Miguel Ángel Ibáñez Gómez - maiges_ps@hotmail.com

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martes, 9 de julio de 2013

Femen



        Me indigné y decidí que las prestaciones que me daba Facebook no compensaban su decisión de acusar a Femen de pornográficas y cerrar su ventana en la herramienta internacional; empresa cuyos beneficios alcanzan los 3700 millones de dólares, con unos 1000 millones de usuarios y que  parecen ser unos niños mimados incapaces de valorar el esfuerzo y riesgo que están tomado este grupo de activistas contra la corrupción moral que significa aceptar que la mujer árabe no es un ser humano con derechos.

              Espero que algún día, cuando los usuarios occidentales vuelvan a recuperar el sentido de  la dignidad, pidan a Facebook cuentas de estas sobre estas decisiones y ojalá abandonen masivamente esta herramienta de comunicación y reconozcan que existen valores que son esenciales defender; por encima de la utilidad o fascinación de ciertas tecnologías.

miércoles, 3 de julio de 2013

Un mundo feliz?


       “No quiero un mundo en el que se graba todo lo que digo y hago”. Edward Snowden.

(yo me pediría una copia, creo que aprendería mucho más de lo que imagino; y tal vez pudiera pedir perdón por los errores que no conozco)

Es el argumento que realiza el protagonista de las últimas revelaciones de espionaje internacional para justificar la traición realizada a su país.  La posición de Julian Assange, fundador y director de Wikileaks era de inevitable apoyo ya que, en alguna medida la actitud es la misma: revelar las contradicciones y lamentables consecuencias que a veces traen las decisiones políticas, militares y económicas.

Nada, en este mundo, es perfecto; todo se puede corromper, tal vez porque esa sea la condición y naturaleza de la vida. Tal vez porque la propia vida se finaliza con la muerte y el miedo a la muerte es un requisito general para preservar la vida, y por tanto un rasgo de cordura y principio de toda traición (traición, que por otra parte, asegura el control social de la población y la seguridad del “estado”).

Poco vale la vida humana, a juzgar de la cantidad de asesinatos y desapariciones que pueden constatarse en las noticias de los periódicos de todo el mundo. No sólo adultos sino también niños aparecen muertos (y me da por pensar que si los documentos que manejan las organizaciones no gubernamentales – o las sospechas fundadas sobre algunas organizaciones implicadas en esas actividades y el alcance y la implicación de algunos estados - sobre el mercadeo de niños, de órganos humanos, de mujeres…. etc, vieran la luz pública tendríamos otra visión más cercana a la realidad del verdadero valor de la vida humana en el mundo). 

Al final de cualquier investigación que se pueda realizar encontraremos, como origen probable de toda esta miseria, la satisfacción de las debilidades humanas de personajes poderosos, preservar la riqueza económica de elites y garantizar la estabilidad de los Estados.

Difícilmente encontraremos algo nuevo bajo el Sol; los problemas de los Estados vienen siendo los mismos desde hace milenios; los problemas de la economía también; y los problemas de la condición humana – también la de los poderosos – siguen siendo los mismos.

Todo el progreso tecnológico, cuando cae en manos de los criterios de “seguridad” (y todo cabe en ese criterio) acaba por servir a los intereses de siempre (aunque las caras sean diferentes). Lo único que podemos esperar y desear es que el “fondo” de las personas por las que pasan toda esta información - y sobre todo de aquellas que toman decisiones en base a las mismas – sea, no sólo honesto, sino positivamente inteligente.

Nada revela Julian Assange en Wikileaks salvo confirmar las sospechas que las imágenes y las noticias revelan a aquellos que, en  algún momento de la vida han visto el “verdadero semblante” de quienes cumplen sus objetivos implacablemente (sobre todo si tienen que ver con la seguridad) y cuyos criterios sobre justicia, rectitud, honestidad, lealtad… tienen poco o nada que ver con los aprendidos en la niñez (pues parecen vivir con códigos que van más allá de las normas convencionales que a los demás nos afectan). Poco ha revelado Julian Assange sobre los gobernantes y responsables de otros países que no pueda percibirse a través de las imágenes de las noticias de aquellos que tienen cierta idea de las relaciones internacionales – porque el Estado no se creó con el estado de vigilancia informatizada que tenemos en la actualidad; las necesidades de seguridad de los Estados existen desde que existen las primeras ciudades Estados – y tal vez antes, durante el desarrollo de las sociedades humanas que hicieron posible la organización social que conocemos. Así que el escándalo – aparente escándalo – no parece más que una escenificación de la contrariedad de las personas que encarnan transitoriamente las responsabilidades de poder – si es que en realidad se contrarían – y desde luego si parece más probable que la escenificación vaya dirigida – y convenientemente canalizada – hacia la ciudadanía votante, creando y reforzando prejuicios internacionales.

Esperamos que cada persona realice la función que de ella se espera – que sea previsible – sobre todo si sus responsabilidades tienen que ver con el manejo de herramientas e información sensible sobre personas comunes; porque la tentación de usar la función pública asignada – y los instrumentos asociados a la misma, incluido la capacidad de influir en decisiones de otros poderes superiores o en la opinión pública – en beneficio personal es más  común de lo conveniente, pues la ostentación del poder no garantiza haber resuelto previamente las debilidades humanas, si no que en algunos casos representa el momento oportuno para satisfacerlas.

Vivimos en unas sociedades basadas en la solidaridad, ya que la especialización de las funciones de cada individuo hace poco viable que se sea capaz de conocer todas las ciencias y ramas de las mismas que le son precisas para mantener su vida y la de su familia. Comprender el mundo que rodea  precisa de la aportación del resto de la sociedad  y  que cada cual cumpla con las funciones que tiene encomendadas; y aún así estamos en permanente conflicto entre: lo que es y lo que debe de ser – o entre: es lo que debe de ser.

Lo previsible es que el dinero lo sigue comprando todo y abriendo todas las puertas – y en sí mismo no es inmoral, ni amoral; representa la parte más material del mundo y la capacidad de satisfacer cualquier necesidad por encima de cualquier concepto de ética o moral: simplemente por medio de un trato o contrato.

El mundo de las ideas – plasmado en el ejercicio de la política – empeñado en diseñar un mundo perfecto (que tal vez ya lo sea, aunque no nos guste) seguirá haciendo creer a la población que todo puede ser mejor – y tal vez sea cierto; al menos ello consigue que los occidentales tengamos una imperturbable fe en el advenimiento de un mundo mejor y que la paz universal llegue y nunca sean precisos más conflictos armados.

Tal vez ello sea un engaño (http://www.youtube.com/watch?v=j9DOxH5RyWQ) a pesar de las imágenes (o tal vez por ellas) lo esencial de la naturaleza (sea animal o humana) es la contradicción que existe entre los roles aprendidos, que desarrollamos en sociedad, y lo irracional de los afectos y simpatías.

Todos descubrimos en algún momento el rostro oscuro de la humanidad, y tendemos a olvidarlo o considerarlo un mal sueño, pero está y existe ese mundo oscuro – de la misma manera que existe un lado oscuro en la mayoría de las personas – cuando se descubre, a veces basta con compartirlo (aunque se corra el riesgo de que no te crean).

Acumular pruebas físicas – sobre algo que lleva haciendo la humanidad miles de años – no es más que crear un conflicto en el que irremediablemente se va a perder.

La afirmación de Edward Snowden para justificar su cambio de rol social es infantil y poco creíble - al decir de su trayectoria profesional – tal vez descubriera algo para lo cuál no estuviera cualificado para descubrir y desee hacerlo público (algo que no le permite Rusia); pero satisfará a quien quiera alimentar el fuego de las rivalidades nacionales. 



P.D.

Leo el diez de julio la explicación que dá Snowden  en un periódico. No quiero juzgarle, a pesar de todo espero que tengas una oportunidad para mostrarnos cómo te gustaría que fuera el mundo.. de verdad... algún proyecto que pueda mostrar un camino realista hacia la paz internacional...


Un leopardo mata a un mono y cuando va a devorarlo ...





martes, 30 de abril de 2013

La condición humana: es capaz de arruinarlo todo


(pero también de las grandes proezas y bienes sociales; quienes arruinan todo suelen ser aquellos que son sumisos a las distintas formas que adquiere el poder cuando es "ilegítimo" desde el punto de vista de la ética)



Pensé hacer pequeños esbozos y compartirlos con el fin de crear un guión para un relato más complejo o una pequeña novela (y así acabar con el pequeño proyecto iniciado hace unos pocos años – “Maravillas de la Humanidad” – que se ha quedado pendiente e inacabado). Pero el objetivo es desembarazarse de “imágenes” trasladadas de dichos populares y que han dado lugar a otras imágenes que no “casan” bien con la potencial visión positiva que se puede tener de la humanidad (a pesar de la gran negatividad que existe, o de la “gran noche” que a la mayoría afecta y que obstaculiza la creación y el desarrollo de proyectos positivos).
Así que el objeto es señalar el origen de esa oscuridad (al menos tal como la veo o se me muestre) y construir un camino hacia la luz (al margen de prejuicios) y que tienen más que ver con el pensamiento positivo que la humanidad es capaz de sostener (al menos tan positivo como se sostiene de niño, o desde la ingenuidad del niño: La ingenuidad tiende a acertar más que los prejuicios).
Siempre he leído que dos de los grandes obstáculos con los que se encuentra la humanidad (en especial el individuo) para alcanzar planos superiores de su potencialidad son la muerte y la sexualidad. Ambos son dos aspectos básicos de la condición de materia que está compuesta la vida. Pero no sólo es materia la vida, también es espiritualidad y, en contra dicción con la antítesis sostenida por los marxistas y otras especies de comunistas (creo que también los hay de derechas), la espiritualidad no emana de la materia, si no que la materia es un plano dependiente de la espiritualidad. 
Cuando los poderosos, al ejercen su poder, transmiten la idea de que el mundo material es superior al espiritual nos encontramos ante un farsante que intenta hacer creer a los ingenuos que su espiritualidad y valores personales les ha llevado al control del mundo material. Pero en realidad es una compostura y se verifica desde el primer momento que mienten o no sostienen sus compromisos. A partir de ése momento se constata que están dominados por las sugestiones del mundo material: Poder, dinero, sexo… y todas las aberraciones consustanciales a esa subordinación material y al esfuerzo constante por mantenerse en ése poder. Su propia debilidad se muestra en su propio miedo, ése miedo que les hace rodearse de gente armada. Tan falsos son sus postulados y su propia Fe.



Apunte uno.
Se ha hablado mucho sobre el derecho de pernada que sostenían los señores sobre los súbditos el día de su boda. Se ha hablado de la sumisión que ello suponía y se ha observado tal sumisión desde la perspectiva actual de las relaciones interpersonales – sobre todo las que se basan en el amor y los sentimientos.
Lo primero que se me ocurre es que no es probable que en la Edad Media el amor fuera un requisito para el matrimonio – como se ha promovido desde el romanticismo (siglo XVIII hasta nuestros días) y que ha dado lugar al apasionamiento que va desde la esfera de las relaciones interpersonales hasta las cuestiones sociales y políticas. 
Desde la perspectiva romántica el Derecho de Pernada (hace tiempo deslegitimado formalmente) se observa como una intrusión intolerable en la relación que iniciaba un matrimonio. Pero es probable que en aquellas épocas – sometida la población a las penurias del trabajo, las enfermedades y el vasallaje – el menor de los problemas fuera el aceptar una práctica que señalaba, inequívocamente, la posición del estatus social que se ocupaba. (Incluso he oído comentarios sobre la libertad sexual de la mujer, y que ésta se daba con plenitud cuando llegaba el matrimonio - habiendo sido ya superada la prueba de virginidad no existía obstáculo alguno para mantener relaciones extramatrimoniales que no fueran más que la discreción y la colaboración en mantener el secreto – además aún no existía pruebas de paternidad, ni se conocían los grupos sanguíneos y las leyes de Mendel apenas alcanzaban el color de la piel del recién nacido (aún así existía el aborto y los remedios preventivos naturales al alcance de cualquier mujer que viviera en sociedad). 
Pero lo que me lleva a traer este asunto es una visión paralela del mismo y que me remite a una paradoja: ¿Podía, el derecho de pernada, representar una acción a favor de la protección de la condición humana de la mujer?: Sí, sorprendentemente sí - si hubiera sido necesario. Es decir, si en aquella época hubiera sido precisa la condición de virginidad para ir al matrimonio, el Señor feudal era la excusa completa para la carencia de dicho requisito, e incluso de que el primer hijo no fuera del marido legítimo. Y además todo dentro de la legalidad vigente. Ahora hay que acudir a retorcer la interpretación de la Constitución y leyes para salvaguardar los “deslices” femeninos dados dentro de los matrimonios; es decir, se ignoran todos los avances de la medicina con el fin de preservar y proteger las infidelidades con “consecuencias” dentro del matrimonio.



Derecho de pernada moderno.
El hecho de que la actual crisis se prolongue hace pensar en el retroceso social a que da lugar en cuestiones de los derechos que afectan a la dignidad de las personas. Los poderosos, en razón de su posición social, establecen o pudieran restablecer tipos de prácticas que debieran considerarse desterradas - aunque no se hagan públicas esas posibles incidencias y, de darse, se lleven en secreto. 
No es una práctica que afecte exclusivamente que afecte al ámbito de las relaciones privadas – es decir, el Estado sea ajeno a estas prácticas, si no que es una cuestión que tiene que ver con la posesión de poder y el ejercicio del mismo.
Es más, parece claro que la posición dominante del poder y la tecnología a su servicio le permite el control integral de los súbditos para intervenir en sus vidas en el modo que deseen; con consecuencias colaterales como apoderarse de ideas y razonamientos ajenos para hacerlos pasar por propios: Derecho de pernada moderno.





Apunte número dos.
Nunca digas “de este agua no beberé” ni “este cura no es mi padre”. Y “Entre santa y santo pared de cal y canto”. El primer refrán es muy popular. Normalmente la segunda parte no es muy tomada en cuenta más que de manera jocosa – pero bien parece siempre una risa nerviosa al verificar que la posibilidad puede existir; pero la pregunta es clara: ¿Puede un hombre escuchar lo problemas familiares, incluidos los de camas, celos, deseos carnales… y mostrarse distante?: Sí, puede; pero también puede ceder a la tentación de ofrecerse como solución y parte… no hace falta relatar todas las circunstancias que se han dado a conocer sobre los excesos en cuestiones sexuales (porque afectan a adultos), pero sí se han dado a conocer los excesos que han recaído sobre niños por personas religiosas que tenían encomendadas su educación o su protección. Si se han dado en personas religiosas también se han podido dar en personas no religiosas (en varias películas americanas se han apreciado referencias implícitas a excesos – violaciones - cometidos por psicólogos o psiquiatras sobre menores).
La aceptación de las vulneraciones (por parte de los poderosos) de la integridad física de las personas o de la aceptación de las infracciones a los roles asumidos socialmente y que afectan a la integridad de terceros viene de lejos.




Preguntas:
¿Puede una persona que se extralimita sexualmente en su entorno mantenerse dentro de los límites formales que impone una sociedad que se considera avanzada y respetar los principios fundamentales de derechos que ostentan los que le rodean?
El hecho de extralimitarse sexualmente en su entorno implica faltar a los votos de matrimonio y fidelidad (si existe matrimonio); o a los compromisos profesionales; lo que por sí mismo implica una falta de autocontrol que, de no revelarse, afecta a las personas que le rodean adulterando las relaciones que las personas afectadas entablan; estando las relaciones que entabla falseadas y no siendo dignas de crédito en aspecto alguno; pues es tan prevalente la sumisión al deseo sexual que toda su actividad está matizada, de alguna manera, por el mismo.
Se puede decir que el impulso sexual es consustancial a la naturaleza humana (al igual que el resto de animales) y que una vez se ha vulnerado el “espacio” que se creó para su satisfacción y control (con sus reglas y requisitos), para una sexualidad sana (sincera, leal y fiel; con todas sus consecuencias), deja de existir más límite que la satisfacción de ése deseo de acuerdo con el status que se tiene o sostiene lo que no garantiza los derechos de terceros a la independencia (en este caso sexual), de cercanos de status inferiores. Es decir, el acoso se muestra libremente en razón del “poder” que se ostenta y no del signo sexual del dominante (por lo que puede ser hombre o mujer). 
El gobierno de empresas, el desarrollo de proyectos y los líderes políticos deben – a mi modo de ver – sostener un claro control sobre sus impulsos sexuales, y por extensión sobre cualquier impulso referido a otros tipos de adicciones. La adicción, sostenida desde un cargo de poder, señala una falta de fe en la naturaleza humana, que no es más que la proyección de la propia falta de fe. Un líder político o empresarial debe de tener fe y visiones de un mundo mejor sin necesidad de estímulos sexuales, o alcohólicos o de cualquier otra drogadicción. Y además, sus visiones y fe deben de proyectar sueños colectivos que se puedan realizar para el bien de toda la comunidad (sin ser sectarios).
Es decir: Un líder debe de ser la encarnación de los valores constitucionales de un país sin necesidad de dependencia sexual o de sustancia alguna que altere la percepción de la realidad.



Por lo que, a mi modo de ver, no puede sustraerse la actividad personal de la actividad profesional de las personas (como hacemos en los países mediterráneos – sobre todo los católicos).
Con el fin de subrayar este aspecto someramente podemos mostrar la figura del Rey Juan Carlos y los méritos que contrajo durante los primeros momentos de la democracia y la posterior labor e intermediación que ha sido muy útil a España y a sus ciudadanos; sin embargo ello se ha visto ensombrecido por no asumir sus compromisos en el ámbito privado firmemente, lo que le ha llevado a una relajación de cierto espíritu de disciplina personal que ha podido ser el responsable de los errores que le llevan a cierto alejamiento de la sociedad española; hecho que no ha sucedido con la Reina ni con el Príncipe pero que sí ha afectado a la percepción de la monarquía en España (cuando el círculo de inmunidad creado en estos 35 años se ha venido abajo y su vida privada no ha resistido la transparencia). 
Por ello un (o una) líder modern@ debe sostener, además de capacidades personales para el desarrollo de sus funciones de liderazgo antes señaladas, cierta disciplina en el mantenimiento de sus compromisos personales, además de hábitos personales ejemplares, y una clara honestidad y lealtad que permitirían que pasara su gestión más desapercibida por previsible – ya que el protagonismo de la misma debería trasladarse a la participación ciudadana más directa, más autogestionada, más participativa, más plural y con mayor sensación de democracia directa; sobre todo en los ámbitos locales – y estructurando, por medio de las tecnologías a las que se tiene acceso, sistemas de participación que tiendan a una progresiva permeabilización de las decisiones del parlamento a la opinión pública cualificada.









jueves, 11 de abril de 2013

Una democracia de patio de colegio.



           Recuerdo de niño que quería crecer para hacerme mayor y entender a los adultos, y ser como uno de ellos. Sin embargo al hacerme mayor lo primero que el Estado quería hacer conmigo era enseñarme a matar personas. Matar de verdad en un ejército organizado para matar civiles - incluso si era preciso los propios civiles de mi Estado. Pensé que eso pasaba porque no estabamos más que de camino hacia una verdadera democracia; cuando ésta llegara los ejércitos desaparecerían por sí solos. Pero ello parecía que tardaría.

La ambición por el dinero hacía posible que un adulto dejara de ser lo que para mí debería de ser un adulto. Así que pensé que cuando llegara una verdadera democracia desaparecería la ambición por el dinero; y todos serían verdaderos adultos porque el dinero ocuparía un lugar secundario en la vida de las personas.

Cuando ví la sexualidad me pareció que los adultos no eran adultos ni cuando hablaban de sexo ni cuando lo practicaban. Y pensé que cuando hubiera democracia el sexo se haría por amor a la persona y no por su aspecto físico. Y me equivoqué. Y pensé que los adultos frente al sexo eran niños caprichosos y egoístas. Y pensé que la democracia era para gente madura y que no había gente madura.

La democracia era imposible. Y soñé que un día todos serían adultos, apreciarían los valores humanos reconocerían sus errores, se perdonarían y habría democracia. Y me equivoqué.

Y pensé que cuando hubiera democracia se cultivaría la Tierra sin pesticidas ni abonos químicos y comeríamos frutas , hortalizas y verduras – y también carne – sana. Pensé que todo hombre (y mujer)  a parte de su trabajo debería de tener un huerto y un jardín biológico y una casa con energía solar y un pozo y aljibe que recogiera el agua de lluvia para regar.

Pensé que cuando hubiera democracia ya no habría guerras, no habría hambre, no habría tiranos….

Habría sabiduría y sencillez. No cabría la violencia y los valores humanos sería lo corriente, lo normal…

No habría leyes con las que hacer trampas, ni tampoco profesionales de la ley.

Las ciudades desaparecerían tal y como las conocemos y las personas volverían a la Tierra, a la agricultura y la ganadería. Y su ocio sería estudiar, innovar, crear y dar ideas.

Las guerras estarían mal vistas y los políticos desaparecerían.

Todos vivirían de lo que tienen y nadie anhelaría más que las pequeñas cosas de cada día.

Los médicos lo serían por vocación (y no por ganar dinero). También los maestros lo serían por vocación (y no por tener memoria de loro) Y también los ingenieros y Psicólogos....

Todos tendrían un huerto y un jardín que cuidar que les recordase que lo más importante de la vida es el cariño que se pone al cuidar las pequeñas cosas de la vida y el amor que dedican a su vocacionada profesión.



El hombre se hizo siempre
de todo material,
de villas señoriales
o barrio marginal.
toda época fue pieza
de un rompecabezas,
para subir la cuesta del gran reino animal.
con una mano negra y otra blanca mortal.
Mortales ingredientes
armaron al mayor.
luz de terratenientes
y de revolución,
destreza de la esgrima,
sucesos como un preso,
amalia abandonada por la bala,
la vergüenza, el amor...
o un fusilamiento, un viejo cuento
modelaron su adiós
Va cabalgando
el mayor con su herida
y mientras más mortal el tajo
es más de vida.
va cabalgando
sobre una palma escrita.
y a la distancia de cien años
resucita...
Trotar sobre la espuma
seguido por un mar
de negros en machete
y sin encadenar.
ordena a su corneta
el toque de "¡a degüello!"
y a un siglo de distancia
entona nuestra canción.
y con recia garganta canta,
espanta lejos la maldición.
Va cabalgando
el mayor con su herida
y mientras más mortal el tajo
es más de vida.
va cabalgando
sobre una palma escrita
y a la distancia de cien años
resucita...


Silvio rodriguez El mayor -

► 5:39► 

jueves, 7 de marzo de 2013

Muere Hugo Chávez



             América latina pierde una referencia populista de izquierdas.
           Dicen que los datos de pobreza se han aliviado en Venezuela y que la riqueza ha llegado a consolar las penurias de parte de la población más desamparada (otros hablan de que el precio de ello ha sido altos niveles de corrupción). A la izquierda latina parece gustarle los golpes de timón (que se note que han cambiado aspectos sociales, aunque sea a costa de lo que todos entendemos por justicia y democracia – dicen que han sacrificado a la clase media venezolana – las clases medias representan el sentido común que se adquiere cuando las necesidades materiales y espirituales tienden a satisfacerse por medio del trabajo o el esfuerzo propio dignamente remunerado – y no como lo hace la izquierda, señalando a todo el espectro social que no le apoya como enemigo de su programa populista).  Marx tal vez fuera un burgués al que afectó los excesos del capitalismo que hizo esclavos a gran parte de la sociedad para satisfacer los objetivos económicos de sus empresas, objetivos que coincidían con los de las élites de los Estados. Pero estos  Estados no tuvieron pudor alguno en sacrificar millones de vidas de hombres, mujeres y niños para el fin de fortalecerse = enriquecerse una minoría a costa de la sangre, el dolor, el sufrimiento y la pérdida de salud y libertad de las poblaciones más humildes. Esos excesos dieron lugar al nacimiento del comunismo que tanto ha aterrorizado a los Estados que se llaman así mismo libres – eso sí, después de haber explotado hasta la muerte a millones de trabajador@s y haber perseguido hasta la eliminación o la encarcelación a aquellos que se levantaron esgrimiendo la misma violencia que el Estado usaba contra los trabajador@s.

         La izquierda (hablando del populismo) americana tiende a sacrificar el camino hacia el bienestar colectivo – sacrifica lo que da sentido a la vida en sociedad de un  Estado (sentido equilibrado de la justicia, recompensa económica del trabajo bien hecho y satisfacción en el uso de los bienes materiales y espirituales) por asegurarse la fidelidad de un buen puñado de votos (es el populísmo más o menos explícito y que también escenifican dramáticamente los latinos - ello nos quita fuerza moral, esa que marca la diferencia entre estar orgulloso del Estado al que se pertenece o ver al mismo Estado como un cúmulo de intereses que tuercen la justicia y la interpretación de las leyes según conviene a los poderosos o a los intereses del propio Estado – que en definitiva suelen encarnarse en personas de carne y hueso que casi nunca tienen un comportamiento ejemplar – el comportamiento ejemplar suele ser una escenificación consensuada y asesorada que busca dar una imagen de personas que, por lo general, nada o poco tiene que ver con su vida cotidiana – personas que acaban por pedir una ejemplaridad en los “otros”, sobre todo en los rivales, que ellos mismos son incapaces de sostener).

En definitiva, el populísmo es la renuncia del “camino” colectivo de la sociedad hacia una sociedad más justa a cambio de un efímero sentimiento de victoria y que permite la coexistencia y exaltación de los extremos intolerantes, de los sentimientos más viscerales.

El populísmo canaliza la expresión indignada de la desesperación – cuando se pierde la fe en el sistema democrático (cuando ese sistema democrático siempre beneficia a los mismos y aplasta lo que la clase media entiende como valores). El populísmo tiende a borrar el camino de la equidad porque en la lucha por el poder los partidos han aniquilado esa equidad y el populísmo apuesta por el desequilibrio total a favor de los sentimientos viscerales de revancha.

Lo único que salva la biografía de Hugo Chávez es que alivió el sufrimiento de los más desamparados de su nación y que les dio una esperanza eso sí, pero por un callejón sin salida al bienestar común (el de todos). Es el defecto de las mayorías; cuando una parte que conforma las mismas basa sus aspiraciones en la degradación material, espiritual y humana de otra parte de la sociedad ( a la que se atribuyen los males colectivos y sólo por revancha).

España no está tan lejos de ése final (acabar con el camino de la clase media - y la clase media es el camino del sentido común).

lunes, 15 de octubre de 2012

la confesión




            Siempre pensé que para confesar el profundo afecto hacia una mujer había que tener la vida encaminada, posesiones seguras y aceptar que en el acto ibas a “morir”, morir en vida por un amor abocado al inevitable final. Así que carente de todo aquello que creía previamente necesario, preferí que las circunstancias se desenvolvieran por sí mismas; pero no pudo ser, ella era tradicional y quería una declaración. Yo no podía hacerla, pero en el fondo y afortunadamente ella nunca dio ese paso por mí, posiblemente hubiera sido un desastre. Y también, afortunadamente, nunca expliqué los motivos que me impedían dar el paso; los dos nos deseábamos; yo sabía que ella lloraba si le mandaba alguna carta (me lo decían sus amigas) y yo también lagrimeaba cuando ella me negaba sus sentimientos, y si me preguntaba, achacaba al aire sobre mis ojos la furtiva reveladora lágrima que se me escapaba durante la conversación. Con el tiempo me di cuenta que fue un acto de inteligencia, comprender que mis circunstancias no eran las más favorables y que la vida que me esperaba no acababa de mostrar, sino, la multitud de obstáculos a los que tendría que hacer frente. Pues no era, por entonces y pese a mis quince años, persona que cerrara los ojos a los problemas que se veían en el horizonte, sobre los que siempre se han de volver si no se han resulto correctamente.
              Ella estaba casi desesperada y en su empeño se volvía cada vez más explícita y los “amigos”, ante aquél despliegue femenino de deseo, entraron en celos y se le ofrecieron a sustituirme. Al ser rechazados no hicieron más que aumentar su desprecio por mi persona (sólo quiere un polvo hijo puta, debieron de pensar; pero ella quería más, quería mi alegría, mi ingenuidad, mis sonrisas, mi espontaneidad…mi corazón y sólo podía llegar a él por un único camino imposible: saltándose todas las reglas que había aprendido, y aún así no había garantías)

                La vida es como un juego de guerra donde los botines están a la vista de todos; y nadie está dispuesto a perder y para eso hacen lo que haga falta (los unos y las otras: no hay nada más erróneo que seguir el criterio de mujeres despechadas o contrariadas, ni el de hombres envidiosos)  Para mí la vida se representa como un juego de estrategias donde las reglas (hay que ganar como sea) no son mis reglas (el mundo es más maravilloso de lo que cree la mayoría), donde, siempre se hacen trampas por temor a perder y así siempre se pierde; juego a la vista de todos y en ese envite contienen el aliento (no habría nada peor que sentirse derrotados colectivamente) y se sienten ofendidos si el filtreo de la aspirante acaba inesperadamente... nadie quiere cambiar las reglas del juego (no conocen otras), sólo yo parezco desamparado, desprovisto y empeñado en la quimera; todos los demás están a resguardo, con una personalidad artificial y cuyo único fin es proteger los anhelos de sus propios corazones.
       Soy el único guerrero que queda a la vista y todas mis batallas fueron transparentes y lo fueron por amor (el de verdad). Pero para la mayoría sólo cuentan el número de muescas en las cachas del revolver del deseo. 









  "Con tantos palos que te dio la vida

y aún sigues dándole a la vida sueños.

Eres un loco que jamás se cansa

de abrir ventanas y sembrar luceros.

Con tantos palos que te dio la noche,

tanta crueldad, frío y tanto miedo.

Eres un loco de mirada triste

que sólo sabe amar con todo el pecho,

fabricar papalotes y poemas y otras patrañas

que se lleva el viento.

Eres un simple hombre alucinado,

entre calles, talleres y recuerdos.

Eres un pobre loco de esperanzas

que siente como nace un mundo nuevo.

Con tantos palos que te dio la vida

y no te cansas de decir "te quiero".

Fayad Jamís

 

78. Perspectiva Nevski, de Franco Battiato


 



lunes, 1 de octubre de 2012

Criterio


              Hace un par de temporadas, visionando por la tele un partido de fútbol, me sorprendió un ex - jugador profesional que había sido contratado como comentarista por una cadena de televisión. Su relato del partido era muy didáctico, hasta el punto de desentrañar ideas básicas o elaboradas sobre estrategia y evolución del juego. Hasta el punto que llegó a engancharme su discurso (que más parecía una clase práctica). Y me sorprendí esperando a que esa cadena retransmitiera un partido para sintonizarlo. La competitividad de las cadenas llegan a extremos increíbles (contratar personas con aspectos parecidos a otras de la competencia, buscar personas parecidas a artistas conocidos, copiar el lenguaje, o el tono de voz e incluso – si es posible – copiar una personalidad completa) pero estaba claro que a este chico no le podían copiar del todo.
              El secreto lo desveló él mismo: Criterio.
             Era la palabra que empleó reiteradamente en las retransmisiones y que definía su propia personalidad: criterio.
          Una de esas palabras que marcan la diferencia y que tanta falta hace en el mundo de hoy, donde los objetivos están por encima de todo criterio que no sea estar por encima de. Así nos va.

           Examinas lo que hacen y cuando parece existir un criterio éste se tuerce a favor de otros intereses, otros criterios.

       Objetivo: el poder, con el que se obtiene todo sin necesidad de sabiduría y criterio alguno.

            The New York Times le dedica hoy (2 de octubre) parte de la portada a España. El artículo parece la crónica de una muerte anunciada. No hay soluciones en Europa ni horizonte que las vislumbre. Parecía que en España el problema giraba entorno a la credibilidad del anterior Presidente del gobierno, pero los hechos demuestran que ya no era un problema de credibilidad sino de inercia. Inercia por la que las ingentes cantidades de dinero que se generaron en el país se destinaron, en un proceso autoalimentado, a actividades especulativas relacionadas con la construcción.

                    Faltó criterio para desarrollar un modelo urbanístico sostenido, equilibrado y ajustado a los propios recursos naturales y se apostó por dejarse seducir por la demanda para, al final, estar por encima de ella en un intento de exprimir la gallina. Y como suele ocurrir en estos casos donde la euforia se apodera de empresas y dirigentes, la burbuja estalló en el momento menos adecuado y con la explosión se abrieron las puertas del abismo: Los impuestos no llegan a sostener la estructura burocrática del país, se pone de manifiesto la insolidaridad intraterritorial (azuzada desde la transición con distinciones históricas inconsistentes) y los mercados se tiran como carroñeros sobre los despojos del país mientras Europa central muestra que la UE era, más que una unión con proyectos de futuro, un conjunto de intereses comerciales de los estados. Todo lo construido en Europa está en el aire y puede que, pronto, esté por tierra.

                 Todo por falta de Criterio. 

 

 

 

 










lunes, 10 de septiembre de 2012

Lo aparente y lo real (II)





              Éste fin de semana estuve unas horas con un grupo de amigos; la conversación no pudo girar en otra dirección que no fuera la presente crisis y los excesos que soportan los jóvenes titulados para abrirse camino y estabilizar sus vidas. Y se tiende a achacar todo ello a un problema de ideología política. No me lo parece: ¡Es la condición humana la causante de esta situación! Todos aquellos que vivimos la transición y que creímos en la posibilidad de un mundo perfecto se han venido desengañando (unos más pronto y otros más tarde) y la crisis va a poner todo en su sitio de partida (creo que para darnos la oportunidad, entre todos, de construir una mejor sociedad reforzando los valores de siempre y relativizando – en su justa medida – las riquezas y abundancias del pasado, que tanto ciegan a las personas). Al menos será así para aquellos que la edad nos ha permitido valorar situaciones históricas diferentes.

                 Es posible que los jóvenes sigan en restricciones más años. Es posible que para muchos de ellos haya penurias económicas graves. Es posible que tengan muchos sacrificios. Pero tengo la esperanza (casi certeza) de que vivirán, también, una época de esplendor y espero que cuando llegue ésa época hayan cultivado valores positivos (a la vez que se les haya desarrollado la sabiduría interior) para que puedan vivir y construir una sociedad más propicia a la solidaridad, al compromiso y a los principios y valores que hacen posible que los hombres puedan convivir en paz y armonía. Ojala les llegue esa época y la puedan disfrutar y dejar como herencia a sus hijos y nietos.

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Este blog llega a su fin. Lo inicié como un instrumento de desahogo y ha cumplido con creces su cometido.

No está escrito en él todo aquello que me preocupa, ni siquiera la multitud de anécdotas vividas; pero da a entender lo suficiente para poder contemplar rasgos de una vida humana cualquiera (de clase media - media) en una democracia occidental latina.

Tal vez, de seguir el blog lo haga por el camino de la anécdota o de la fabula o del relato. No lo sé con certeza. Sí sé que quiero repasar los artículos, pues no estoy satisfecho con la mayoría de ellos (de algunos no me gusta el tono, de otros la manera de abordar el tema…) y dejar los textos de mi desahogo más acordes con la visión alcanzada. Algo haré (tal vez anotaciones marginales).

En estos seis meses ha habido casi 1300 entradas y más de una decena de países han entrado a ver el blog. No se hizo propaganda del mismo, ni siquiera entre las amistades cercanas; se dejó que fuera el destino quien obrara y estoy más que satisfecho. Desconozco las personas que han entrado a curiosear, y también desconozco sus motivos. No sé si he podido aportar algo o no – pero está claro que nada nuevo hay bajo el Sol que afecte a la condición de la naturaleza humana que no la haya afectado en el pasado, hace cientos o miles de años. Y agradezco el seguimiento numeroso realizado (sobre todo en Rusia, en Alemania y en EEUU).

Si alguien esperaba algo más … espero no haberle decepcionado. Si alguien cree que falta de cumplir algún compromiso basta que lo exprese e intentaré satisfacer lo pendiente.

Nuevamente les doy las Gracias (Atentamente,)

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Constitución o Amiguismo?



                 Ya hace un tiempo, en una conversación informal – pero de calado – le planteé esta pregunta a una conocida que me interrogaba sobre mi conducta y parecía evaluarme (y no era la primera vez).

                   La Administración debe de ser positivamente previsible (condición que le atribuí en el proyecto NBBC) y ello se consigue cuando se  organiza y cumple sus funciones de acuerdo con las normas Administrativas que la regulan (a cuya cúspide se encuentra la Constitución). Porque las normas están bien concebidas ( y la constatación de su vulneración constituye un acto intimidatorio – coactivo – para los administrados o contribuyentes).

                 El “amiguismo” es la obtención de favores por medio de lazos sentimentales, de afinidad o intereses que vulneran principios fundamentales constitucionales como lo son la igualdad ante la ley. Cuando el “amiguismo” entra en la esfera de la Administración (ya sea esta sanitaria, educativa, puramente Administrativa, de justicia, policial….) se están vulnerando derechos individuales (se atacan a los derechos Civiles, pues “primando” a unos se vulneran a otros).

                 Mi amiga me contestó que los amigos eran necesarios (obviamente los amigos te pueden ayudar en momentos personales) pero estos ¿deben saltarse el espíritu de las leyes y normas para favorecerte frente a terceros y demostrar así su amistad? (porque afirmar y aceptar esta cuestión es poner las bases a actitudes mafiosas cuyas consecuencias pueden acabar siendo imprevisibles).

               Una administración positivamente previsible es aquella que pone a disposición de sus administrados la información suficiente y necesaria (así como fácil de entender) para hacer el uso correcto de los órganos Administrativos y estos puedan manifestarse con eficacia y rapidez.

                 No es una Administración positivamente previsible aquella en cuyos lugares y puestos de decisión se asientan personas que no distinguen entre sus apetencias (y prejuicios) personales y la actividad que socialmente tiene encomendada; puesto que sus decisiones no se acomodarán al espíritu constitucional.

                      Y que nadie se lleve a engaño; las leyes que emergieron de la transición eran completas en sí mismas (nadie descubrió un nuevo mundo que no existiera antes) y sólo la incompetencia y los prejuicios (en los puestos claves) han llevado a este país (como a otros) al declive moral y ético que ha dado lugar a la magnitud de esta crisis.

(volveré con ejemplos reales)