasada en el Heraldo de Aragón, pude comprobar que, a principios del siglo pasado, los accidentes de bicis eran numerosos ante la proliferación de los vehículos autopropulsados. Y comentando esta circunstancia, me dijeron algunos del Matadero Municipal, que la Policía de aquella época multaba a los trabajadores, en las madrugradas cuando iban sin luces en las bicis a trabajar. Ha pasado mucho tiempo de aquello y ahora parece claro que precisamos una ciudad mucho más humana y cercana al ritmo, no de una máquina veloz, sino, del ser humano.
Ha pasado tanto tiempo que todo el conocimiento sobre circulación, ante la providencial advertencia de un Policía Municipal, la he de actualizar; y en ello me he puesto viendo que existe una especie de Reglamento y Plan Director en el que han participado multitud de personas.
Aún así, y antes de leerlo con detalle - pues como no puede ser de otra manera los textos normativos son muy técnicos y por ello difíciles - me viene a la memoria el reciente comentario de un compañero que me aseguraba que en la Plaza del Pilar se puede ir en bici; he mirado el texto y en principio no hay nada que lo avale. Por ello, "a priori", echo en falta un texto sencillo y fácilmente entendible sobre cómo usar la bici en Zaragoza.
Ya os comentaré.
jueves, 16 de junio de 2016
Maravillas de la Humanidad
Éste
título abre la puerta a un libro que empecé a escribir hace unos años y que
quedó en la página cuarenta, aproximadamente. Es un viaje por los misterios de
la Humanidad, misterios tan extraordinarios que difícilmente se pueden creer
para la gente común, pues hoy estamos tan acostumbrados a que las maravillas
vengan de la técnica que nos olvidamos que no hay nada más sorprendente y
magnífico que el Ser Humano. Como anticipo a esa obra que algún día concluiré
les muestro la temática de uno de sus capítulos.
Era
una tribu del norte del centro norte de Europa, allá por Dinamarca, sur de
Suecia y parte de Alemania, que por circunstancias decidió que el número de
personas que la componía era excesiva para el territorio que dominaban.
Territorio duro y frío, pero al que se habían acostumbrado y del que todo lo
conocían… sus animales, sus plantas, su clima…. Para ellos todo era previsible,
por ello, el pequeño grupo que debía de partir de su hogar estaba realmente
triste. Perderían a sus parientes y amigos – aunque en realidad su tribu era
como si todos fueran hermanos. Así que, el día anterior a la partida, decidieron
darse regalos y recuerdos unos a otros. El grupo estaba formado por una pareja
(hoy diríamos matrimonio) de mayores, bastante mayores para el camino que
deberían recorrer. Y unas siete hembras y otros tantos machos; además de cuatro
o cinco niños. Había un líder; un varón de unos 35 a 40 años. Fuerte, duro,
moreno, de ojos claros, que sabía que el viaje no sólo sería peligroso, sino
también cabía la posibilidad de que todos acabaran por perecer en tierras
extrañas, donde ni el clima, ni los animales, ni las plantas tenían porqué se
similares a las que habían conocido. Tendrían que aprender a reconocer los
alimentos nuevos y las plantas nuevas, y en ello también podría haber riesgos.
Salieron
antes que el Sol. Y se despidieron de los que con ellos se levantaron, que fue
prácticamente toda la tribu. Tenían la misión de, si encontraban un adecuado
territorio, volver alguno de ellos para guiar al resto del grupo que quisiera
partir hacia nuevas tierras. Ya había se habían dado en el pasado unas
circunstancias parecidas, pero del grupo que les precedió no volvió miembro alguno para dar
razón de ellos ni de las circunstancias de su aventura.
Se
encaminaron al sur, siguiendo el curso de un gran río. Curso que abandonarían
para desviarse al ocaso, con la intención de llegar al fin de la tierra. Ellos
sabían que el mar rodeaba toda tierra, y buscaban encontrar los límites del
mundo en que vivían.
Al poco
tiempo de salir, cuando apenas llevaban nueve o diez jornadas de viaje, se les
cruzó, en una vaguada, un enorme oso pardo; un viejo y gigantesco oso les
cortaba el paso en un lugar de difícil escapatoria. El animal les había seguido
durante varias horas buscando un lugar para la emboscada, y la encontró. No
tenían escapatoria, tenían que hacer frente al gran oso. Así que el líder aprovechó
la ocasión y encomendó la tarea de matarlo a uno de los jóvenes, casi
adolescente aún, muchacho del grupo. Tenía que probar su valor.
El valor era una de las virtudes
fundamentales para poder ser amparado por la tribu. Si un miembro no mostraba
valor no se podía confiar en él. No se podía confiar ni para ir a cazar en
grupo – porque podía flaquear y poner en riesgo a al resto – ni serviría para
defender la tribu de los adversarios – hecho que no ocurría con frecuencia,
pero en ocasiones había que demostrar al adversario que se estaba en
disposición de morir antes de ceder un palmo del territorio que era el soporte
de la alimentación de toda la tribu. La alimentación, el vestido y la
seguridad.
El muchacho tomó una lanza y se
encaminó hacia el enorme animal. Se fue acercando poco a poco. Su padre, temió
por él y se interpuso en el camino. Y al muchacho le entró un miedo que antes
no tenía. El Gran oso, se enfureció más; pues no había urdido esa estrategia
para matar a ningún humano, sino para morir dignamente. Llevaba semanas muy
enfermo y los dolores apenas le permitían cazar o comer. Por eso había
acorralado a ese clan, solo para morir dignamente y aquello le enfureció de tal manera que fue a arremeter contra el
resto del grupo y contra los más vulnerables. Tuvo el líder que salir al paso y
cortarle el camino. El animal se volvió a poner sobre las dos patas traseras y
su presencia era capaz de intimidar a cualquier ser viviente. Pero al líder nada
le intimidaba. El Animal abrió los brazos mientras se acercaba a ese hombre
dispuesto a morir o matar. Y el líder le dio una muerte rápida. Él sabía,
anticipadamente, los motivos de tan noble animal.
Lo descuartizaron después de
quitarle la piel que sería curtida durante en las próximas semanas por las
mujeres. Y disecaron todos los trozos de carne que no podían comer en pocos
días. Unos días más tarde el líder llamó al padre y al hijo y los expulsó del
clan. No podía confiar en ellos. La manera de amar el padre al hijo ponían en
riesgo la misión. Así que se marcharon al día siguiente. Sin embargo, al pasar
las semanas se reencontraron y el líder le hizo una nueva prueba al muchacho
que superó con gran satisfacción para todos.
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