Miguel Ángel Ibáñez Gómez - maiges_ps@hotmail.com

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jueves, 10 de mayo de 2012

El bolso de mi amiga



El bolso de mi amiga

Hace ya unas semanas que alguien le dio por irse deduciendo quién podría ser mi amiga y se vino a verificar su sospecha cuando estabamos en un punto de encuentro mi amiga y yo. Abiertamente preguntó:

- Tu amiga es….; y no me dio tiempo a idear una respuesta cuando volvió a insistir dirigiéndose a nosotros dos con respecto al viaje mencionado por el País Vasco. Mi amiga, que ponía oído al vago proceso deductivo se “descubrió” así misma con un gesto de contrariedad y un manotazo sobre mi hombro en actitud de reproche.
Así que dejé de hacer cualquier referencia a ella en posteriores escritos (aunque ya le había advertido de la posibilidad de que descubrieran nuestro secreto y parecía haberlo asumido).

Hoy me dice:
- Tu “Que viene la Primavera (II)” no es tan divertido como el primero. Y le hago ver que es una cuestión de prudencia pero me invita, nuevamente, a hablar de lo que quiera (incluida ella).

- ¿Estás segura? – le repregunto y me confirma que sí. – Entonces ya tengo el título del próximo comentario blogiano. – ¡Ah! ¿Sí? – me dice entre incrédula y sorprendida.

- Sí – le aseguro – se llamará “El bolso de mi amiga”.

- ¿Por qué? – me inquiere - ¿Tal vez porque llevo muchas cosas?

Nunca he mirado su bolso así que no sé por qué puede pensar algo sobre ello y le vuelvo a recordar la escena del reproche que me hizo cuando ella misma se descubrió como protagonista ante el pasaje blogiano referido. Y le sugiero que la referencia a su bolso no es por lo que pueda contener o no, sino porque en sus deseos de divertirse leyéndome puede volver a arrepentirse, y pienso que puede acabar usando otra herramienta de reproche, en vez de la mano.

Y ella se ríe a gusto (ahora que ve improbable sentirse indiscretada).

Así que aprovecho, por si es la última “revelación”, que caí en la cuenta de lo inconveniente que puede resultar bailar tango en la calle (después de la expropiación argentina y la multa millonaria sobre Telefónica) y caigo en la idea de que próximamente haré un curso de bailes griegos (ahora que la situación en Grecia comienza a alarmar seriamente el futuro inmediato). Y le digo a mi amiga:

- Parece que estoy aprehendiendo el folclore de aquellos países que más conflictos nos pueden generar. Solo falta (si cae definitivamente Grecia) aprender tarantelas italianas y fados portugueses y rematar con los preciosos bailes irlandeses, y tendré el contenido completo de los generosamente llamados PIGS por nuestros compañeros de viaje europeos.  Y podremos ir a cualquier sitio. ¡Pida Ud. ¿Qué es lo que desea? ¡Le ofrecemos los bailes populares de aquellas economías de raíz occidental más cuestionadas!

Nos reímos juntos (mi amiga y yo), como si fuera un sino común y maldito. Y reitero la idea:

- ¡Díganos que economía piensa que es menos conveniente para la convivencia internacional! ¡Nosotros le bailamos sus danzas populares! (y miedo da recordar como la ultra derecha griega pide a los periodistas levantarse ante la presencia de su líder militar – nunca se acaba de enterrar al pasado,… ¡nunca!)

Y pienso: Mi amiga lo quiere todo. Divertirse viendo reflejado en el blog nuestros momentos divertidos y estar a reservas de la curiosidad de la gente.

Estaré atento, esta vez, a su bolso. ¡Qué difícil es complacer, a veces, a mi amiga!

Será porque es mujer (y me gusta complacerla).




miércoles, 9 de mayo de 2012

Cuidado que viene la Primavera! (II)



             Sólo cuatro días de buen tiempo en marzo hizo que la mayoría de la juventud (los que tienen el corazón joven) dejara en casa las prendas de abrigo y saliera a la calle, casi, como si fuera ya verano. Las ganas de escapar del invierno impulsó a la población a disfrutar con avidez de lo que parecía un cambio de tiempo. Sobre todo en ciudades como la nuestra, donde una boina, mezcla de contaminación y de acumulación de CO2 humano, hacían que el invierno tuviera un sabor a clima artificial y las primeras fuerzas penetrantes de los rayos solares predispusieran a los organismos (los cuerpos) a anticipar lo que ya deseaban con ansia: La Primavera veraniega.

                  Pero no fue más que un espejismo. Y lo que nos tenía reservado el devenir del clima no era otra cosa que pasar por una verdadera Primavera (típica de estas latitudes). Los cuatro días pasaron y se tuvo que recuperar las prendas de abrigo y por abril cayó todo el agua que no cayó en el invierno (y aunque se salvaron los niveles de los pantanos se perdieron muchas cosechas). Y ahora que estamos en Mayo y el calor es similar a aquellos días de marzo la gente anda despistada o prevenida; y te encuentras por las calles tanto gente en manga corta como con prendas de abrigo. Ahora anuncian temperaturas que ya se van acercando a los 30º C, pero ya no es lo mismo; ya parece haberse perdido la avidez por el calor y su llegada se aceptará con más calma y prevención. ¡Qué lástima! Pero así uno entiende que aquellas zonas tropicales, donde la Primavera es permanente y la gente tiene un ritmo de vida diferente y saborea la vida de otra manera (aunque haya penurias económicas).

En la economía vamos de sorpresa en sorpresa y cuando parece que las medidas del Gobierno (duras medidas) van a ser el último esfuerzo a realizar para salir de esta crisis, se destapa otro agujero que parecía ya salvado. Y acaba uno despertándose por las mañanas con la sensación desagradable de algún sueño premonitorio que no se recuerda y que anticipa (y predispone al ánimo) a peores noticias sociales.

Y uno ve a los políticos que entrevistan en la televisión, incómodos justificando posiciones y medidas (y a otros políticos representando incómodos papeles creíbles, intentando mostrarse como alternativas veraces) y uno no sabe si lo que defienden son sus puestos de trabajo o es que ya no pueden escapar de los “papeles” asignados y obligados a representar.










Noticias de Grecia



                   Hace unos días salió un artículo en el periódico local sobre algunos aspectos de la situación social que están pasando, haciendo alguna referencia a los niños pequeños, donde se ha observado un aumento significativo de abandonos en las guarderías porque sus familias no tienen recursos para alimentarlos…  algo falla en Europa, algo que se debió prever… algo que se debió entrever en los momentos de euforia… porque la desesperación y el desengaño no traen nada bueno… algo hay que pensar… para solucionarlo y para que no se repita.








martes, 8 de mayo de 2012

El nivel energético



       Sorprende que las necesidades de autoafirmación puedan pasar, a veces, por mentir abiertamente y con contundencia (a ver si cuela); y que cuele. Ello ocurre por el nivel energético emitido en el momento de expresar la mentira (si dejamos a un lado fenómenos, tal vez, histéricos que evocan situaciones indeseadas con otras personas y son atribuidas al más propicio de recibirlas aunque sea aparentemente no creíble). A los protagonistas de estas actitudes bien poco les importa perseverar en la verdad, para ellos la vida es una cuestión energética (de fortaleza) y todo está subordinado a esta cualidad. Reconocen a sus iguales y se evitan o hacen alianzas ocasionales. En definitiva la vida es imponerse en cuanto se puede y tienen ocasión (lo que antiguamente llamábamos macarras – en ambos sexos). Hoy en día se revisten de cierto grado de sofisticación (en forma de modales) y mostrando un sentido de la justicia de nivel moral y (a pesar de que su sentido de la ética pasa primero por el yo personal) muestran que tienen corazoncito (llegando en ocasiones a niveles de cierta inducción a la dramatización colectiva).

                 Al hilo de ello recuerdo una de las hipótesis que se barajaba sobre la muerte de Arquímedes cuando Siracusa fue sitiada y conquistada; ordenaron los invasores la búsqueda del sabio una vez tomada la ciudad. Una de las versiones dice que unos soldados dieron con él y éste, entretenido en una de sus observaciones, al ser requerido por los soldados se negó a seguirlos alegando que estaba ocupado y le dieron muerte. La energía bruta estaba del lado de los soldados y la ejercieron sin contemplaciones sobre el sabio, absorto en su mundo (y que previamente había sido requerido para sus conocimientos en la defensa de la ciudad; cosa que hizo, probablemente, para constatar sus teorías y experiencias más que para implicarse en trifulcas mundanas); quedando el mando romano perplejo ante la noticia de su muerte, que evitaba una posible fructífera relación entre Roma y el erudito (pero es lo que mejor saben hacer los soldados).

Todos notamos el nivel energético de nuestros semejantes (siempre hay especialistas en ocultar un nivel energético desfavorable: A mal tiempo buena cara). Todo es “grupo” dice el Tango. Y en base al nivel energético detectado se intuye la fortaleza o vulnerabilidad. Tal vez sea el aspecto de la inteligencia más vinculado con la preservación de la propia existencia y la supervivencia, en un concepto más primitivo (aunque más correcto, a mi modo de ver, sería decir: más irracional), más animal.

Así que la mayoría de las confrontaciones humanas no se busca tanto la razón, ni la equidad, ni el progreso, ni la justicia como bien común, si no vencer energéticamente al más vulnerable y descargar sobre él (o ella) las tensiones e insatisfacciones acumuladas.

En definitiva ¡Qué machocráticos tendemos a ser todos! (porque colar cuela).


Qué es la vida (II)



              No todo el mundo tiene una infancia feliz. El paso del tiempo muestra que la infelicidad en los niños es tan abundante, o más, que la felicidad; y que el equilibrio familiar que permitiría un desarrollo creativo, y la necesaria dosis de coherente disciplina, no es fácil de encontrar (creo que incluso en la actualidad, a pesar de creernos una sociedad suficientemente informada).

             Si de niño me incliné hacia la religión (pues entonces se rezaba en colegios públicos y privados), aquello terminó radicalmente cuando, antes de ir a misa y comulgar, una conjura familiar (así lo creo) nos dio de desayunar previamente (cuando las normas de la Iglesia prohibían ingerir alimentos desde la cena del día anterior (a penas pueden razonar los adultos con niños de ocho años, cuando no se cree en las cosas que se les obliga a hacer por conveniencia o imposición social y se da un golpe de timón para cambiar el rumbo; en aquella época todo se hacía por cojones). Y al no pertenecer a una familia acomodada y liberal (donde se tolera la opinión ajena como formula para el crecimiento personal) ni los centros educativos eran tolerantes (pues no había dinero familiar para ello), ni las familias aceptaban opinión distinta a la que emanaba de la autoridad natural (como he dicho a imagen y semejanza del propio régimen – aunque se fuera de signo político distinto prevalecía la línea: Estado, Provincia, Municipio y Familia). Así que mis preguntas en clase de religión ( a los cinco años y previas a la primera comunión) eran del tipo: ¿Y aunque los niños fueran muy buenos, muy buenos, tampoco van al Cielo si no eran bautizados? Resultaban todo un incordio que era resueltos enérgica y categóricamente. Y al estar, en mi casa, la religión prohibida, a temprana edad empecé a navegar con cuestiones difícilmente resolubles (y mis enfermedades infantiles me llevaron, reiteradamente, al borde del colapso (y a correr a la clínica con taxi y pañuelo en la ventana).

           Aprendí a ser Ateo no por convicción, si no por circunstancias del entorno. Y al primer gran revés manifestado (y entre viendo como eran los personajes femeninos que se me acercaban) me incliné, nuevamente hacia mi recorrido original: la religión; pero ahora por mi cuenta y a mi manera. Todas las seguridades observadas en la adolescencia quedaron atrás (pues eran fruto de mi visión intuitiva que ahora precisaba de certezas) y me sumergí (como buen rata-luna) en las cavernas y oscuridades de la naturaleza humana. Y la vida no opuso resistencia alguna a aquella introspección de mi espíritu. Y mi camino, en solitario, prosiguió al estilo de D. Quijote (y siempre hubo algún Sancho que, de alguna manera y con diferentes caras, aprovechara de mis pensamientos y conclusiones en beneficio propio). No sólo me sentía un espectador ajeno al mundo que me rodeaba, sino incluso llegué a pensar que verdaderamente este mundo nada tenía que ver conmigo y busqué tanto en la Biblia como en escritos orientales un hilo con el cual identificarme – mientras otros buscaban en los libros, o entre los amigos, las certezas de su intuición y cómo manejarse en la vida – y en cierta manera apareció: la diversidad existe, no hay un solo camino, y esta diversidad parece formar una unidad.

             Y si al principio vi como probable la existencia de un más allá, luego acepté su no existencia y luego, me hice una pregunta…¿Y si hay algo detrás de la muerte? Y me incliné a investigar y después de acumular certezas (y de un montón de años) mi pregunta es ¿Y si no hay nada más? Y me conforta, pues parece que he cerrado el circulo y he formulado mi propia teoría sobre la vida (y que justifican y acomodan las respuestas a la primera pregunta):
                 Nuestro cerebro es un compendio del desarrollo de todos los seres que nos precedieron y en cada una de sus células e interconexiones, habita el recuerdo – la intuición – de las experiencias ancestrales que nos permiten entender el comportamiento animal y de nuestros prehistóricos y contemporáneos. Y a la vez existe un  lugar (un “logos” cerebral) donde podemos acudir a explorar conocimientos y experiencias del pasado humano y animal con la misma intensidad y fortaleza de comprensión intuitiva como fueron concebidos y experimentados. El único obstáculo son nuestros “prejuicios culturales” vigentes emanados de una visión utilitaria y sesgada (propios de la necesidad de sobrevivir y encontrar respuestas rápidas). Y el camino hacia ese “logos” existe para cada todo ser ( y sólo la ignorancia o envidia buscan obstaculizar un camino que no saben recorrer y que les parece un don ajeno inmerecido). Desde ese punto de vista, la existencia de D. , no tiene transcendencia alguna (carece de importancia) puesto que la inteligencia existe en el propio Universo, ya sea derivada de Él o de la propia naturaleza del Universo.

          Una afirmación de mi juventud (16 años) desde esta perspectiva me parece inteligente. “Cada uno se condena según lo que cree”. Así que la existencia de espíritus, si los hay, son consecuencia de ellos mismos, Y la disolución, en el momento de la muerte, en el Universo puede devenir si se cree firmemente; así como la metempsicosis me parece una inclinación natural del espíritu (consciente de haber actuado por interés contra la ética y la moral) que busca repetir la experiencia para mejorar, en vez de aceptar que la liberación que se puede experimentar en la vida es un atributo de la propia vida y por la tanto tiende a buscar el renacimiento.

(Vaya rollazo).
Soñar lo imposible soñar.
Vencer al invicto rival.
Sufrir el dolor insufrible,
morir por un noble ideal.
Saber enmendar el error.
Amar con pureza y bondad.
Querer, en un sueño imposible.
Con fe una estrella alcanzar.
Ese es mi afán,
Y lo he de lograr,
no importa el esfuerzo.
No importa el lugar.
Saldré a combatir y mi lema será,
defender la virtud aunque deba
el infierno pisar.
Porque sé que si logro ser fiel,
a tan noble ideal,
dormirá mi alma en paz al llegar
el instante final.
Luchar, por un mundo mejor.
Perseguir, lo mejor que hay en ti.
Llegar, donde nadie ha llegado,
y soñar, lo imposible soñar.







Qué es la vida? (I)



               Me meto dentro de mí y escudriño mis recuerdos en busca de claves. Sentir… sentir… todo eso es lo que recuerdo… sentir y alegría… tristeza… angustia… miedo… Son los recuerdos de la infancia asociados con las personas que los transmiten. Teniendo ganas de ser “mayor” … porque el entorno se empeña en señalarte que eres niño para todo y no “sabes” nada (ni derecho a hacer nada ni a tener opinión); aunque mirando con perspectiva, poco o nada tampoco “ellos” sabían (viviendo en un engaño permanente y sostenido por el vértigo).

              Y ves a la gente (ya mayor) y piensas que en esta vida poco o nada se avanza y que habrá que volver para ver si los designios del Cielo te permiten en otra lo que en esta te dificultaron. Y mirando más profundamente te das cuenta que el papel que viniste a hacer ya lo hiciste;  estaba impreso en tu ADN, y la transmisión se hizo al entorno. Tal vez no se pudo hacer aquello que significaba un “plus” y que tenía que ver más con uno mismo que con los designios del Cielo (que siempre se cumplen). La tarea encomendada, la principal se sostuvo y tuvo éxito por el propio carácter y las cualidades personales. Y la tarea que tiene que ver con la superación personal adquirió ciertos méritos (que alcanzados sugerían otros más), por eso parece que siempre la meta está más lejos y nunca se alcanza. Y también ves que la potencialidad que uno posee es mucho mayor que lo que puede plasmar.

Pero todo se cumple (en cada uno). A veces basta con una mirada; otras con una tarde; otras con una vida o con la ausencia de la misma. Todo se cumple en nosotros y en los demás.

Lo de menos es cómo nos lo tomemos nosotros… eso es algo pasajero… algo que al final apenas tiene importancia y que al final se olvidará.

Por eso la vida se vive (lo que toca) y el mérito está en los valores que pusimos en juego. Y cuando nos pusieron al límite qué es lo que habitaba en nosotros. No importa que otros tuvieran éxito desde el engaño y la impostura (eso sólo es apariencia y misterio – tal vez sólo nivel energético). No importa que el que tiene el poder (en un momento dado) sea un infame o sirva a los más viles sentimientos de su frustrada vida e incluso no importa yacer y morir por esos infames. En el recuerdo se encuentra la verdad  y si la queremos tapar, en el momento de la muerte nuestra consciencia reclamará, de una manera u otra, la Verdad (nuestra verdad).

Y mientras tanto, para unos la vida es andarse por los “extremos” haciendo creer que se va por el “centro”, mientras otros – andando por el centro – se les hace pasar por que andan por los “extremos”. Todo apariencia.


El cielo azul puede derrumbarse sobre nosotros
Y la tierra y puede colapsar
No me importa
si me amas
No me importa el mundo
Hasta esa mañana mi amor inunda
A medida que mi cuerpo tiembla en sus manos
Yo no atiendo los problemas
Mi amor porque me quieres► 4:13► 4:13

Yo iría hasta el fin del mundo
Sería un rubio
Si me preguntan
Me gustaría ir por la luna
Me gustaría ir a robar la fortuna
Si me preguntan

Me negaría a mi patria
Me negaría a mis amigos
Si me preguntan
Si se ríen de mí
Haría cualquier cosa
Si me preguntan

Si un día la vida te arranca de mí
Si usted muere o estás lejos de mí
No me importa si me amas
Para mí, yo también moriría
Tendremos la eternidad para nosotros
En la inmensidad azul
En el cielo
sin problemas
Mi amor crees que nos amamos unos a otros
Dios reúne a los amantes



  1. ► 4:13► 4:13








lunes, 7 de mayo de 2012

Mirando hacia alternativas.



                     Recuerdo los primeros momentos del 15M en mi ciudad. Y el recuerdo que más me contrarió fue el de una pequeña concentración (que parecía una clase universitaria sacada del aula de la facultad y llevada a la explanada de la plaza) dirigida por un profesor universitario (de acento argentino) que se dirigía a los alumnos (a un lado de las tiendas de campaña) intentando persuadirles de que la actual Constitución (1978) no había sido votada por gran parte de la población actual y apostando por una república (implícitamente de orientación marxista). Obviamente han pasado ya casi 40 años de la primera Constitución española que nos ha traído verdadera paz interior y que en cuarenta años prácticamente la mitad de la población que la votó ha desaparecido o no tenía edad para votar; ¿Pero no les parece un argumento verdaderamente manipulador y poco ético? Hay quien sigue pensando que todo vale para arrimar las ascuas a su sardina (eso sí que es preocupante; y más si emana del ambiente universitario).

                  Pero lo que pretendo hoy no es esa crítica (porque sí), si no que esta viene a colación, nuevamente, de que las maneras y la formas (en especial el camino) es más importante que el fin (y como siempre digo el camino define el fin por sí mismo). Así que nada positivo se puede esperar de quienes manipulan de manera tan grosera a la juventud. Y por ese motivo me animo a promocionar mi idea de una mejor democracia, basada en un proyecto realizado hace ya unos años (y que fue motor para descubrir percepciones del entorno, que aunque no siempre acertadas – porque la verdad suele guardarse en cajón de siete llaves – si permiten acercarse a la realidad – como diría Humberto Ecco: Las hipótesis, por muy disparatadas que sean, permiten construir una escalera que conduce a la verdad y una vez en esa Verdad de nada sirve la escalera construida).

                 La participación de la sociedad en el devenir económico-político es necesaria – no sólo para mejorar el sistema democrático, sino para darle una mayor perspectiva y dinamismo; y el cauce que para ello he diseñado presenta ventajas merecedoras, a mi parecer, de aprecio y traslada (conscientemente y sin engaños) parte de las decisiones económicas cotidianas a la población (consumo consciente) y dota a los dirigente políticos de una herramienta útil que permite orientar y potenciar los “valores” que la sociedad desea que exista en las actividades económicas y políticas; dando lugar a una mutua interacción entre sociedad y grupos dirigentes económico – políticos. Complementando y evaluando (la sociedad) los sistemas de de gestión económico-empresarial y político unidireccionales (y convirtiéndolos en bidireccionales) e influyendo decisivamente en el único instrumento real que tiene la sociedad para influir en el sistema económico (consumo consciente con el gasto familiar cotidiano de bienes y servicios).

                  Ello quiere decir que no es suficiente con que se produzcan bienes y servicios, si no que es tan importante o más la manera de producirlos (los salarios pagados, los impactos negativos y positivos en el entorno, los beneficios sociales, la naturaleza de las materias primas, las plusvalías legítimas e ilegítimas generadas, el origen de los capitales invertidos en las actividades….) todo ello trasladado (de forma sencilla) al etiquetado del producto (o servicio; incluidas las administraciones públicas, las entidades representativas y todo tipo de sociedades de toda naturaleza ) y con la garantía de fe otorgada por los poderes públicos (y sometida a criterios técnicos y seguimiento de los criterios empleados a través de Internet). En un proceso de evaluación continua frente a los ciudadanos que, acaban por asumir la responsabilidad que contraen al realizar compras de productos, bienes o servicios, o aportar votos u cuotas a organizaciones políticas, sociales o sindicales  (incluidos los bancos): pues cada vez que se compra un bien o un servicio se premia y potencia un modo de producción o de gestión y unos "valores" humanos determinados de distinto signo que no siempre perciben las clases medias.

Ello es la Norma Básica sobre Bienes de Consumo (NBBC).

La pulce d'acqua Angelo Branduardi  

 





miércoles, 2 de mayo de 2012

La opinión pública



           Oí decir recientemente (en una reposición televisiva) al Capitán General Gutiérrez Mellado, héroe visible de la transición que en la guerra (refiriéndose a la española, supongo, - porque fue la que más cerca observó – ) los que van al frente – a primera línea en los dos bandos -, es la gente buena y quien se queda en la retaguardia son los… (omitiré el adjetivo empleado porque no lo recuerdo de memoria exactamente; pero les aseguro que no era nada halagador).

               Esta maldita crisis está poniendo a prueba a toda Europa, y en especial a mi país (ya comenté a mi amiga, cuando nos juntamos con dos conocidas suyas, que lo mejor sería no alimentar la negatividad que surge de la misma; y que incluso, ignorarla – por los que pertenecemos a las clases medias - tal vez fuera una buena idea, dejando que los que más intereses tienen – por la probable pérdida de influencia social y pérdida de poder – con lo que ello conlleva de plusvalías ilegítimas – se las ventilen dejándonos a todos los demás al margen de sus intereses – y permitan que sea el propio devenir democrático el que ponga las cosas en su sitio cuando corresponda). Es fácil, en los momentos en que las penurias amenazan con materializarse en toda la población,  recrearse en lo que parecen excesos cometidos por quienes ostentan responsabilidades de poder. Sin duda excesos han podido haber y en los momentos de bonanza se excusaron las debilidades humanas, y alcanzaron, prácticamente, a todos los que tenían oportunidad u ocasión de realizarlos (porque ello es condición humana y a la misma estamos todos sujetos – por arriba y por abajo); pero ahora que aparece la escasez se busca en las alturas responsables (tal vez en las alturas porque de ellos emanaron los ejemplos a seguir); se buscan chivos expiatorios (y probablemente a la vez se esté evaluando el límite de dicha actuación) para que la estructura no salga dañada. Los recursos del Estado son muchos, y seguro que existen personas inteligentes trabajando en el alcance y los límites que se han de poner (y dónde han de ponerse) para que el temor no alcance a gran parte de la población y nos sintamos vencidos por nosotros mismos.

            No ayudan los alemanes. Recientemente echaron leña al fuego divulgando actitud sesgada, en forma de declaración del monarca, en los momentos del golpe del 81. Absolutamente interesados (como lo fueron en la actuación de Yugoslavia y que trajo una conflagración en Europa a fines del siglo pasado; y tampoco ha de desmerecerse su posible actuación en la división de Checoslovaquia) y, ahora, en la tentativa de ir poniendo piezas que faciliten el proceso para progresar en una atomización de las naciones que forman Europa (más fácil negociar con países pequeños que grandes). Habrá que preguntarse si la opción británica fue la más acertada – siempre recelosa de la inteligencia alemana. 

                Los que desean el poder se encuentran con él; a veces (o casi siempre) para su desgracia, porque el poder trae consigo el conocimiento de las miserias humanas (chantajes, amenazas, dobles caras, y un pueblo y opinión pública que proteger o distraer). Porque suponer que en todo hay buena intención es falso (en todo ejercicio de poder hay intereses y son esos intereses los que unen a los poderosos y crean estructuras y equilibrios más o menos sólidos). Los demás, la clase media – esté o no en el paro – son los que han de hacer frente al rumbo afortunado o desafortunado de esos intereses. Y ya se sabe, cuando el viento va en popa no se pueden reconocer a los amigos.

               Y la nueva nacionalización contra intereses españoles en Latinoamérica. Posiblemente, nuevo paso latino hacia un intento de independencia de potencias extrajeras; en este caso España (que ha aminorado la dimensión de la maniobra – que más bien parece encaminada hacia un desalojo y reemplazo de España por otros socios – teniendo en cuenta que la industria española, y sus intereses como potencia económica, están vinculados con Latinoamérica). Tal vez sea el paso previo; un nuevo 98; y nos encontremos realmente solos, a pesar de lo que diga el Gobierno y las declaraciones formales europeas – que pueden ver más oportunidades y ventajas en el desalojo español que en la defensa del espíritu de los acuerdos comerciales bilaterales. Y tal vez, todas las reuniones latinoamericanas que precedieron a este proceso (si es que realmente lo es) de cambios de socio (por otros diversificados) no sea más que un paso intermedio en un proceso más amplio que conlleve la integridad económico – social de Latinoamérica en la que España (al tener una visión global más cercana de la estrategia latina) sería un primer inconveniente a sortear.

                    La posición española en América siempre fue envidiada en el continente europeo (España siempre supo jugar la mano de la cultura cercana). Así que el peligro para España puede observarse en la tensión que se puede generar desde el exterior para poner a prueba su cohesión interior. Y en ese sentido hay que recordar que la integridad española (de facto) no ha sido apoyada nunca por Europa (al menos por sus principales potencias) y nos hemos tenido que jugar parte de la economía interna aceptando cesiones a los intereses que emergen del sur de nuestras fronteras (e incluso participando como aliados de EEUU).

              Si todo esto fuera cierto, el objetivo alemán estaría definido como estrategia de desgaste hacia España con un final deseable a sus intereses de hegemonía (y cuyos resultados fueron Checoslovaquia y Yugoslavia), mientras los demás países Europeos miran hacia otro lado (al fin y al cabo sólo somos españoles - porque cierto grado de desprecio en la élite político-económica europea hay: ellos inventaron el término despectivo PIGS).

                  Prever la situación – con todos los recursos que tiene a su alcance el Estado español.- es una obligación que tiene que estar meridianamente definida sobre la mesa del Ministro correspondiente. Porque el objetivo español es hacer ver – con claridad – a los latinoamericanos que si consideran que España no ha sido un socio suficientemente leal: lo que se les viene encima es un conjunto de intereses (chino?) europeos a los que EEUU no va a ser ajeno y ahí van a chocar los intereses alemanes y anglosajones (y deberían saber los latinos como se las han gastado – en el siglo pasado – los germanos y anglosajones cuando se disputan intereses). Y a la vez, mantener una cohesión interna (con una realidad económica realista y sostenible) que permita alcanzar la superación de una crisis en la que somos la parte más débil.

La pregunta es: ¿Podremos evitar poner nuevamente en juego los intereses del Estado – que es el que mantiene nuestro nivel de vida (aunque en estos momentos la perspectiva sea un poco oscura) - sin caer en la tentación partidista y aplazar esta confrontación interna hasta que hayamos recuperado nuestro verdadero nivel y equilibrio económico? La respuesta histórica es que no, pero no hay que perder la esperanza.


Chicho (es D.)



Llegó el sábado… el esperado sábado y la actuación de una de las más grandes figuras del Tango en la actualidad.
Le veo llegar a la milonga (casi no le puedo reconocer, porque en los vídeos – pocos vídeos que he visto por que carezco de Internet casero- la imagen plana no recoge los matices que otorga la presencia: es más joven de lo que esperaba y su compañera, una criatura encantadora) con su traje de exhibición tomado por la mano y que cuelga, cerca de él, en uno de los paneles que distribuye el espacio de la sala. Después de saludar al DJ, y a los presentes en la mesa reservada para los maestros, toma un ordenador portátil y unos cascos (mientras la gente sigue bailando en la pista) y se pone a elegir los temas de su exhibición.
Llega el momento y le preceden dos (de las tres) magníficas parejas que le han acompañado en el festival y luego sale él con su inseparable compañera. Cuando comienza su demostración me pongo de pié. No pretendo ver nada especialmente espectacular (casi todo ya lo he visto en sus vídeos), me fijo en aquello que no puede transmitir la cámara… la pareja bailando entre ellos. Es el rey de la improvisación y ello requiere un estado de ánimo singular… un momento especial… una sintonía con sigo mismo que no tiene por qué llegar siempre (porque depende de muchos factores, no siempre conscientes). Sólo quiero verle… difícilmente podría haberme costeado un viaje a uno de los festivales que ha ido realizando en los últimos ocho años… y … el destino me lo ha traído cerca de casa… qué más puedo pedir.
Vivo cada tema sin fijarme en los pasos… intentando absorber lo que existe entre ellos… y aún con todo no puedo evitar que, en algún momento y ante alguna de las figura que realizan, mi cabeza acompañe con un asentimiento que gira entre la conformidad y un escondido “lo sabía” que le dice mi mente a mi mente.
Al concluir toda la demostración me salgo a echar un cigarrillo y algunos comentarios (no podía ser de otra manera en esta ciudad) intentan sacar pegas al héroe. y pienso… : una persona que a contribuido a revolucionar la danza del tango hasta el punto de casi generar una escisión y que ha terminado por integrarse en el tango gracias a las nuevas generaciones (generaciones que han entrado, también, porque ha habido una revolución en la música y en la danza del tango) que lo ha hecho más grande si cabe ¿qué pega se le puede sacar?. 
Piaozzolla, que lo revolucionó en la música sufrió desprecio (incluso cuando ya veterano – y prácticamente consagrado - visitó esta, nuestra ciudad); ¿A qué no habrá tenido que enfrentarse aquellos que como Chicho alcanzaron nuevas fronteras ( y qué no decir de sus compañeras que los siguieron a pesar de lo que dijeran). Chico es, en alguna medida, un guerrero del tango y su compañera la heroína con la que atraviesa las fronteras.
Eres (Chicho) un D. del Tango. 



Mariano Chicho Frumboli y Juana Sepulveda ...

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