Miguel Ángel Ibáñez Gómez - maiges_ps@hotmail.com

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sábado, 25 de abril de 2020

Paralelismos entre un Golpe de Estado y la Suspensión de Derechos en una víctima a la vista de todos. (simetrías)

Las suspensiones de Derechos Constitucionales en una persona inocente es tan similar a un Golpe de Estado – de toda la vida. Tanto que los puntos en común asombrarían si se estudiaran; seguro que hay gabinetes jurídicos que así lo hacen: Lo estudian.

Inmovilizar su actividad normal o normalizada poniéndole obstáculos graves; boicotear a la persona; difundir que es culpa de su impericia; cuando la persona intenta decir lo que está pasándole y empieza a sospechar de que la realidad no es lo que esperaba y muestra su asombro e indignación decir de ella que está frustrada y luego, si persiste en indagar en cómo le están boicoteando decir que delira y presentarla como trastornada; una vez establecido el descrédito ir aislándola de amistades dejarla sola y realmente aislada para luego decirle que no sabe hacer nada y que todo lo hace mal y así tener base para ir anulando sus derechos, por medio de criterios psiquiátricos a temporadas usar los ingresos como forma de castigo realizar provocaciones para ver si emplea violencia física que pueda usarse en su contra sino la emplea empezar a acusarle de violencia psicológica contra el entorno familiar y si ello no basta del todo porque recibe apoyo exterior para intentarle ayudar a salir de ese ambiente (crear vínculos emocionales sobre él que le hagan sentirse culpable y responsable del sufrimiento familiar que él mismo provoca y si aun así persiste en frecuentar personas que le apoyan honestamente (porgue de alguna manera visualizan la situación real) por remate llegar si es necesario a la auto lesión del propio agresor y jugar emocionalmente con la victima desde ese indicio que podría llevar a una denuncia falsa que pasara por verdadera. Se guarda y luego se busca un escenario apropiado para una segunda agresión ficticia (incluso en presencia de la victima para así más amedrentarlo) y si viendo esa situación de convivencia insostenible la victima se va a un lugar de apoyo aparece el colofón final una verdadera autolesion o auto-agresión de la persona maltratadora que le permita decir que la verdadera víctima se marchó después de agredirla.
Lo lamentable es que este tipo de personas agresoras en potencia tienen una visión de ellas mismas tan superior y tan perfecta (creen que sus argumentos son tan inexpugnables y sólidos; sobre todo desde roles de madres o hermanas abnegadas) que pueden llegar a expresar sus crueles objetivos finales sobre una persona concreta con franqueza en un acto de soberbia egocéntrica y plenipotenciaria (sabiendo que siempre puede decir que no le entendieron bien; o a otros más ajenos que se acercan a lla puede hacerlo para demostrarles su poder real: Sus objetivos se cumplen porque tiene a su disposición siempre las herramientas que precisa: Asesoramiento jurídico, infomacion sabre cualquier persona por medio del boca a boca y además conoce el el funcionamiento satandar del Estado y que este Estado funciona sobre las personas con estereotipos tasados para ahorrarse el tiempo de reflexionar sobre cada caso concreto. Sí así es las apariencias juegan a su favor y sabe manejarlas). A este tipo de personas les molesta mucho que graben lo que dicen, por ello mismo, porque ellos juegan a retorcer y mentir y presentar lo que no es como lo que es.

viernes, 24 de abril de 2020

Narrando cómo se gestiona una suspensón de derechos constitucionales en una persona concreta (II) (la médica se va de permiso.estos días, no se podrá hablar con ella hasta el lunes)



Ya comenté en redes que el objetivo, después de que la madre se fuera, después de 9 días de machaque al hijo bajo el mismo techo, era hablar con la médica. La difusión de este problema en las redes ha sido limitado, pero dándose la circunstancia de que al hacerse eco en un entorno de conocidos muy cercanos con vínculos con la madre, ésta se enteró, probablemente de dicha difusión (las redes sociales hacen pequeñas las distancias, y más en ciudades no tan grandes como la nuestra). Así que la madre le recomienda ahora al hijo, según este, que se vaya a casa del padre, pero él por el momento prefiere quedarse allí dónde estaba desde antes del inicio de la pandemia, confiando en que habiéndose marchado la madre ya le dejarán tranquilo hasta finalizar la cuarentena que todos sufrimos.
La madre ya, cuando se iba, le dijo que volvería (volvió ayer mismo) (suponemos que se fue a realizar los papeles de ingreso forzoso o a gestionar algún tipo de prueba contra el hijo) para volver con ellos ya firmados  realizar un ingreso desde el lugar donde se encuentra ahora el muchacho, pero advirtiéndole a él de ese ingreso para aumentar su sufrimiento, su desesperación y así la permeabilidad al ingreso forzoso (este tipo de violencias psíquicas cuando se dan se pudieran catalogar de crueldad mental, pero hacen falta pruebas fehacientes); pero una vez descubierta la posible estrategia y siendo pública, es probable que se busquen otras maneras más opacas de realizarlos mismos objetivos, pero de tal forma que el padre no esté tan al corriente, pues radiarlo por las redes siempre acaba siendo una “incomodidad” para este sistema de ingresos forzosos; pues parece que gusta de realizarse por sorpresa, sobrevenidamente, pero no radiado por las redes en directo. De esta manera, con cierta opacidad en la actuación, las explicaciones de los hechos que pudieran acabar por darse, por muy violentos o conmocionadores que sean, estarían controlados por los propios razonamientos médicos, atenuando así el impacto  que pudiera darse en el entorno social inmediato que lo observara. Hay que recordar que Anular los derechos constitucionales de una persona sin que esta haya cometido ningún delito, siempre representa una escena cargada de violencia y dramatismo. Y eso, por mucho razonamiento que se dé, siempre resulta difícil de explicar si se ve en directo o en diferido, una vez que se "cae" en la plena inocencia de la victima; porque se actúa así sobre esa persona a partir de un testimonio sin garantías (o con pruebas indiciarias falsas) de quien promueve quitarles sus derechos (de ahí que se sospeche en este caso que la madre haya estado gestionando pruebas indiciarias - partes médicos previos, cuando retornó a la ciudad por unos días - de la misma manera que lo hizo en su día con el padre del hijo para culparle de acciones delictivas, pero sin sacarlas a la luz de los juzgados, como hizo con su padre - porque las pruebas constituidas así, desde la falsedad, no se pueden someter a evaluación de los juzgados para que determinen su veracidad o falsedad a la luz pública, pero resultan un instrumento muy eficaz de chantaje y coacción si se divulgan ante gente profana que se tiene a creer todo bajo ciertas circunstancias). La doctora se cogió fiesta el viernes teniendo puente, puede ser una circunstancia que gestionar el lunes para preguntar si ha firmado ya la orden de ingreso forzoso sin recabar la opinión del padre.  Lo iremos viendo el lunes. El chico no puede retornar a la ciudad, con su padre, porque su madre, probablemente, se autolesionaría trasladando la culpa al hijo (o tuviera otra situación prepara de similar naturaleza gravosa para él), como le ha advertido al muchacho uno de sus hermanos ayer mismo. Y que fuera de la misma naturaleza que empleó contra el padre. Ya se sabe que los mondus operandi apenas varían en las personas de esta naturaleza).

Tratadas como criminales en potencia



Nadie, si no lo ve, podría concebir que a una persona se le pudiera detener violentamente contra su voluntad sin haber cometido ningún delito, ni atisbo ni evidencia de que pudiera cometerlo (por el contrario, sabiéndose de ella incapaz de hacer daño a nadie).
 Además ser recluido contra su voluntad, sin juicio alguno, sin público, ni vista pública que vea cómo se está tratando a esa persona, ni con qué argumentos, ni de lo que se le acusa para privarle de libertad.  Y aún siendo conscientes de ello las autoridades asegurarán que están actuando conforme a Derecho. No habrá un abogado presente que pueda esgrimir algún artículo legal que pudiera evitar ese padecimiento y pena. Ni siquiera se podrá apelar a la Convención de Ginebra o a la preservación de los Derecho Humanos para reclamar por la violencia física y moral ejercida sobre esa persona y los daños morales causados (en ocasiones físicos también). Esa Convención de Ginebra prohíbe, expresamente, el trato que se da a las personas que así son tratadas por nuestro Estado (al margen de cualquier garantía; ya se vio hace unos meses fallecimientos en hospitales psiquiátricos de personas atadas durante dos o tres días; para más INRI luego se demostró que sus padecimientos no eran psicológicos y no se trataron, fueron errores médicos y la prensa se hizo eco de la violencia oculta en eso hospitales. Los abogados del hospital tacharon el asunto de muerte súbita; sólo se perdió la vida de una paciente; y las opiniones de otros profesionales señalaban que esos excesos y violencias suelen ser comunes y a veces aplicados en exceso, convirtiéndose en inhumanos). Ni aunque se reclame por ese trato recibido, el hospital suele guardar las grabaciones de las cámaras de seguridad el tiempo suficiente para que el paciente pueda pedir su revisión.
Para estas personas sus vidas pueden acabar por ser un permanente Estado de Excepción (de alerta y vigilancia), sobre todo dependiendo del tipo de familiares que le rodean y la perspectiva que posean sobre este tipo de asuntos, donde las libertades esenciales (y digo esenciales) de una persona están en juego.

Coincidiendo con la lectura de esta noticia, donde ataron a una joven durante 74 h hasta que murió (en 2019) el caso de prácticas como esta que causan la muerte se repiten por todoel mundo en este año 2023.

 Andreas murió de meningitis tras 75 horas atada en la unidad psiquiátrica del Hospital Central de Asturias


El buhonero Trump, llega con su pócima milagrosa para el coronavirus

Ahora con esta enfermedad generalizada que afecta a la humanidad, también, como otros lideres mesiánicos Americanos (lo hemos visto ya en América Latina) él, Trump, nos muestra su faceta de buhonero charlatán con remedios mágicos para todo (era uno de los personajes típicos de pelis del oeste que le faltaba por interpretar) no le hace falta estar en cima de una carreta vendiendo su frasco milagroso, lo hace desde la tribuna reservada al presidente de los EEUU.
Trump parece pertenecer a ese grupo de personas que siempre tienen la solución infalible a mano, incluso si se trata de determinar el tratamiento ideal contra el coronavirus. Desde que resultó fácil imaginarlo como vaquero desafiante y fanfarrón en la barra de un bar del Oeste americano retando, solo con su presencia, a un duelo al sol a cualquiera de los presentes, se percibió como un personaje conflictivo situado en la cima del pais más poderoso del mundo. Como bravucón no tiene precio, de ahí su utilidad para el mundo de la política, cuando en algún momento se concibiera que habría que cambiar el orden mundial - acabado o agotado un modelo internacional - romper todas las relaciones y equilibrios internacionales. Seguro que el nombre de Trump apareció en las mentes de esos guías que suelen estar en las sombras que manejan el poder.
Se pega con cualquiera, rivaliza con cualquiera y no precisa de coherencia (de ahí que lo primero que hiciera fuera cargar contra la prensa), su palabra, sus emociones, sus deseos son la Ley. Tienen que darle la razón sin rechistar (los demás no son adversarios, son enemigos).

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200424/48691995298/donald-trump-desinfectante-luz-enfermos-covid-19-coronavirus.html?fbclid=IwAR1zThgzi08hP3Btm5dBwUUQBNuqAMwsNDcxs68XJnTSB0Xri2d0lt7gy1Q

jueves, 23 de abril de 2020

No existen abogados especializados en defensa de personas maltratadas estigmatizadas psiquitricamente (pero abogados a la inversa sí)

     Existe necesidad de que los abogados se especialicen en cuestiones de maltrato específico, cuando la persona activa y conscientemente maltratadora orienta a su víctima hacia las instituciones psiquiatricas, pues estas víctimas quedan desprotegidas y desamparadas en derechos básicos, aunque exista presencia de juez@s en el ingreso (sin defensa profesional adecuada la presencia del juez se torna formalismo que también puede jugar en contra de la víctima).
      Abogados que deberían estar presentes cuando el juez debe avalar las decisiones extremas de los psicoterapéutas, impulsadas por personas maltratadoras; porque por lo general aunque observaran que en muchas ocasiones es la persona maltratadora la que busca el ingreso forzado de su víctima, muy difícilmente actuarán en la defensa de la víctima ante el juez (pues previamente otro profesional más cercano ya dio la orden de ingreso forzado de la víctima). Difícilmente se atreverán. La ley dice que debe estar presente un abogado en esas situaciones de ingreso forzado. Pero el abogado, para ser eficaz, debe conocer las situaciones de las víctimas, y las circunstancias personales para poderle traducir al juez lo que la víctima declara como increíble o incoherente (aunque su estado psicológico llegara a ser lamentable en ese momento, posiblemente a consecuencia del impacto emocional del ingreso), el abogado puede hacer posible la visualización del maltrato ante el juez, y si existe maltrato es su deber. demostrarlo para proteger a esa vícitima
      La presencia del abogado rara vez se produce en España y ello permite a la persona maltratadora imponer su visión, haciendo posible la total indefensión de la víctima (por lo general ya previamente estigmatizada; estigmatizada porque en su día, normalmente en la niñez o juventud, nadie quiso ver ese maltrato para denunciarlo).
     Los gabinetes de abogados se especializan en crear "rutas" para proteger esta actividad que desprotege a inocentes maltratados (se apoyan en la ignorancia y los prejuicios de la sociedad que les circunda). Lo hacen presentándose como valedores de un valor "superior" que gusta mucho al entorno del Estado, el de la idea de preservar la autoridad coercitiva sobre la víctima. Así se usa del Estado y sus instituciones para conseguir sus objetivos (por encima de las circunstancias personales de la víctima..) Así se "distorsiona" el papel de las instituciones que fueron pensadas para recuperar el bienestar de la sociedad. No deja de ser un sigo de deslealtad moral evidente hacia una víctima que sufrió alguna forma de violencia extrema.
       Dolorosa visión de una sociedad que vive despaldas a estas tragedias, mientras no les toque a ellos (y eso no es probable, al menos hasta que no les llegue la vejez y vuelvan a ser vulnerables y algún maltratador los tate como niños sin derechos).

Dias de desgracia para un joven inteligente, al que su entorno le corta los caminos


         Existe la intención de hablar con la médica que lleva al muchacho porque la madre, parece ser, ya ha iniciado el procedimiento de ingreso forzoso sobre su persona (además su madre se lo va a decir al muchacho, probablemente, previamente, para crearle más dolor y montar una buena movida vistosa para la gente que lo presencie; siendo suficientemente dolorosa para el muchacho con la finalidad de alterarlo lo suficiente como para que los médicos no opongan objeción alguna a su ingreso ); Incluso le ha dicho al muchacho que se ponga un jersey fosforescente ( para buscarlo si huye por el campo que rodea la finca y  que es en principio el lugar donde pretende montar su circo) o por si se va a casa del padre y así montar el circo en su vencindario. Desembarcó ella a 20km de la ciudad hace 9 días (saltándose el confinamiento e incluso siendo sancionada por cambiar de residencia; pero no le importa, cree que incluso ello demostrará interés por su hijo hasta ese punto y conseguir el objetivo de ingresarlo rápidamente ) y se ha marchado a gestionar los papeles convencida de que su presencia le ha desequilibrado lo suficiente como obtener el ingreso que desea sobre él nuevamente (cuando llevaba el muchacho desde una semana antes del confinamiento gestionándose él solo en un entorno de 5000 metros cuadrados de terreno y casa ). No parece probable que la conversación con la medico cambie sustancialmente el rumbo que su madre ha concebido para él (si no es en esta buscará otra ) e incluso es posible que se inicie pronto un proceso de in habilitación hacia su persona, aunque cuando se sacara el tema delante del padre, la psicoterapeuta, se desmintiera o se considerara una cuestión colateral, que no fue bien entendida, ya tener en cuenta en situaciones muy determinadas y concretas, como queriéndole hacer ver al muchacho que él quedaría excluido de esa circunstancia. 
         Legalmente las alternativas más rápidas pasarían porque haya una declaración de situaciones vividas del muchacho con su entorno, y que se dieran crédito para profundizar en sus palabras, pero han pasado 10 años en que nunca se le dieron crédito y no puede hacerlo más abiertamente el muchacho que con suaves insinuaciones porque nunca hablará abiertamente a su entorno materno ante un juez en medio de un ingreso forzado (cuestión pues que nunca se producirá, por el sentido de lealtad que él tiene hacia toda su familia y el deber de apoyo mutuo que representa para él esa institución que es la familia y que para él está muy presente siempre; y que le resulta requisito indispensable de respetar en su conciencia, hasta el punto de sufrir lo que viene sufriendo - y más cuando el miedo que en esta ocasión sentirá, (y la indignación de verse nuevamente traicionado por los que más quiere) lo primero que le llevará, muy probablemente, sea a pensar que no quiere perjudicar para nada a su familia ante personas poderosas y / o extrañas - y callará ante el médico y el juez que vaya a visitarle en el hospital para ratificar el ingreso; Lealtad de hecho que en su caso no recibe de manera bondadosa o positiva, al menos hasta el punto de poder haber recibido una atención médica que hubiera profundizado en las causas que han sido capaces de producir esta situación sobre su persona; para salir, así, de una vez, de esta situación que sigue padeciendo) o que ocurra alguna circunstancia que permita obtener alguna prueba concreta con que poder defenderle en el papel de víctima, que como tal es en potencia. Por ello, parece increíble ver cómo se van desarrollando los hechos, que van desembocando en esta situación, y permanecer de brazos cruzados me llevan a sentir lentitud e inoperancia por no poder conseguir parar ese sufrimiento que vive el muchacho en manos de ese ambiente que bien parece toxico. De ahí que realce este escrito.
        

miércoles, 22 de abril de 2020

(Un gran cero “patatero” para las organizaciones concebidas para proteger a este tipo de personas de sus agresores potenciales)


Muchas deficiencias en la protección psicológica de los vulnerables en esta pandemia.


Las medidas que se empiezan a tomar por el Gobierno de España para la desescalada de la pandemia han generado mucha decepción en propios y extraños. Sólo el primer paso dado para sacar a los niños a la calle ha dejado “pasmados” a todo el mundo (obviamente me refiero en el interior del país). En razón de las mismas, de cómo se han concebido, parece que estamos en manos de verdaderos “ilustrados incompetentes” que nunca se hubieran enfrentado a un verdadero problema práctico y serio que resolver, como que sus vidas hubieran transcurrido por senderos que siempre hubieran sido allanados, de una manera u otra (a base de peloteo y sumisión, o de agresividad militante que despierta simpatías por ese fanatismo que es capaz de ver lo negro que se presenta como verdadero blanco esperanzador), facilitándoles un progreso personal pese a las evidentes “negligencias obvias” que algunos poseen, incluso en sus propias biografías – también las académicas.
Sin embargo, el interés ocasional o puntual del momento les hizo alcanzar la cima de su más evidente incompetencia; ya fuera en interés de un partido; de unos militantes que querían rebelarse contra un establisman ya decadente e ineficientemente previsible; o de una población que no tiene manera ni medios de hacer llegar sus quejas y malestar a los sucesivos Gobiernos de Estado, porque el Estado  es “sordo” y “perfecto” (precisamente por eso es sordo, porque es perfecto), y que se basta de encuestas con preguntas “convenientes” (que en conjunto hacen que la encuesta vayan hacia donde les interesa y no a ninguna otra parte) para saber qué necesita realmente la población a la que gobierna (mejor dicho, qué es lo que necesita saber el Gobierno de turno de la población para seguir gobernando; porque los gobiernos nunca suelen estar en la calle, ni a pie de calle) y, desde luego, con encuestas dirigir el pensamiento de los ciudadanos a lo que les interesa como Gobierno, no a lo que les interesa a la población como población; desanimando así cualquier esperanza de verdaderos cambios sociales que se vean a pie de calle y en el día a día (porque la población, por definición, siempre es y será masa, y como cualidad de ser masa es ignorante, obtusa, borregil, e inepta en cuestiones de qué es lo que realmente le conviene; eso solo lo sabe el Estado y quienes a él se arriman y a su sombra se cobijan); organizaciones sociales que nacieron para proteger a las personas pero que cuando llegaron a su espacio de confort, ya siendo bien vistos y admirados en su labor, adquiriendo consideración personal y pública, se dedicaron a actuar con el propio Gobierno, exclusivamente a seguir procedimientos estándar de cada caso que le llegaba y, sobre todo, a cuidar su imagen para seguir recibiendo magníficas subvenciones; es decir: se acabaron convirtiendo en simples empresas subvencionadas, cuyo papel reside en decirle al Gobierno qué debe de hacer según su parecer para proteger a sectores vulnerables y victimas de maltrato – que de paso sea dicho, con esta pandemia su actividad, cuya verdadera manifestación se mostraría por su vocación (vocación que les debería llevar a no quedarse de brazos cruzados en la presente situación de crisis, vocación que debiera existir para ser plasmada en cualquier situación adversa y que ahora “canta a gritos por su ausencia”), si eso ocurriera, tener vocación positiva, demostraría que el dinero empleados sobre estas organizaciones no era una generosa paga con la que agradecer al Gobierno de turno su existencia y sus doctos consejos y caros dosieres, pues parece que lo único que han hecho es crear una profesión para vivir de los problemas de los demás y no tanto en razón de una vocación de servicio que precisa un cauce contínuo para expresarse y cumplir su compromiso social.
Ahora, un muchacho que se fue antes del confinamiento a estar en una finca familiar recibe, hace una semana y dos días, la vista de su madre, so pretexto de cuidarle, su madre se saltó el confinamiento, so pretesto de cuidarle, hace una semana y lo está machacando psicologicamente porque quiere estar con su padre y mantener su relación su padre e incluso vivir con su padre cuando le apetezaca.... así están las cosas....) sé que hay maltrato en muchos hogares y las organizaciones Inútiles y sin verdadera vocación, se están comiendo esos maltratos (de hijos, mujeres o personas vulnerables) con patatas. Ante esta pasividad se ven como si cobrar subvenciones y vivir de los problemas de los demás SI saben. Pero no veo la vocación por expresarse por ningún sitio

domingo, 19 de abril de 2020

La Psiquiatria muestra su cara más amable en esta pandemia



Ya llevaban unos cuantos días – en algunos casos semanas – que fuentes sanitarias, dentro de la rama psiquiátrica, pusieron en marcha “mecanismos” para ofrecer “ayuda” a los profesionales sanitarios que se encontraban en primera línea, en la lucha contra el coronavirus; así mismo, psicólogos, casi desde los primeros momentos del confinamientio, aparecían en algunos programas de radio y televisión dando consejos para que las personas “encaminen” esto que parece un “arresto domiciliario” a gran escala, y sea llevadero lo mejor posible. Así mismo el gobierno, sin duda, valoró cómo ir dando la noticia a la población para evitar un verdadero impacto emocional que provocara una reacción indeseada en esta situación de enclaustramiento forzado. Aunque ya el doctor experto que hace de portavoz  de la evolución de la misma, desde un principio, dijo que esta situación para el control de esta pandemia, duraría unos dos o tres meses, incluso cuando repitió el periodo de tiempo, llegó a incluir la cifra de cuatro meses. Pero todo estaba comenzando y las ganas de la población de prevenirse de semejante “amenaza” pudo no reparar en el coste real de lo que supone estar “detenido” o confinado en un domicilio tanto tiempo. Las inevitables prorrogas del Estado de Alarma han ido mostrando, a estas alturas del confinamiento, que escuchar cómo se anticipa, por el presidente del gobierno, el Estado de excepción otros quince días, va llevando a la población a una situación cada vez más incómoda, pues empiezan a aparecer los primeros síntomas de daño psico/físico en las personas (sobre todo las más vulnerables, personas mayores y niños) y aún está por evaluar el impacto en adolescentes y el resto del espectro social.
Los psiquiatras, ya con datos en las manos, se expresan en la prensa hablando de estrés postraumático en el sector sanitario (“Los psiquiatras alertan del estrés postraumático crónico en sanitarios”) yendo destinado su actividad particularmente preventiva, en estos momentos, a prevenir esos efectos, hablan del tipo de fármacos convenientes bajo receta médica  y de las consecuencias que traería no iniciar un tratamiento temprano del “impacto” para la gran mayoría de los profesionales sanitarios. Obviamente el objetivo es preservar la estructura sanitaria ante un segundo rebrote (si salimos bien de la desescalada de medidas, se produciría probablemente el próximo invierno) y el sistema sanitario debe de estar prevenido ante esa situación de nueva emergencia (aunque la misma no sea ya tan profunda como esta primera, sobre todo si el virus no muta). Describen los síntomas que produce esta situación, incluido el consumo de alcohol u otras variantes de hacer frente a esta situación que están sufriendo los sanitarios, en especial para que reconozcan los síntomas y no los dejen pasar de largo para que no se cronifiquen. Recomiendan a los administradores que apuesten por los servicios de atención psicológica para los sanitarios (se debe de entender que ellos solos no gestionen esta situación en que viven en la actualidad y que los deriven). Hasta entonces, ante la imposibilidad actual de esa medida proponen que racionalicen el problema (y el uso, con receta, de inhibidores de recaptación de serotonina - antidepresivos con receta médica)
También los psicólogos, la rama que se ve más benévola - de un conjunto de conocimientos “aplicados” por profesionales que tienen en su mano, en momentos determinados, desde estigmatizar a personas hasta privarlas, también, de libertad – recomiendan a la población en conservar las rutinas diarias, esencialmente; pero parece obvio que la falta de estímulos propios de nuestra condición animal (salir a menudo a entornos y espacios libres y aireados, sentir el viento o aire en la cara, recibir los estímulos de la presencia de otras personas desconocidas, poder meditar y pasear al aire libre, hacer ejercicio – que es la mejor manera de librarse del estrés…. etc) están prohibidos con rigurosidad en nuestra latitud, de manera mucho más severa que en otras y ello hace prever, también, que las situaciones de estrés se empiecen a mostrar ya, por lo que desde las posiciones más sensibles se viene pidiendo medidas más flexibles para las personas más vulnerables, en especial niños y personas mayores.  Sin embargo, es probable que la situación más grave de estrés se produzca si hay un rebrote del virus (sea en la fecha que sea) para todos los sectores sociales a la vez, si es que las medidas que se aplican son las mismas, con la misma rigurosidad y de tiempo de duración similar (si el virus, en especial muta y la cuarentena se prolonga en invierno). Retornarían los pensamientos recordando lo vivido adversamente, como recuerdo muy adverso ya vivido; se manifestarían los síntomas del estrés, llegando, probablemente, a todos (profesionales y familias). Todo un reto para la psiquiatría, la psicologia y el Gobierno.
Esta causa del problema es "objetiva", de alguna manera, todos convenimos en que el origen de la misma es reconocido por toda la sociedad y, por tanto, vemos con claridad de donde viene y cuales pueden ser sus efectos. Todos, profesionales y ciudadanos, reconocemos el origen del "impacto" y aceptamos que pueden haber consecuencias (y también distintas maneras de enfrentarlas). De ahí la idea de prevenir que se postula desde el entono psicoterapéutico.
Cabe, sin embargo, señalar que la psiquiatría, cotidianamente, no suele ver con la misma claridad los orígenes de los problemas en todas las personas que llegan a su ámbito, sobre todo si el problema  implica al ámbito familiar (donde existen secretos, rivalidades, jerarquías y por lo general opacidad en los traumas vividos cuando son comunes a sus miembros, en especial a los progenitores) Ahí no se entra en profundidad ortodoxa y se confía en una visión al alza y singularizada, sabiendo, de alguna medida que la impresión pudiera no ser correcta e incluso, en más ocasiones de las debidas, falseada cuando se entra en el terreno de los conflictos familiares (pero se acepta un punto de partida y se supone una hipótesis sobre la cual gira el tratamiento). Por ello, no vienen pronunciándose cuando hay discrepancias familiares en el origen de un ingreso de unos de sus miembros y no requieren la atribución del origen desencadenante, aunque suelen aceptar una versión como punto de partida que a veces se consolida (pero sin un  estudio exhaustivo por falta de personal y tiempo); no determinándose la responsabilidad o circunstancia primera y desencadenante, como ahora se hace con el coronavirus y el confinamiento forzado.  
Es así, de tal manera, que con un pequeño historial de conflictos, aunque no existan violencias expresa ni física ni psicológica; basta para acreditar la enfermedad ,que en su descripción se halle un cuadro recogido en el catálogo de enfermedades mentales; de hecho es más que probable que la inmensa mayoría de la población estuviera encuadrada en ese catálogo de una manera u otra. Y sin embargo, bastara con un testimonio, una vez establecida esa catalogación en una persona, para que, en una circunstancia conflictiva, una persona pudiera ser internada con un testimonio próximo, después de unas peleas verbales y sometida a tratamiento e incluso a internamiento (según el desgaste psicológico que se hubiera producido en peleas, rivalidades, provocaciones, incluso acoso del entorno inmediato que provocara una desestabilización emocional que sirviera de excusa).
El entorno psiquiátrico no entraría en la naturaleza del conflicto tenido en el entorno familiar (a eso se le llama problemas intrafamiliares) sino que directamente la persona ya catalogada sería evaluada e incluso internada, según el desgaste recibido en su psiquis. Sabemos que la catalogación  del padecimiento suele llevarnos  a un origen (por lo general del entorno familiar), o de su entorno de confianza), origen del problema que expresa con síntomas el así enfermo, pero nunca se producirá una investigación profunda que determine el origen y el causante de la misma, por las dificultades que entrañan los diferentes puntos de vista familiares respecto del paciente (o del posible entorno cercano) y la falta de objetividad en determinar el punto de partida del problema (por lo que se suele realizar una hipótesis ambiental problemática generalizadora).
Los caracteres lúcidos de las personas y la manera de exteriorizarlos suelen traerles muchos problemas a quien los posee desde su infancia: Por lo general, las personas que se muestran tan “abiertamente” al entorno - como en la serie House de medicina –  son consideradas “imbéciles”, (y difícilmente podrán estar trabajando con normalidad en grupos),  o “genios” (porque logran que se les tolere, aunque se les tiene siempre en el punto de mira esperando un error que cometan, para que acepte las “formas” que son consideradas como comunes en la sociedad).(desde hace mucho tiempo no gustan los lideres si no pertenecen a algún tipo de organización).
Los centros del Estado suelen tener un papel de naturaleza más bien de control y prevención (en alto porcentaje coehrcitiva); y en consultas privadas es donde más posibilidades hay de entrar o ir entrando en el fondo de las cuestiones que dieron origen al problema (aunque para ello sería preciso una colaboración positiva y sincera del entorno familiar inmediato o un apoyo externo determinante que buscara, exclusivamente,  el bien de quien tiene que ser tratado). De ahí que en los entornos de pago sea más posible encontrar soluciones o iniciar los caminos para hallarlas, por el mero hecho de pagar y con ello realizar un esfuerzo que en sí mismo señala voluntad de solución y tiempo a disposición del paciente (hecho que no siempre se da en los entornos Estatales y que por ello se orienta más a ese control y prevención, por lo general por medios cohercitivos). Y es aquí, en estos últimos, donde se suele pasar de puntillas por el origen de esos problemas que se manifiestan, hasta el punto de ignorarlos y hacer responsable único de las dolencias al propio paciente que las padece; así, en doble manera, primero porque el origen de ellas suele ser malos tratos, abusos, violencias,  todo ello ocurrido en la infancia o la pubertad, realizado por los adultos más cercanos que deberían representar el soporte de los niños y jóvenes.
Los centros y profesionales psiquiátricos del Estado no entran, o se conforman, con una versión cercana que les cuadre, sin comprobar la exactitud de la veracidad de la misma o realizarla al alza, fiándose o dando crédito a unos hechos expuesto por un miembro cercano; no entrarán a escudriñar, profesionalmente y ortodoxamente hasta el fondo el origen de las mismas y quienes las causaron (básicamente por falta de tiempo). En la inmensa mayoría de los casos que se les presenta actúan así; y por ello, según sea la cercanía o dependencia del maltratado, y ya estigmatizado paciente, respeto a su real maltratador, bastaría con adjudicar o señalar a un tercero como causante o supuesto causante, (pero si no es correcta la hipótesis quedaría el verdadero maltratador real oculto y a salvo; e incluso pudiera darse que el mismo familiar o persona que presenta al paciente fuera el maltratador real e incluso pudiera quedar como “custodio” efectivo, a efectos médicos terapéuticos, de su propia víctima, avalándose esa circunstancia adversa para el paciente/victima por el propio Estado y sus instituciones);.por muy visibles que sean el origen de las patologías observadas; e incluso si llegaran a verificar indicios de falsedad en la declaración inicial que les llevara a ir por un camino erróneo respecto del necesario para sanar al paciente, se podrá llegar a hablar del término conflicto intra-familiar (para no verse inmersos en un problema que debió interesar a la justicia hace lustros, pero que nadie identificó o quiso identificar honestamente, y ahora se expresa en forma de patología sobre un inocente que es, además, estigmatizado):
El abuso y agresión así se concibe de doble sufrimiento, porque la persona nunca sanará si ello no conllevara el desvelamiento del verdadero agresor (y que en casos, es quien tiene esa especie de credibilidad clínica desde donde se inicia el diagnóstico a petición suya sobre la victima;  procedimiento bajo la cual se decide un ingreso) y que nunca será descubierto, ni el paciente sanado (porque es imposible sanar a alguien si no se llega  a la verdad de lo sucedido hace lustros o decenas de años) quedando la situación cronificada en el paciente y siendo este incluso internado de por vida, para más satisfacción de su verdadero agresor (ya que así nunca será descubierto y además poseerá un gran poder sobre quien observe su proceder y esté bajo su dominio o territorio). Esta laguna sigue abierta y es usada cotidianamente por agresores, familiares ingenuos y por los propios profesionales – argumentando que es un conflicto intra-familiar al que nunca van a entrar – para así no salir escaldados de situaciones  complejas y de solución potencialmente inesperada. El  camino más corto es el tratamiento cohercitivo del paciente, y con un poco de suerte (de la que precisará en cantidades ingentes) saldrá librado mal que bien y prosiguiendo una vida más o menos aceptable (si es que no se sigue haciendo preguntas el paciente, al menos en voz alta, y debe utilizar otros medios creativos donde expresar el doloroso sinsentido vivido, que es lo que hacen la mayoria de los artistas positivos) La única posibilidad real de sanación es que ellos lleguen - guiados correctamente - a sus propias conclusiones.  (pero a veces ni eso les dejan hacer desde los entornos familiares cercanos   --------  alguna vez habría que preguntarse seriamente el Porqué?). 
De estas situaciones conozco algunas y ello me hace escribir este artículo, por si alguien le da por reflexionar. Ya que va a ser la psicología y psiquiatría los instrumentos que más se pueden desarrollar en esta crisis pandémica en nuestro país (como esos mismos profesionales proponen). Por ello este artículo viene a advertir que esos procedimientos aún tienen lagunas en su legitimidad moral y ética que debieran ser resueltas positivamente. Al menos para que las víctimas reales no sean tratadas tan malamente (incluso como si fueran verdugos o malas personas ellas mismas), no solo soportan una estigmatización social por una enfermedad, sino que tienen, a demás, cargar con las culpas que causaron otros sobre ellos y que en ellos mismos se manifiestan como pacientes. Se dice que reciben "ayuda" en vez de "apoyo", algo inexplicable en estos casos concretos.  
Los medios facultativos dicen no entran en problemas intra-familiares, cuando ello es fundamento del diagnóstico en la inmensa mayoría de los casos. Algo no va realmente bien en nuestra psiqiatría de Estado y ello causa sufrimiento real, prolongado y confinamientos injustos en nuestra sociedad.

miércoles, 15 de abril de 2020

Isegoría


Te contesto ahora al desafío que me propusiste al inicio del día.
Te anticipo, como creo que la mayoría de los que están en nuestro grupo de wasap habrán percibido, que yo no soy un docto en nada, y no he sido bendecido por título Universitario concreto al respecto.
(tengo ya los 60 prácticamente encima; y mi papel vital, como el de otros muchos, muchos, tal vez la inmensa mayoría, ha sido ir capeando y sorteando obstáculos vitales generados en muchas ocasiones desde los prejuicios y las “verdades” particulares; y a veces pienso que en demasiadas ocasiones aparecen a sólo fin de limitar u obstaculizar las posibilidades de las personas, e incluso familias enteras, ralentizando su progreso social y en su bienestar; por eso me considero progresista, porque creo en la transversalidad de las capacidades positivas de  las personas por encima de cualquier prejuicio erudito o ideológico que se pretenda exhibir en detrimento de cualquier Ser Humano).
 En consecuencia no creo en las etiquetas de ninguna clase; detrás de cada etiqueta, de cualquier naturaleza, pero en esencia si porta algún tipo de estigmatización – ya sea coyuntural, para ganar un simple debate, o por tenerle miedo a un virus, o ya sea de naturaleza excluyente, para así creerse con derecho a ganar todos los debates -  existe una persona, un Ser Humano que merece y tiene el derecho no solo a existir y a tolerársele amablemente su presencia, sino a tenérsele en cuenta lo que piensa, expresa, opina o relata… porque el simple hecho de sobrevivir en este – extraño, inverosímil y lleno de contradicciones e injusticias – MUNDO, se “otorga” ese “derecho” que no siempre es respetado, por falta de tiempo fundamentalmente, pero que forma parte de lo que entiende nuestro sistema y que define a nuestro Estado, al menso formalmente (Y AL MENOS HASTA EL MOMENTO, porque todo puede cambiar en este mundo, como nos enseña la HISTORIA), y que es el motivo por el cual defendemos, como mejor forma de gobierno, la DEMOCRACIA, aunque a veces se nos muestre imperfecta..... (la imperfección suele hallarse en la Condición Humana y esa condición nos alcanza a todos en cualquier momento, porque a eso le llamamos ingenuidad, debilidad, ignorancia o engaño, o todo a la vez; porque la vida sigue siendo un misterio en muchos aspectos, por mucho que nos dotemos de Ciencias para escrutarla; (algunas filosofías orientales se señala que lo perfecto tiene apariencia imperfecta) y es esa misma imperfección lo que nos hace Humanos,– Y NO PROYECTOS INCIPIENTES DE POSEEDORES DE VERDADES ABSOLUTAS, “Verdades absolutas” que cuando no funcionan a veces se fuerzan, en vez de recapacitar para ver en dónde nos hemos equivocado).  Sobre todo porque algunos YA NO TODOS “conocieron” – y otros tiene la oportunidad de ver en tv por medio de los programas históricos – la dimensión y verdadera tragedia que representa la instauración de VERDADES ABSOLUTAS por medio de regímenes autoritarios que consideraron, en su momento, que escuchar a otros, al otro, a cualquier otro, es una pérdida de tiempo porque ELLOS POESEEN LA “ÚNICA VERDAD ESENCIAL” QUE MERECE TENERSE EN CUENTA Y QUE POR LO TANTO, SIENDO UN BIEN COMÚN TAN EVIDENTE, DEBE DE SER IMPUESTA MEDIANTE EL USO Y EL EJERCICIO DE CUALQUIER TIPO DE FUERZA O POR MEDIO DE CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA. Es por medio de esos programas televisivos, y también porque la TV rescatara películas de los años 50 y 60 de nuestra España y de EEUU de la época, desde donde empecé a “comprender” – comprender, que no memorizar en forma de conceptos eruditos para aprobar un examen, como es exigido – el “porqué” de las muchas actitudes diferentes en familias, y en las propias familias, intentando “navegar”, cada día, en medio de una sociedad que se exhibía siempre perfecta, y por lo tanto exenta de todo error. Tener a mano un culpable para todo y cualquier circunstancia era el objetivo; y castigar con violencia (incluso a los niños en las escuelas) un gesto de alineación plena con el Estado y de mostración del buen ejercicio de la autoridad en casa (incluso en entornos de izquierdas radicales, donde así mostraban que también eran perfectos); y que no sólo nos viene del franquismo, porque en Francia, Inglaterra o Alemania se seguían prácticas semejantes en los años 50 y 60; hay una peli española – creo que “los Chicos de la Cruz Roja” – no las chicas de la cruz roja, si no me falla la memoria – en las que el protagonista que va solucionando las vidas de las personas, como ángel de la guarda, recrimina a una señora que pasea por el parque que abofetea a su hijo, una criatura de dos o tres años que lleva en brazos, indicándole a la señora que la criatura no lo entiende y además no sirve para nada ese castigo (años sesenta); aún en periodo democrático ya avanzado hay quien ha seguido, y sigue, utilizando violencia de esa naturaleza extrema con sus hijos y también en familias monoparentales; y en familias con progenitores dedicados a la pedagogía; sin que nadie sepa cómo parar esas prácticas opacas, pero visibles y oíbles por vecinos y en entornos educativos, sin ponerse en evidencia ante los autores de dichos delitos – es decir, el ejemplo sería, si viendo a Rajoy sus vecinos pasear diariamente, no le denuncia por ser él quien es, temiendo, de alguna manera, que el que denunciara sería señalado probablemente para justificar la denuncia ¿Quién se atreve? A la vista está, se llamó a la prensa para que les sacara del apuro de verle con semejante “privilegio”.    
Lo que queda de toda esa violencia se muestra en nuestros días, se hace visible ante esta crisis y pone sobre la mesa las diferencias que existen con otras concepciones de lo que es esencial en una Democracia y que empieza por la educación en todos los ámbitos y sin excepciones.
Es la TOLERANCIA lo que hace posible la Democracia (e injustifica la violencia), porque la tolerancia reconoce en el otro el derecho a “equivocarse” (¿?) o a explorar bifurcaciones inesperadas en el tránsito por la vida (y lo reconoce porque en sí mismo, el tolerante, reconoce que la propia vida le transforma). Y sobre todo lo reconoce porque ni la vida, ni las familias se constituyen y se desarrollan con la misma inteligencia, capacidad de comprensión, o historia de seguridad material o referencias sólidas para todos sus miembros. Y sobre todo porque en la sociedad en que vivimos (como gregarios que somos) se concibe y acepta la rivalidad, la competitividad y el creerse mejor que otros para estar mejor posicionados que otros (o simplemente dar el pego en ello).
Esto lo “descubrí” cuando investigué, por mis propios medios, cómo se estructuraron las familias durante el franquismo: A los que les iba bien económicamente era porque eran perfectos y a los que no porque estaban llenos de “maldiciones” merecidas. Y esta manera de pensar quedó grabada en las luchas familiares para conseguir que sus hijos fueran a la Universidad y demostrar, así, que no era Dios quien les maldecía, sino que eran las limitaciones en oportunidades y que la inteligencia de las personas, de TODAS, está al alcance de desarrollo – en muy variadas formas y maneras – si se dan los medios adecuados. Entonces se vio que el hijo del Humilde Albañil llegaba a ser un buen abogado (dejando a su padre admirado de que en primero de carrera fuera capaz de hacerle la declaración de la Renta – que por entonces era un galimatías casi imposible de abordar por hombres que trabajan de ocho a diez horas diarias en una obra o fábrica para sacar a sus familias, por lo general numerosas, adelante)  y demostrando a esos elitistas que presumía de sangre bendecida por dios con hijos inteligentes, que el hijo de un obrero podría llevar orgullo a las familias orilladas y aplastadas por los sabiondos que siempre se hallaban mejor posicionados a bases de favores del régimen (incluso hacia el final del franquismo el impulso del desarrollo industrial concedido por la gracia americana, empezó a señalar que había que formarse y especializarse técnicamente para salir de la pobreza, favorecer la economía y generar bienestar social) y fue la Democracia la que intentó poner el punto y final a cualquier falta medios; y también fue la democracia la que nos decepcionó cuando se vio que esa idea de “sangre bendecida” se pudiera prolongar con cualquier tipo de nuevos argumentos (la gente en el 15M, la mayoría jóvenes, sólo pedía ser escuchada; pero los listos se aprovecharon, se apropiaron de sus argumentos y se lanzaron a la política sin saber por dónde había transcurrido, de verdad, la Historia de España – ni la contradictoria huella que habían dejado en familias y sociedad; ni siquiera de las contradicciones del propio régimen Franquista: El alumno becado en el final de curso fue enviado al Chile Socialista por las empresas zaragozanas en el año 1973, desde un centro de formación profesional falangista; no reparé en semejante contradicción por tener aún 13 años, pero las revelaciones de El País, muchos lustros después, entre las relaciones de Franco con Allende y con Cuba dejaron al descubierto el mayor absurdo posible concebido: Franco monta una Guerra contra el Comunismo Internacional que hay en España y contra el Gobierno de la República y acaba por apoyar al Comunismo  por debajo de la mesa, porque no puede, parece ser, evitar que los planes Norteamericanos sobre España vayan consiguiendo sus objetivos unos tras otros en economía, capitalismo, el rol de país turístico,….minando la moral del Alzamiento y ante el cabreo de la Iglesia que ve cómo se relaja la moral; y el objetivo final Norteamericano, ya sabido en España, era que la dictadura se acababa con Franco. Ese apoyo a Cuba y Chile no parece acción política invisible a los servicios secretos Norteamericanos, esencialmente porque España estaba rompiendo el embargo de Cuba y para eso es preciso que barcos o aviones españoles llegue a Cuba;  pero sí difícil de denunciar abiertamente en los medios de comunicación occidentales sin que se acabara por otorgar al régimen un “pedigrí” progresista inesperado con el cual conseguirían prolongar su régimen a la caída de Franco, como de hecho lo intentaron y que fue abortado con el atentado de Carrero. La lástima era que Franco, y los que le siguieron, no pensaran antes de su sublevación sangrienta, de su apoyo al fascismo y nazismo, y de su vuelta al redil del papel impuesto por el mundo anglosajón – que acabó atándole de pies y manos y convirtiéndoles en meros carceleros de Españoles – acabaran todos por actuar en contra de los principios que les llevaron al poder por medio de abundante sangre y traiciones. La lección para ellos debió ser clara y frustrante, nacieron contra la política y los políticos y acabaron haciendo política y siendo políticos; y a la vez, con la Democracia, desalojados, por ilegítimos, y viendo a sus enemigos más acérrimos volver a ocupar los escaños que dejaron 40 años antes y a ejercer la política en nombre de siglas que les resultaron odiosas en su momento y con los que se enfrentaron a tiros en los campos de batalla.
  Me parece imposible imaginar la multitud de requiebros que se debieron realizar para crear un marco de Democracia en España sin que nadie, al menos la mayoría de los partidos y fuerzas que participaron en la GC, sintieran que se les cercenaba la posibilidad de influir con sus programas y proyectos políticos en el nuevo Estado.  El único rasgo esencial que tenían todos los que restauraban la Democracia o contribuían a ella, incluido Gil Robles que participó en las intentonas primeras de Franco y que luego como gesto claro participó como abogado defensor en el proceso 1001, era haberse sentido engañados, ofendidos o vejados directamente por Franco.
Así que con lo expuesto, y el riesgo de la intolerancia que llama nuevamente a nuestras puertas, por culpa del miedo, en medio de esta pandemia, parecía oportuno usar el término Isegoría que defiende el derecho a ser todos oídos por el hecho de ser ciudadanos o simples Seres Humanos. Sí, es un término filosófico y tal vez nazca del convencimiento de aquél filósofo de expresar “su certeza” frente a las tentaciones de concebir las verdades como suelen argumentar los técnicos para realizar un trabajo profesional determinado (y que precisamente reprochaban los jóvenes del 15M antes de que “otros” se quedaran con sus eslóganes con la “sana” intención de refundar TODO sin saber lo que había costado construirlo, es decir, volver a repetir errores: No querían profesionales de la política, sino personas – personas que escucharan). Oírnos y escucharnos a todos es la esencia de la Democracia, aunque en ocasiones sólo haya sido para votar.
Y no, no soy un sofista; difícilmente puedo decirle a nadie cómo debe de vivir su vida (esencialmente porque ni yo mismo doy crédito de poder haber sobrevivido, hasta ahora, después de todo lo que me ha tocado, y sigue tocando, vivir; y aseguro que para nada ha sido aburrido. Pero me consolé cuando leí aquello de: “Todo lo que un Hombre le ha sucedido, les ha sucedido también el resto de hombres”).
Relato lo que he reflexionado a consecuencia de lo vivido y, a la vez, me asombro de que ello sea posible.
Dudo que Pablo Iglesias o su opuesto Abacal (ambos defensores de ideologías que rechazan, en la práctica, la Democracia y en consecuencia la “Isegoría”) sean conscientes en alguna medida del daño que ese tipo de ideologías ha hecho a la Humanidad cuando han gobernado sus Estados. Ambos considerarían que sólo existe una Verdad, por lo cual no tiene sentido debate fuera de su verdad. Y ambos sostienen, simultáneamente, verdades antagónicas – es decir, su sola existencia como ideologías, conviviendo en un mismo espacio político, señala que ambas Verdades Absolutas, en sí mismas, son falsas o falsean la Verdad que dicen sostener (tal vez por eso se odian mutuamente y buscan exterminarse y, a la vez, a quienes toleran la presencia del antagónico: El propio sistema Democrático).
Nota: Si imagináramos que doce personas se hallan en el entorno de una mesa redonda y que ambas doce miran al centro de la mesa, donde se halla un gran diamante tallado, sobre el cuál cae un foco de luz vertical desde arriba y les preguntáramos qué color ven? Posiblemente cada uno de los doce vería colores diferentes, matices diferentes, y destellos diferentes. Simplemente la posición física que ocupan les hace ver una parte de la refracción de la luz; para unos predominará el azul, para otros tal vez el rojo, verde o el violeta; a otros el naranja o el amarillo….La verdad la tienen entre todos.
La esperanza es que se den cuenta de ello  (¿no?).

lunes, 13 de abril de 2020

La España diferente que siempre hace lo mismo.

China cierra fronteras con Rusia. Los últimos vuelos procedentes de allí contienen otra vez el coronavirus. Pero Putin juega a la normalidad y el control, sabiendo que su oposicion política y periodística está amordazada (bajo pena de lo que "haga falta y como haga falta').Es el secreto de los buenos resultados sobre el control de la pandemia en Rusia (y tal vez en China...)
El mundo anglosajón, especialmente Inglaterra en cualquier escenario histórico (así lo va mostrando su historia) defiende su sistema democrático ante cualquier envite que se le presente (incluso acepta a los  populistas en sus gobiernos) De alguna manera tienen consciencia de saber y tener medios democráticos para reconducir todo dentro de una normalidad democrática.
A diferencia de los regímenes dictatoriales (sea cual sea su formato, China o Rusia) no precisa saltarse su sistema para afrontar cualquier situación.
Análogamente, Alemania y otros países del Norte se esfuerza en la misma visión. Por ello, probablemente, ambos gobiernos hablaron claro a su población (y sin remilgos) cuando asumieron la naturaleza de la pandemia y que esta desbordaria cualquier control médico (sin vacuna conocida y sin tratamiento realmente eficaz) contagió de hasta el 80% de la población (nadie está preparado) y una tragedia en muertes se iba a avecinar. Nadie les culpó de alarmistas (incluso Trump, que jugó con su población, parece ser que para ganar tiempo en cálculos y previsiones, terminó por hablar de cientos de miles de muertos) y todos pretaron filas entorno a sus gobiernos (probablemente todos los partidos hicieron sus deberes y consultaron sus propias fuentes científicas y llegaron a similares conclusiones en un primer momento; y sabían que el gobierno estaba haciendo lo mismo) (primera pregunta ¿EN ESPAÑA LOS PARTIDOS DE LA OPOSICIÓN HICIERON LO MISMO, CONSULTAR SUS PROPIAS Fuentes? . DESDE LUEGO VOX NO, A LA VISTA DE VISTALEGRE le faltó tiempo para acusar al gobierno de criminal, arrastrando al PP a no buscar unidad de acción con el gobierno). 
Hay que preguntarse por qué España (u otros países latinos) no está preparada para ese tipo de sinceridades y lealtades. (cuando se toman las primeras medidas la prensa las TVs no se las cree; pero cuando Trump o Johnson  cambian de postura política nadie duda de la gravedad. Por allí todos saben leer entre líneas a sus gobiernos, por aquí parece que no. Alemania fue la primera en señalar a su población la magnitud y gravedad de la crisis sanitaria e inmediatamente después Granbretaña; parecía que ambos gobiernos se "marcaban" en cuando y cómo dar a conocer a la población la magnitud del desastre. Parecía también que ambos gobiernos esperaron a tener una evaluación inicial rigurosa ante las carencias de recursos médicos y preventivos, y aceptando la parte inevitable de lo que se avecinaba (los partidos, estuvieran o no en el gobierno, eran conscientes de lo que se les venía encima y no jugaron a dinamitar el gobierno echándoles en cara la literalidad de sus palabras y declaraciones previas) parece que todos sabían que había que esperar a tener un estudio matematico serio, honesto, creíble encima de la mesa que les mostrara la dimension real del problema; luego ya pasarían cuentas de la gestión (pero no para derribar al gobierno, si o si, sino para mejorar respuestas en el futuro). Es la diferencia esencial. Allí se toman en serio los problemas y dificultades (aquí se ven como oportunidades para ser todos Capitanes, sobre todo ese cúmulo de tertulianos y tertulianas que viven desahogadamente del sensacionalismo/populista que les daba tantos dividendos en sus cuentas corrientes). Hay que preguntarse si es que somos así o es que algunos partidos radicales han jugado con la mayoría de la población para que sea así siempre.
Vox teme perder su primera oportunidad de dar un "golpe"moral a la democracia ante la oportunidad que representa la pandemia. La democracia permite la crítica pero persigue los bulos (bulos que en el pasado permitieron la instauración, por ejemplo, de Hitler en el poder). Bajo la tesis de que las democracias son débiles y lentas para hacer frente a respuestas rápidas (que fue la tesis de los autoritarios en el pasado) parece querer impulsar y romper la moral de la ciudadanía para generarse un hueco social sólido que le permita instaurar su tesis.
El gobierno parece obvio que lo sabe y el PP también, pero este último se halla aún bajo la inercia de esa misma visión que subyace previa a la división interna que hizo posible la partición  de la derecha ante la aparición de un escenario político bajo similares parámetros históricos desastrosos para España (independentismo institucional y republicanismo populista de extrema izquierda) y consecuentemente el PP se ve imposibilitado, ante la presión de VOX, de entrar en una acción abierta y explícitamente colaboradora con el Gobierno (cualquier error de cálculo o situación sobrevenida inesperada podría significar el declive del PP en favor de VOX y el principio del fin de la Democracia en España). Sin embargo C's se plantea un suave deslizamiento que le permita apoyar al Gobierno, al menos en sus tesis esenciales de acabar con el incremento de la crispación (que es lo que pide el 70% de la población en la última encuesta) y encontrar ahí un espacio más acorde con lo que siempre se esperó de un partido de centro; de ahí la maniobra de VOX señalando a Pablo Iglesias como obstáculo para cualquier tipo de pacto con el gobierno para salir de la crisis (los recientemente llamados de la Moncloa) y la necesidad de Casado de "comprar el argumento" (porque cualquier fallo en la gestión de salida de la pandemia o de el reinicio de la economía pondría en jaque a la democracia si VOX no data dentro de esos pactos). Y VOX no está ni estará mientras pueda usar la excusa de UP en el Gobierno. Sánchez, es obvio, conoce este escenario de luchas políticas soterrada que usa VOX bajo el pretexto de la pandemia como excusa para derrotar al sistema político democrático y por ello insiste en que no excluye a ninguna formación política y que es preciso que todas participen de una salida conjunta y corresponsable (es decir, que se acepte de alguna manera que lo que se defiende ahora es la democracia ante el presente y futuro inmediato; de ahí el término  de pactos de la Moncloa).
Por mi parte no tengo dudas de que existe diálogo "oculto" con la oposición (no se puede imaginar otra cosa) que no se puede escenificar abiertamente como se desearía en todos los casos, y otro implícito (porque la pregunta/respuesta se halla en cómo ha ido respondiendo la izquierda o cómo respondería UP en esta crisis si estuviera gobernando simétricamente la derecha (con VOX en el Gobierno del Estado) . Ahí tiene su baza VOX ante la opinión pública (de ahí que se apelen a vídeos del pasado, a sobreescenificaciones promovidas desde la izquierda radical y a los postulados reales de UP). El pasado reciente viene a pasar factura a los extremos y cogen de rehenes a los partidos moderados (PSOE, PP Y C's).
Es el escenario del miedo (y nuevamente se diseñan las pautas del relato que servirá tanto para un roto, como un descosido o una ruptura total ). Y en esas estamos en medio de esta pandemia.
La triste visión de los líderes de UP intentando politizar el discurso de la crisis sanitaria (han pasado de querer tirar a la basura la Constitución del 78 a descubrir que posee artículos que permiten la nacionalización en razones de gravedad para el Estado) a volverse constitucionalistas acerrimos en la parte que les conviene. Y sin embargo cualquier medida de naturaleza semejante o parecida precisaría de un acuerdo transversal  de "retorno" a la normalidad del libre mercado (y aquí ya no se encuentran tan a gusto (tambien les gustaría aprovechar la crisis para asentar un Estado socialista radical sin retorno).
Desde este escenario Sánchez no excluye a ningún partido para esos pactos que desea la sociedad española (en una crisis hay que ponerse de acuerdo en medidas, roles y escenificaciones para garantizar la permanencia del juego democrático.
Si aceptan coresponsabilidades de gobierno mediante unos pactos de la Moncloa estarían obligados a aceptar la democracia plenamente tal y como ahora la concebimos.
Pero los extremos tienen miedo a perder su esencia (el poder señalar a un culpable claro que les permita catapultarse al poder indefinidamente).